Alejandro Moreno Cárdenas y Christian Mishel Castro Bello protagonizan una historia política en la que sus esfuerzos se centran en retener el poder. El primero abandonó el gobierno estatal para convertirse en el presidente nacional del PRI; el segundo, sobrino y delfín del primero, busca, pese a su magra popularidad, asirse a la nominación del PRI –en alianza con el PAN y el PRD– servida en bandeja de plata rumbo a la gubernatura de Campeche.
CAMPECHE, Cam.– Desde 2015, cuando conquistó la gubernatura tras 12 años de pretenderla, Alejandro Moreno Cárdenas, Alito, trazó su plan reeleccionista: perpetuarse en el cargo mediante su sobrino Christian Mishel Castro Bello.
Hasta ahora nada ha descarrillado el plan, ni siquiera la impopularidad del prospecto que se quedó en el tercer lugar en los sondeos preelectorales, pese a los recursos que dispuso el gobierno estatal para apuntalarlo.
Con esa obcecación dinástica, a la que la fragilidad política de Castro Bello no abona –menos si se toma en cuenta que la morenista Layda Sansores San Román y el panista Eliseo Fernández Montufar también pretenden la gubernatura–, Moreno Cárdenas recurrió a estrategias extraordinarias.
Para Alito, quien abandonó la gubernatura de Campeche en 2019 para ocupar la dirigencia nacional del PRI, de la imposición de Christian penden su permanencia en la cúpula priista y su propósito de postularse como candidato a la Presidencia en 2024.
Así, el dirigente priista engendró un pacto aliancista con sus pares del PAN y del PRD, Marko Cortés y Jesús Zambrano, respectivamente. En el ámbito estatal, la coalición Va X Campeche se formalizó el 8 de enero último para que los tres partidos disputen todo en bloque: la gubernatura, las 25 diputaciones de mayoría relativa, los 13 ayuntamientos y las 22 juntas municipales.
El 17 de enero último Castro Bello fue declarado precandidato formal del PRI, dado que fue el único aspirante que se registró por la nominación.
Apapachado político
En la página oficial de su precampaña christiancastrob.com, el sobrino de Alito cuenta que la política llegó a él “en el momento más importante de mi juventud, yo quería encausar toda mi energía y me abrí las puertas en este territorio, donde lo más importante es servir a los demás”.
Hijo de Patricia Bello Cárdenas, Christian Castro omitió en su semblanza algunos detalles sobre su incursión en la política…
Con la tenacidad que lo hace “capaz de matar a un burro a pellizcos”, a decir del entonces presidente Enrique Peña Nieto, Alito se esmeró desde que era legislador federal en acuñar la imagen de su sobrino a su semejanza y se ocupó en irle forjando la trayectoria político-burocrática que requiere para sus propósitos.
Quienes conocen el caso cuentan que Moreno Cárdenas aprovechó su red de contactos como diputado federal para que en 2010 el entonces gobernador Fernando Ortega Bernés incrustara a Castro Bello en la Procuraduría General de Justicia de Campeche, como subdirector administrativo, cargo que ostentó pese a que no tenía preparación académica.
Sin embargo, sólo duró dos años en la procuraduría estatal porque en 2012 se transformó en el dirigente del Partido Verde Ecologista de México, franquicia de la que su tío ya se había apoderado en la entidad gracias a su amistad con Jorge González, El Niño Verde.
Según la versión pública del currículum de Castro Bello, en los siguientes tres años estudió la carrera de derecho en la Universidad Interamericana para el Desarrollo.
En 2015, al mismo tiempo en que Moreno Cárdenas se postuló para la gubernatura por el PRI, Christian, como dirigente estatal del Verde, lo hizo para buscar una diputación local de mayoría relativa. Y la obtuvo pese a un escándalo por presunto fraude que denunció Layda Sansores, caso conocido como “La Mapachera del PRI”.
No obstante, Castro Bello volvió a abandonar lo que estaba haciendo para convertirse en el delegado de la Secretaría de Desarrollo Social, puesto que se le acabó en 2018 con la llegada de Morena en la Presidencia.
Con la diputación local que obtuvo, Castro Bello cumple con el requisito partidista de haber ganado un cargo de elección popular, para poder aspirar a la gubernatura.
La delegación de la Sedesol, a su vez, le sirvió de trampolín para postularse al Senado por la coalición PRI-PVEM. En 2018 fue en fórmula con la ahora morenista Rocío Abreu Artiñano. Perdió. Sólo uno de los dos alcanzaba a entrar, y por cuestiones de equidad de género El sobrino tuvo que ceder la curul a Abreu.
