Inmersa en pugnas intrapartidistas en Guerrero, la cúpula de Morena se afana en posicionar contra viento y marea a Félix Salgado Macedonio como su candidato a gobernador. Y esa necedad no sólo ha dividido al partido, sino que ahora algunos de los resentidos –en particular los seguidores del derrotado Pablo Amílcar Sandoval– intentan negociar posiciones para los comicios del 6 de junio; otros estudian la posibilidad de votar por la alianza PRI-PRD.
La posibilidad de que Morena gane la gubernatura de Guerrero en la jornada electoral del próximo 6 de junio pasa por pactos de impunidad –como la ratificación de la candidatura del senador con licencia Félix Salgado Macedonio, a pesar de las denuncias en su contra por abuso sexual– y políticos, que incluyen la negociación de los aspirantes derrotados con el partido.
El caso Salgado detonó la indignación ciudadana, principalmente en las organizaciones feministas, y causó ya una fractura interna en la base de Morena, que incluso amenaza con beneficiar de manera abierta a la alianza electoral PRI-PRD.
La crisis del partido de Andrés Manuel López Obrador que hoy preside Mario Delgado Carrillo se agudiza en medio de la contingencia sanitaria causada por el covid-19 –que al cierre de edición había provocado 3 mil muertos y casi 32 mil contagios en la entidad– y la espiral de violencia atizada por las organizaciones criminales y paramilitares en las zonas que controlan.
En diciembre, el presidente del Consejo Local del Instituto Nacional Electoral en Guerrero, Dagoberto Santos Trigo, expresó su preocupación por la violencia en el entorno guerrerense.
“Unas elecciones bajo las balas, bajo la presión de grupos fácticos ilegítimos o en situaciones de extrema peligrosidad para los actores políticos participantes y para quienes intervenimos en la organización de las elecciones; es un hecho que altera enormemente los principios democráticos”, dijo el funcionario.
Y añadió: La democracia no puede ser rehén de “la fuerza, de la ignominiosa ley del más fuerte, de la peligrosa concepción de ver en el otro no a un ser diferente al que se debe tolerar y ganar por los mecanismos civilizatorios de la competencia política genuina, sino mediante el uso de cualquier método al costo que sea porque se le concibe, no como una persona, si acaso como un ser degradado que carece de valía y dignidad”.
En materia sanitaria, los consejeros del órgano electoral local emitieron un acuerdo en el que exhortan a los aspirantes a suspender sus actos proselitistas, pues los llevan a cabo en espacios cerrados que ponen en riesgo la salud de sus simpatizantes.
El protegido
Sobre el espaldarazo a Félix Salgado Macedonio, Mario Delgado dijo que su nominación se mantendrá mientras no exista una sentencia judicial en su contra. Con ello secundó las palabras emitidas por el presidente López Obrador el mes pasado, cuando expuso que las denuncias por violación eran producto de la temporada electoral.
La secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, expresó la semana pasada que Salgado Macedonio goza de la garantía que brinda la presunción de inocencia; detalló que, además de la presunción de inocencia, “la garantía de audiencia y debido proceso están en nuestra Constitución y habrá que respetarlas”.
Sin embargo, en la conferencia mañanera del miércoles 3 se pronunció contra el machismo y las violaciones graves a los derechos humanos de las mujeres, como la violencia física, sexual y su autodeterminación de su sexualidad.
Por su parte, el grupo político de Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros –quien perdió la nominación ante Salgado Macedonio– busca negociar su apoyo al candidato a cambio de espacios en alcaldías y en los congresos estatal y federal.
Fuentes que conocen esos acercamientos políticos sostienen, a condición de omitir sus nombres, que el presidente del Consejo Estatal de Morena, Luis Enrique Ríos Saucedo, conduce el diálogo por parte de Sandoval, exdelegado del gobierno federal y hermano de la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval. Según los consultados, el propósito es obtener para Pablo Amílcar la alcaldía de Acapulco, el municipio electoral más importante de Guerrero, que hoy encabeza la morenista Adela Román Ocampo.
El miércoles 3, Ríos Saucedo, también diputado local, declaró al periódico El Sur que Pablo Amílcar “es el principal representante de Morena en el estado y que Morena debería estar preocupado en que esté presente en el proceso de este año; debería ser una preocupación de la dirigencia nacional”.
