Una excelente muestra virtual de la vinculación que se ha dado en Chile entre la creación gráfica callejera, el artivismo feminista y lo que llaman “el despertar social”, se presenta en la página del Museo Universitario del Chopo: https://www.chopo.unam.mx/01ESPECIAL/artesvisuales/vandalas.html.
Curada por la chilena Mariela González Casanova, la exposición devela un empoderamiento femenino, crítico y creativo, que transforma la acción vandálica en una consciente y vigorosa propuesta artística.
Sin ignorar la importancia que tiene la denominada “revolución feminista chilena” de 2018 en la denuncia de la desigualdad y la violencia de género que padecen las mujeres en Chile, la exposición se remite al estallido social de octubre de 2019, que convirtió en epicentro de las manifestaciones la Plaza Italia de la Ciudad de Santiago. Renombrada como “Plaza Dignidad”, su entorno urbano, denominado “zona cero”, se convirtió en el soporte de expresiones gráficas que fusionaron prácticas del arte callejero, demandas de mujeres y disidencias sexogenéricas feministas.
Con obras realizadas exclusivamente en serigrafía y paste up –imágenes pintadas, impresas en papeles o realizadas a manera de collage, que se pegan en muros o cualquier elemento urbano–, las tres artistas individuales y las tres colectivas que integran la exposición ¡Vándalas! Gráfica feminista chilena callejera sobresalen por la creación de discursos visuales que, al mismo tiempo que se apropian de narrativas populares o artísticas que remiten a imaginarios femeninos tradicionales, los transgreden, creando imágenes que imponen el empoderamiento mental y corporal de la mujer.
Por su contenido iconográfico con flores, senos desnudos y referencias a imaginería católica, las tres artistas individuales son especialmente interesantes.
Pintora de figuras femeninas y poéticas hiperrealistas-neopop, Paloma Rodríguez crea composiciones en las que alterna la descarada y erótica belleza pictórica de la protagonista –muchas veces vinculada con las pin up– con referencias que transitan entre la iconografía católica, la crítica política, símbolos feministas y el imaginario popular. Entre sus imágenes, destaca esa “Santísima Dignidad” en la que una bella mujer refiere tanto a una virgen lactante como a una María Magdalena que, embozada con el pañuelo que defiende la libertad del aborto, comparte el espacio con la figura del animé Pikachu, que simboliza el derecho a manifestarse con el rostro cubierto.
Con un lenguaje principalmente dibujístico, la pintora e ilustradora Lolo Góngora destaca con una narrativa que se basa en representar mujeres soberanas de su ser y corporeidad. Rodeadas de frases que enfatizan el sentido de cada representación –“Todas íbamos a ser reinas”, “El violador eres tú”–, sus composiciones representan a la mujer como una potente dueña de su circunstancia: “Las mujeres siempre estamos en primera línea”.
Creadora de una poética que fusiona el romanticismo de la ilustración victoriana con rostros de mujeres encapuchadas rodeadas de flores, Neftalí Garrido ha desarrollado una propuesta que, si bien se concentra en la creación de serigrafías, se expande en distintos soportes no sólo urbanos, sino también domésticos y textiles. A finales de 2019 destacó en Santiago de Chile con una intervención urbana monumental que consistió en pegar enormes ojos a lo largo de un puente cercano a la “Plaza Dignidad”, para denunciar el actuar de los carabineros que lanzaron proyectiles a los ojos de los y las manifestantes, provocándoles ceguera parcial o total.
Trabajadas con temáticas precisas y composiciones controladas, las obras carecen de improvisaciones irracionales, vandálicas y sin sentido. El recorrido virtual incluye imágenes y videos que registran algunos procesos de producción.








