Selecciones de Art-Basel Miami en la CDMX

Fue un acierto de la galería Kurimanzutto impulsar un evento presencial con las 10 galerías que participan en la edición 2020 de la feria Art Basel Miami Beach, pero la participación de la directora del Museo Tamayo Arte Contemporáneo, Magali Arriola, es una circunstancia opaca y cuestionable que la directora del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), Lucina Jiménez López, debe transparentar, explicar y justificar.

Emplazado con el título de OVR (online veiwing rooms), Selecciones de Art Basel Miami en la Ciudad de México, en la espléndida construcción porfirista de la Calle Versalles l número 113, Colonia Juárez, el evento, realizado en paralelo a la feria virtual Art Basel Miami Beach, del miércoles 2 al domingo 6 de diciembre, resulta cuestionable.

Como modelo de negocio la iniciativa es un acierto. Al igual que las galerías neoyorquinas que en paralelo a la Feria Art-Basel Basilea se trasladaron, el pasado junio, a los Hamptons para atender a los coleccionistas que no pudieron viajar a Suiza por la pandemia del covid-19, la exposición colectiva de galerías mexicanas se dirige a coleccionistas nacionales que no irán a Miami promoviendo tanto la convivialidad como el consumo local.

Excluyente y exclusivo en lo que respecta a su acceso, el proyecto manifiesta un modelo de negocio galerístico que ya no se encubre, como en los gallery week-ends, en el pretexto de una vocación cultural.

Con una visita virtual de acceso restringido, el pasado miércoles se iniciaron las actividades de OVR: Selecciones de Art Basel Miami en la Ciudad de México. Guiado por la servidora gubernamental Magali Arriola, el recorrido se basó en diálogos entre ella y los galeristas participantes. Difíciles de entender por el uso de cubrebocas, las conversaciones abordaron características de las obras expuestas por las 10 galerías que, en distintas secciones, participan en Art-Basel Miami 2020: Curro y Travesía Cuatro de Guadalajara, Agustina Ferreyra, Kurimanzutto, Labor, Maia Contemporary, Nordenhake, OMR, Proyectos Monclova, y House of Gaga de la Ciudad de México.

Al margen de las obras
–entre las que sobresalieron las pinturas de la artista emergente Karla Kaplun (Querétaro, 1993) por sus hibridaciones teatrales de imaginarios barrocos y artesanales mexicanos–, el proyecto llama la atención no sólo por el evidente apoyo del director de Art Basel, Marc Spiegler –presente en la visita virtual–, sino muy especialmente por su opacidad administrativa.

Sustentada en la promesa de donar 10% de las ventas a los museos Tamayo y Carrillo Gil, la relación con el mercado exige transparencia.

Para empezar, la relación administrativa entre Magali Arriola como funcionaria del INBAL y Art Basel Miami: ¿Cuál es el instrumento legal que sustenta su colaboración con la feria y, en este contexto, por qué el INBAL no ha publicado información sobre el evento? ¿Es legal que los ciudadanos paguen el salario de Arriola para que preste servicio a galeristas en eventos privados?

Y respecto a los donativos, es indispensable definir con precisión los montos destinados para cada museo, el uso que se dará a los recursos y la instancia por la que ingresarán al INBAL. Con base en lo que se informó en la conferencia matutina correspondiente al 16 de noviembre de este año, el Museo Tamayo recibirá 12 millones de pesos del presupuesto del Bosque de Chapultepec: Naturaleza y Cultura, para atender las necesidades de mantenimiento del interior y exterior del inmueble. Si se considera que el museo tuvo trabajos de remodelación y ampliación entre 2011 y 2012, ¿cuál es el destino específico de ese indefinido 10%?