Culmina Sergio Vallín, de Maná, su “Microsinfonías”

Con giro de 180 grados en su senda sonora, el guitarrista Sergio Vallín, integrante del conjunto tapatío de rock Maná, lanza su disco instrumental Microsinfonías, pasión personal en la cual trabajó cuatro años y que considera un camino novedoso por explorar.

Así lo evaluó para Proceso:

“El resultado me hace sentir satisfecho, es atemporal, está hecho para escucharse ahora, mañana y a años de distancia. En realidad la pandemia no tuvo mayor influencia en el disco porque es algo que estuve trabajando largo tiempo, desde agendar y coincidir con los amigos hasta todo el proceso de producción y postproducción.”

Se trata de un viaje singular en el que va de la mano del productor, compositor y arreglista Edy Lan (mexicano radicado en Los Ángeles), logrando la armonía de 10 amigos y colegas inspiradores de su trayectoria y a los que Vallín admira, a lo largo de estos siete temas acompañados de la Orquesta Sinfónica de Praga:

l El popular “Vivir sin aire”, con Fernando Fher Olvera, de Maná,

l “Desnudo”, con Carlos Santana y el bajista inglés Janek Gwizdala.

l “¿Dónde estará mi primavera?”, con El Buki Marco Antonio Solís.

l “Bachata Rosa”, con los caribeños Juan Luis Guerra y Arturo Sandoval.

l “Don Sergio”, con la guitarra clásica de la paraguaya Berta Rojas, dedicada al padre de Vallín.

l “Cuando nadie me ve”, con el virtuoso libanés del violín Ara Malikian, y el madrileño Alejandro Sanz grabando presencialmente su corte en el estudio (al igual que Santana y Berta Rojas en sus participaciones).

l “Microsinfonía” (https://youtu.be/cYfisRF4QTQ), con el requinto Steve Vai, protegido del legendario Frank Zappa de The Mothers of Invention.

El volumen se inició en 2016, pero se gestó mucho antes. Sucedió poco después del lanzamiento de su primer álbum, Bendito entre las mujeres (2009), en el que intervinieron Ely Guerra, Ana Torroja, Natalia Jiménez y Paulina Rubio, y que presentó en el Auditorio Nacional en 2010 al lado de la Orquesta Sinfónica Juvenil Carlos Chávez para el centenario de la Cruz Roja Mexicana.

A más de 10 años de la génesis de Microsinfonías y a días del lanzamiento, Vallín expresó que, si bien la pandemia retrasó la salida del proyecto (audible ya en plataformas digitales), el álbum es un trabajo ajeno al covid-19. De cualquier modo, “este disco puede abrir las puertas para sobrellevar el confinamiento de los melómanos; quizá lo único especial ha sido la experiencia de lanzarlo a la distancia, porque ahorita todo es digital”.

Llamado al gran Steve Vai

Por momentos, trompetas, violines, armónicas y percusiones hacen destacar en primer plano los aires de flamenco húngaro y rock, complementando emotivamente Microsinfonías de manera casi natural a las guitarras clásicas y eléctricas, ambas columnas verticales del disco (https://sergiovallín.com).

El sonido global vibra cobijado en tecnología Dolby Atmos, que según Vallín “permite captar los máximos detalles, a diferencia de las grabaciones convencionales en estéreo”. Sobre la pieza homónima del disco, el productor Edy Lan comentó:

“Recuerdo que un día Sergio se acercó y me preguntó: ‘¿Cómo oyes esto? No sé si sea para el disco…’. Lo escuché muy atento y al final contesté: ‘¿Estás bromeando? ¡Claro que tiene que estar en el disco!’. Y no sólo está, es el tema que le da nombre al álbum y con el que se hizo acompañar del gran Steve Vai, que de alguna forma da esencia a todo.”

El instrumental lleva también el crédito del neoyorquino Steve Vai –discípulo de Joe Satriani–, tres veces ganador de los Grammy y cuyos discos en solitario Flex-Able (1984) y Passion and warfare (1990) lo consagraron internacionalmente. Un amigo en común los puso en contacto, y Vai se comunicó tras la propuesta de Vallín, como éste evocó:

“¡Lo admiro tanto! Su respuesta fue relativamente rápida aunque muy clara conmigo cuando me reveló: ‘El 95% de las propuestas que me hacen no las atiendo porque necesito conectar con ellas; pero la tuya es muy especial, sólo dame un poco de tiempo’. Recuerdo que escuchó todo con enorme atención, me sorprendió el respeto que mostró hacia el proyecto, y casi seis meses después trabajamos, porque es un artista lleno de compromisos.”

Otra grata conjunción la representa la Orquesta Sinfónica de Praga, convocada por Edy Lan, además de que el estudio-escenario de grabación con el que cuenta la agrupación checa les permitió acortar tiempo y costos.

“La elección no se debió a ningún menosprecio de nuestras filarmónicas ni mucho menos, porque en México tenemos orquestas con una calidad interpretativa suprema, únicamente que ya Edy tenía ese buen contacto y todo fue muy concreto y simple.”

Sobre la posibilidad de escuchar en vivo Microsinfonías, Vallín dijo:

“Me encantaría, ojalá, es un proyecto que merece la pena hacerse en vivo, quizá más adelante conforme se vayan abriendo espacios por la pandemia. Y, bueno, aparte tengo mi compromiso con Maná, estamos en la pre-producción de un disco y mis energías volcadas en la banda. Pero sin duda me gustaría ofrecer Microsinfonías en el escenario, sería muy padre que el público disfrutara y viera todo lo que sucede mientras cobra vida.”

Edy Lan confesó que cuatro temas se excluyeron del disco pese a haberse grabado. Y Vallín, nacido el 26 de mayo de 1972 en la Ciudad de México, complementó:

“No sé si habrá una segunda parte, pero pienso que esto es el inicio de algo importante a nivel musical que yo anhelo seguir explorando.”