En junio de 2019, días después de que Moreno Cárdenas abandonó la gubernatura, su sustituto Carlos Miguel Aysa González incluyó a Castro Bello como su secretario de Desarrollo Social y Humano. Desde ahí reemprendió su promoción política con miras a su lanzamiento como candidato a gobernador.
Pero ningún esfuerzo alcanzó para posicionarlo y requirió de más ayuda: el 24 de octubre último Moreno Cárdenas, al arrancar la estrategia nacional electoral 2021 del PRI, presentó al exgobernador de Coahuila Rubén Moreira como “comisionado especial electoral” de su partido en el estado.
Efectos en la oposición
Con su maniobra aliancista, Alito logró que el PAN sacrificará a su principal activo, Fernández Montufar, quien aún no está fuera de la contienda.
Aunque en apariencia se debilitó tras perder el respaldo de la estructura panista, Fernández se postulará por Movimiento Ciudadano (MC); se trata de una alianza que no es nueva para él, pues con ese partido ganó la alcaldía de Campeche en 2018.
“Estoy totalmente en desacuerdo con la alianza que Alito hizo con la dirigencia del PAN y el PRD con la única finalidad de tratar de imponer a su sobrino como gobernador del estado, para que a través del erario de Campeche financie sus aspiraciones a la Presidencia de la República”, reprocha Fernández, a quien el exgobernador sigue intentado neutralizar antes de la contienda.
Advierte que para 2024 los panistas “no tendrán discurso de cambio, de alternancia y de buena administración después de la alianza con el partido más corrupto y odiado del país.
“Como le dije al presidente nacional del PAN, ‘hiciste una negociación donde Alito gana todo y el PAN pierde todo’. Ganará dinero, sus dirigentes, pero no es lo que queremos, sino buenas administraciones.”
Fernández también expresó su rechazo a la alianza que Morena hizo con personajes como Raúl Pozos y Renato Sales; “quienes estamos en esto sabemos que atrás está Fernando Ortega Bernés”.
Además de Fernández Montufar, el PAN perdió a la diputada Biby Rabelo de Torre, fuerte aspirante a la alcaldía de Campeche, quien renunció a ese partido y se registró como precandidata por Movimiento Ciudadano.
La dirigencia panista la marginó para postular a José Inurreta, con exiguas posibilidades.
De igual manera, el exalcalde carmelita Pablo Gutiérrez Lazarus migró a Morena junto con su considerable capital político.
De la imposición de Christian, el PRI no salió incólume. Semanas antes de que se urdiera la alianza, decenas de priistas encabezados por Raúl Pozos Lanz renunciaron al partido para sumarse al proyecto de Layda Sansores, quien como candidata a la gubernatura liderará la alianza Morena-PT, la cual se tambalea.
El 17 de enero pasado, Sales Heredia, excomisionado nacional de Seguridad, quien como coordinador estatal de afiliación del PT promovió la alianza con Morena, renunció a su fugaz militancia petista y tronó contra su directiva local.
La renuncia ocurrió horas después de que se difundieron en redes sociales fotografías de la camioneta de la coordinadora nacional del PT en el estado, Ana María López Hernández, estacionada en la puerta de la casa de Moreno Cárdenas, en el exclusivo fraccionamiento Lomas del Castillo, donde el acceso es restringido y sólo se puede entrar con invitación de los residentes. La reunión habría ocurrido el 15 de enero reciente.
“Hice todo por impulsar una coalición entre PT y Morena, una coalición que consideramos necesaria para enfrentar una coalición como la que encabeza Alejandro Moreno Cárdenas”, expuso Sales en un breve video que circuló en sus redes sociales.
“Sin embargo, los dirigentes del PT nos han cerrado las puertas, se han dedicado a denostar, a dividir, a pretender humillar. Es muy lamentable que personas con las que trabajamos hace más de un año, a las que les abrimos las puertas de nuestra casa, sean capaces de traicionar de esa manera.
“Debido a ello, y porque ya no podemos confiar en esas personas, en esos dirigentes, porque además existen sospechas fundadas de que han entablado una turbia negociación con Alejandro Moreno Cárdenas, fundadas sospechas de esta turbia negociación, es por lo que hemos tomado la difícil decisión de renunciar a las filas del PT.”
Después de anunciar su salida del PT, llamó a los “auténticos militantes de izquierda” a sumarse al proyecto de Layda Sansores. “La vamos a acompañar”, dijo. Pese al anuncio de Sales Heredia, López Hernández aseguró que la alianza sigue.