Discurso autocomplaciente
El pasado 20 de enero, el titular de la Fiscalía General de Justicia de Guerrero, Jorge de los Santos Barrila, anunció públicamente que una de las denuncias contra Salgado Macedonio fue desestimada porque “prescribió” a causa de que la víctima presentó la acusación 22 años después del presunto delito.
Explicó que otra acusación, la que promovió la esposa de un primo del gobernador Héctor Astudillo, “continúa en revisión”. De acuerdo con la querella, la víctima trabajaba para La Jornada Guerrero en 2017, cuando Salgado Macedonio era director del periódico.
Ese es el panorama en el que se desenvuelve la precandidatura del senador con licencia con miras al 6 de junio, cuando se votará por la gubernatura y por la renovación del Congreso estatal y las 81 alcaldías de la entidad.
El secretario general en funciones de dirigente estatal de Morena, Marcial Rodríguez Saldaña, calificó de “demasiado subjetivo” el caso de las denuncias por violación contra su precandidato. Desestimó que el escándalo impacte de manera negativa al presidente López Obrador o a su partido.
“El mandatario ha sido muy claro y no se va a meter en el tema de los partidos; no tiene por qué afectarle en nada un asunto de contienda electoral”, dice a Proceso.
–¿Seguro que al partido no le afecta? –se le pregunta.
–No le afecta porque nosotros no decidimos la candidatura; fue el pueblo en una encuesta. Y nosotros respetamos la voluntad popular y los procedimientos estatutarios.
Para Rodríguez Saldaña, será el pueblo y no el partido el que “evaluará el tema moral” contra el precandidato; y recordó que Morena tiene del 15 de febrero al 1 de marzo para registrar oficialmente la candidatura de Salgado Macedonio a la gubernatura.
Respecto de la operación cicatriz, el dirigente estatal de Morena afirma que 16 de los 18 exaspirantes, incluido él, ya se sumaron a la campaña de Salgado Macedonio; sólo falta que lo hagan Amílcar Sandoval y el empresario Luis Walton, quienes, de acuerdo con fuentes del partido consultadas, aún negocian espacios políticos.
“Se platica con los que no se han adherido para que respeten lo que firmaron en el sentido de sumarse al resultado de la encuesta. Estamos en la parte final de la suma de todos”, dice el dirigente de Morena.
Sobre el proceso de selección de los candidatos a alcaldes, síndicos y regidores, así como a diputados locales y federales, Rodríguez Saldaña menciona que están trabajando para lograr candidaturas de unidad en la mayoría de los 81 municipios y 28 distritos electorales locales, así como en los siete distritos federales.
No obstante, aclara, los candidatos serán seleccionados mediante una encuesta si no hay acuerdos entre los aspirantes en los municipios de Acapulco, Chilpancingo, Taxco, Iguala, Tlapa, Ometepec y Zihuatanejo.
Capital político mermado
En 2015, cuando los partidos de izquierda participaron por separado, el priista Héctor Astudillo ganó la gubernatura con 558 mil 662 votos; el segundo lugar fue para Beatriz Mojica Morga, del PRD, quien obtuvo cerca de 90 mil sufragios menos; el tercero, para Luis Walton, arropado por Movimiento Ciudadano, con 14% de las preferencias, y el cuarto para el abanderado de Morena, Pablo Amílcar Sandoval, quien apenas obtuvo seis puntos porcentuales.
La división de la izquierda en Guerrero ayudó al PRI a recuperar la gubernatura tras 10 años y luego de la matanza y desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa ocurrida la noche del 26 de septiembre de 2014, bajo el gobierno del perredista Ángel Aguirre Rivero.
En esos mismos comicios el PRI obtuvo también la mayoría relativa en el Congreso estatal y ganó 36 de los 81 ayuntamientos; entre ellos Acapulco, Chilpancingo, Taxco, Iguala, Tixtla y Chilapa.
No obstante, el fenómeno político López Obrador y los niveles de violencia en el estado, así como los casos de corrupción y nepotismo del gobierno astudillista causaron un desplome del PRI y PRD en 2018.
Ese año, López Obrador ganó en Guerrero y Morena obtuvo las dos senadurías, ocho de las nueve diputaciones federales y la mayoría relativa en el Congreso local, así como 22 de los 81 ayuntamientos, entre ellos Acapulco e Iguala.
No obstante, a pesar del peso del tabasqueño, los diputados locales de Morena no han sido un contrapeso real al gobierno de Astudillo. En los dos últimos años más bien han protagonizado disputas internas por el control del Congreso.








