La soprano italiana Filippa Giordano, radicada en Puerto Vallarta, y el tenor mexicano Fernando de la Mora, detallan aquí cómo han ido preparando durante la pandemia un espectáculo con arias de ópera, piezas de Cri Cri y de cintas animadas de Walt Disney, bolero, baladas y mariachi, a la espera del semáforo amarillo, para llevarlo a todo el país acompañados del pianista yucateco Chacho Gaytán. Desde 2016 conjuntaron sus voces en conciertos masivos de beneficio filantrópico, y por lo pronto ya grabaron para este recital “Abrázame”, himno a la esperanza.
Sus nombres de pila comienzan con la misma letra del verbo “favorecer”. Y si ambos en sus respectivas trayectorias han entregado su canto haciendo duetos musicales con artistas de enorme popularidad universal, también los destaca el fervor de apoyar, cada uno, a los necesitados con su arte de generosa fidelidad.
Son Filippa Giordano y Fernando de la Mora, quienes entonan de todo corazón “Abrázame”, de Julio Iglesias y Rafael Ferro, primera canción en video para un espectáculo (denominado tentativamente FFCh) que ella, la Diosa de la Ópera Pop italiana de Palermo, y él, versátil tenor mexicano, vienen conjugando durante esta pandemia con las notas del piano del yucateco Chacho Gaytán, para presentarlo apenas se ilumine el semáforo.
Nacida un 14 de febrero de 1974 en el seno de una familia artística que impulsó sus pasos estéticos por el puerto capital de la isla de Sicilia, la soprano hizo realidad el 15 de octubre de 2019 el sueño de ser también ciudadana de México, país que la enamoró a primera vista.
Mirando al mar de Vallarta donde radica, con el mismo azul en sus ojos, Filippa Giordano no escatima alabanzas a Fernando de la Mora. Su relación profesional data de los conciertos navideños que ofrecieron en 2016 con el pianista Chacho Gaytán, la Orquesta Sinfónica de Campeche y la juvenil cantautora veracruzana Nicole Gatti, en el atrio de la Catedral de San Francisco de Campeche, y en Ciudad del Carmen ante 20 mil personas, alternando repertorio bel canto, rancheras y melodías con singular toque pop.
“Es un hombre con mucha elegancia y de trato gentil que podría yo, incluso, llamarle de caballero a la antigua, algo que siempre se aprecia. Es muy talentoso, adora a lo que se dedica, le tiene un fuerte amor a la música clásica con todas las reglas y gigantesco respeto a los compositores”, expresa en fluido mexicano sin denotar las “u” finales de la lengua siciliana.
“Me gusta ese aspecto de él porque yo crecí justamente en Palermo rodeada de esas figuras puristas de la ópera italiana, no sólo por mis papás, pues mi padre Marcello, como barítono excepcional, ganó los premios Mattia Batistini, el Puccini, el Verdi, con su voz maravillosa. Entonces, en Fernando yo veo aquella escuela de respeto a la tradición y me gusta mucho que él se abra al encuentro de la revisitación que a mi vez yo hago de la misma música clásica (ver https://youtu.be/vq6nj0j5qn4).
“Porque siempre digo que mi intención es cantar a favor de quien de plano optó por no escuchar la música clásica, para que pueda encontrarle ahora un gusto con vocalizaciones no impostadas al cien por ciento, según dictan los cánones de la tradición. Los puristas que poseen esta apertura mental, como Fernando, son quienes siguen exportando y divulgando la ópera, por eso me encanta colaborar con él pues nunca nos limitamos a un nicho cerrado”
En su modesto departamento de Tlalpan, De la Mora confirma la meta de integrar los tres un repertorio con arias, piezas de Cri Crí y de cintas animadas de Walt Disney, bolero, baladas y mariachi, así:
“Un espectáculo sin propuesta, sin compromiso de emocionar, no funciona. Todas las grandes sopranos y tenores con quienes he cantado son artistas comprometidos de sensibilidad y magia. Con una artista enorme como Filippa cantar es infinitamente hermoso, aparte de lo extraordinaria que ella es: fina, culta, con un vasto sentido musical. Soy muy privilegiado. Para grabar ‘Abrázame’ tuvimos contacto frecuente a través de video-conferencias, ella desde Puerto Vallarta y yo aquí, en mi pequeño estudio, además de la participación de su esposo Brando (Lomelí), ya que ellos dos saben claramente el espectáculo emotivo que desean integrar conmigo, y con Chacho Gaytán, quien hizo el arreglo pianístico dándonos un rumbo bien claro hacia donde llevar la canción tan necesaria hoy. De esta forma nos salió muy fácil y bonito.
