De la estrategia a la tragedia

Pese a que México es uno de los países más golpeados por la pandemia, a los poco más de 108 mil decesos por covid-19 y al millón de casos acumulados de infectados, en urbes como la Ciudad de México se multiplican las aglomeraciones en espacios públicos.

Así como el gobierno capitalino se aferra al color naranja en el semáforo epidemiológico, los habitantes asisten a tianguis y mercados; la gente va sola o en familia, con cubrebocas –mal puesto– o sin él. ¿La sana distancia? Imposible, cuando se trata de comer antojitos en los puestos callejeros del Centro Histórico.

Por más que las autoridades nacionales e internacionales llaman a la prudencia de sus habitantes, México se mueve entre la estrategia y la tragedia.