La pandemia los ha puesto en la primera línea de combate contra el covid-19. Se trata de los paramédicos de Protección Civil de Iztapalapa, que las 24 horas del día atienden los llamados de emergencia de la población.
Con medidas extremas de seguridad, para evitar ser alcanzado por el virus, el personal de auxilio, casi siempre vestido con trajes especiales azules, tiene uno de los momentos más tensos cuando los pacientes deciden quedarse en sus casas, pese a que la valoración médica obliga a su traslado a un hospital. Y es que lo saben: “El enfermo que decide quedarse tiene pocas posibilidades de vivir”.