“Sin embargo, el problema que tenemos es que no nos permiten hacerlo en escenarios, el semáforo amarillo no enciende todavía y aguardamos esa luz al fondo del túnel para llevar nuestro espectáculo masivamente al Auditorio Nacional y a plazas de toda la República Mexicana. Como están las cosas ahorita, tenemos sólo las ideas en semillas que esperan germinar para reunirnos en nuestro hermano, el escenario, que tanto añoramos.”
Mientras, en sana distancia, continuarán grabando nuevos videos con Gaytán, de quien De la Mora expresa:
“Un músico fenomenal, extraordinario, un ser humano verdaderamente amoroso, bueno y talentosísimo, lo conozco desde hace años y vi el gran éxito de su espectáculo de musicales Myst, por lo que Filippa y yo estamos cobijados fabulosamente gracias a una creatividad recíproca.”
Encierro gris
Los conciertos filantrópicos de Filippa y del tenor han sido un sello distintivo que enlaza asimismo su canto, remarca De la Mora:
“Es un compromiso con la humanidad, con… con –duda–, híjole, ¡con tu Dios!, o sea, ¿cómo pagar tantas bendiciones que tenemos? Soy un hombre bendecido porque me dedico a lo que me fascina, tengo la dicha de la salud de mi familia, con cuatro hijos triunfadores en sus carreras a los que tuve oportunidad de pagarles la universidad. Soy tan afortunado de devolverle a la vida algo de lo mucho que me ha dado que cada vez que se presenta la oportunidad de echarles la mano a quienes sufren una tragedia, como los enfermos de leucemia, para mí es una obligación y un gozo poder ayudar.”
A menudo Fernando de la Mora estelariza recitales para la Fundación Comparte Vida, A.C., y Cinépolis, recaudando fondos en pro de la niñez y los adultos que padecen leucemia. Este diciembre estuvo al lado de Emmanuel, Alexander Acha, Rodrigo Macías y la Orquesta de Cámara Mexicana. Filippa Giordano y su marido mexicano suelen asimismo donar fondos a causas filantrópicas de modo discreto; baste mencionar que ella cantó en 2016 gratuitamente en la inauguración del V Festival de la Cultura Maya, formando dueto en Mérida, Yucatán, con Armando Manzanero, fallecido el 28 de diciembre.
Se le pregunta a Giordano cuál es el secreto de una cantante “para mostrar su alegría frizzante, como usted dice, burbujeante, en tiempos tan negros como los de 2021.
–Desde chiquita decidí que es muy importante ser sana, porque una puede serlo sólo si lo determina. Realmente la tentación de abrir una botella es lo más fácil, incluso acompañar los alimentos con una buena copa de vino, y todo eso parece normal, pero yo decidí a los 14 años ser abstemia. Dije no voy a tomar, no voy a probar…
“Aún estudiaba. Pero sabía cómo es el mundo del artista, que te mandan de obsequio las botellas, que hay que abrirlas porque debes celebrar y a veces en la fiesta se bebe el alcohol a mares. Yo me propuse ser disciplinada y comer sano, lo cual no significa llevar dietas que te hacen llorar o para tener cuerpos de esas modelos de pasarela, ¡no! Solamente elegir lo que una necesita, evitar cualquier alimento procesado con sabor artificial, cero colorantes ni conservadores. No obstante, eso no significa que mi plato sea chiquito, con una lechuguita y una zanahorita, no. Como abundante y fresco, me gusta cocinar mi pesto con salsa de ajo crudo, regalarle a mi cuerpo elementos que lo mantengan no oxidado, vital.
“Hago poco ejercicio, soy un tanto floja en esto aunque, eso sí, bailo desde niña, adoro nadar al aire libre, amo el contacto con la naturaleza y no abuso de mi voz, hablo lo menos posible, procuro nunca gritar. Más allá de la pandemia, jamás voy a lugares muy encerrados o donde abunda el humo de los fumadores. Y ya el día del show, a tomar mi tecito para dormir las horas correctas, esperar un masaje relajante. ¡Me trato como una atleta!”
–Usted que ha viajado por el mundo entero, ¿extraña a su público?
–Esta pandemia ha sido bastante gris. No puedo llamarla ciento por ciento negra, porque nosotros los artistas durante todos estos meses encerrados hemos tratado de no perder el contacto; yo nunca fui mucho de redes sociales pero ahora me he dedicado a contestarles a mis seguidores y me doy tiempo para hacer una transmisión en vivo con tal de platicar con ellos.
Madre de los mellizos Lyuma y Brando, Filippa se despide:
“Después de todo mi corazón es de alma mexicana, y en este sentido los sicilianos amamos muy parecido. Logré ver el lado positivo de este encierro para presentar mi rostro humano al público, por ello grabamos ‘Abrázame’. Y como no me considero una voz comercial, sino popular, juro a mi público que no traicionaré la ópera ni el pop ni el mariachi… el sol regresará a nuestra esperanza para cantar y abrazarnos.”








