Los dirigentes empresariales Claudio X. González Guajardo y Gustavo de Hoyos consiguieron reunir al PAN, el PRI y el PRD en su iniciativa Sí por México, con miras a derrotar a Morena en las elecciones federales intermedias del próximo año. Para adherirse a ese pacto opositor, los dirigentes de esos partidos hicieron a un lado sus diferencias históricas con distintas justificaciones y una sola causa común: la urgencia de cancelar de tajo el proyecto del presidente López Obrador.
Con los patrones de México literalmente como los líderes y el magnate Claudio X. González como la figura articuladora y potencial candidato, va tomando forma la alianza para arrebatarle a Morena la mayoría en la Cámara de Diputados y las 15 gubernaturas, un proyecto al que se han sumado hasta Margarita Zavala y Felipe Calderón.
Pese a que en Nuevo León no lograron una alianza, los partidos Acción Nacional, Revolucionario Institucional y de la Revolución Democrática prevén una coalición en 150 de los 300 distritos electorales –135 están prácticamente pactados– y en al menos 10 de las 15 gubernaturas.
La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) orquesta de manera pública y abierta, desde hace más de un año, la reactivación del PRIAN, como se denomina a los dos partidos que se alternaron en el poder tres décadas con el mismo modelo económico y de gobierno, con la suma del PRD, protagonistas los tres del Pacto por México de Enrique Peña Nieto.
El martes 10 de noviembre, en una “Convención Nacional Ciudadana” celebrada en el hotel Royal Pedregal, se materializó el pacto de los tres partidos a favor de Sí por México, cuyas “bujías indiscutibles” son González Guajardo y Gustavo de Hoyos, dirigente de la Coparmex, según los definió Jesús Zambrano, presidente del PRD.
La Coparmex ha sido aliada histórica del PRI y, desde los ochenta, es un semillero de cuadros del PAN, pero ahora el PRD, heredero del Partido Comunista, se ha sumado a la iniciativa de los patrones, aunque Zambrano niega que la agenda programática sea de éstos y que sean los jefes de los partidos.
“Es cosa de revisar el contenido de la plataforma de Sí por México y se verá que no es la agenda de los patrones. Incluso se incluye todo lo que tiene que ver con planteamientos tradicionales de la izquierda, como el ingreso mínimo vital, el seguro de desempleo, la revisión de las afores para beneficio de los trabajadores y muchas más, como el apoyo al campo, a las actividades productivas, fomento del empleo, la educación de calidad”, argumenta Zambrano.
Guerrillero de la Liga Comunista 23 de Septiembre, uno de cuyos comandos secuestró y mató al magnate regiomontano Eugenio Garza Sada, en septiembre de 1973, Zambrano justifica con esa agenda la alianza con el hijo de Claudio X. González Laporte, expresidente del Consejo Mexicano de Negocios (CMN) y asesor de Carlos Salinas de Gortari, y con el presidente de la Coparmex.
“¿Es la agenda de los patrones o es la agenda de un mejor México? Ciertamente ellos están ahí, pero no se han convertido en los jefes de esta convergencia. Son una vertiente. Las otras tres vertientes somos los partidos políticos que hemos dicho sí a esa propuesta y a esa necesidad de una alianza amplia”, insiste.
–¿Los patrones entonces se volvieron de izquierda?
–Es un triunfo programático ideológico de la izquierda que los patrones entiendan que lo que más conviene es que haya una mejor distribución de la riqueza nacional y no la concentración en pocas manos, porque eso hará peligrar también el desarrollo del país y pondrá en riesgo a sus propias empresas.
Niega, además, que Claudio X. González y Gustavo de Hoyos busquen ser candidatos, por ahora, de la alianza: “Nunca les he escuchado hablar que quieren estar en una candidatura. Gustavo ha dicho expresamente que no y a Claudio nunca le he escuchado una pretensión en ese sentido”.
–¿Entonces quieren ser los que manejen en las sombras?
–(Ríe) Juegan su papel a su manera, ¿pero tú crees que nos van a manejar a nosotros? ¡N’ombre! Ya estamos muy correteados.
–Sí, pero ya sentaron a los presidentes de los tres partidos.
–No, nos sentamos de común acuerdo los cuatro, nosotros tres y ellos. Es muy diferente.
Y precisa: no son los patrones, sino López Obrador el que está haciendo posible la alianza PRI, PAN y PRD, “por lo que está sucediendo en el país, por los riesgos que estamos viendo que tiene convivencia democrática: la concentración excesiva del poder, el Ejecutivo sometiendo a los otros dos poderes, el atentado sistemático a las libertades, la intolerancia política que se ha ido acentuando. De continuar en esta ruta, al país no le va a ir bien”.
PRIAN, “positivo para México”…
La coalición opositora tiene legalmente hasta el 23 de diciembre para materializarse. El PAN ha sido el más entusiasta impulsor de la convergencia con el PRI propuesta por los patrones del país y su presidente, Marko Cortés, lo justifica por patriotismo: “Yo soy panista de toda la vida, y como panista de toda la vida voy a cuidar el interés de Acción Nacional al límite, pero antes de ser panista, soy mexicano”.
Y hasta le ha abierto las puertas a Calderón y a su esposa, quienes renunciaron al PAN después de que Ricardo Anaya fue su candidato presidencial y ella desistió de su proyecto antes de las elecciones.
“Yo personalmente he tenido dos reuniones con Margarita Zavala”, informó Cortés, el martes 24, y explicó que con ella busca los puntos de coincidencia para no pulverizar el voto opositor. “México nos requiere unidos”.
Enemigos políticos desde Michoacán, de donde son originarios, Calderón y Cortés negocian con el aval de Santiago Creel, presidente de la Comisión Política Nacional del PAN, después de que el primero fracasó en su intento de conseguir el registro de México Libre.
En el PAN hay inconformidad no sólo por la alianza con el PRI, sino por el regreso de Calderón, como lo ha manifestado el senador Damián Zepeda, expresidente de ese partido, pero también hay una lógica pragmática.
“Desde luego que deben abrírseles las puertas a él y a Margarita, siempre y cuando entren con humildad, porque si quiere llegar y seguir mandando como lo hizo cuando fue presidente y seguir atropellando al PAN, mejor que se quede fuera”, expone el exsenador Juan José Rodríguez Prats en una frase que exhibe la necesidad y el temor.
–¿Puede tener humildad alguien con la biografía de Calderón?
–Lo veo difícil, porque tiene la soberbia arraigada en el alma.
Sin embargo, a Rodríguez Prats le parece más relevante que Calderón esté en una coalición contra el proyecto de López Obrador y su partido: “Ahorita el mayor daño es Morena. En los peores periodos del PRI no habíamos visto lo que estamos viendo con este hombre”.
Tabasqueño como López Obrador, expriista como el presidente de México, Rodríguez Prats enfatiza: “¡Dejemos de satanizar al PRI! El PRI fue una respuesta perentoria en un momento de emergencia, debe ser juzgado con mayor objetividad. Todos, de alguna forma, tenemos un sello priista. Los únicos que no lo tienen son el Partido Comunista y el PAN de antaño. Que nadie venga a darse baños de pureza”.
En entrevista con Proceso, el exsenador apura a “sacudirnos telarañas ideológicas” en el PAN para aliarse con el PRI: “México vive un momento extraordinario, no estamos en condiciones normales. Tenemos una amenaza. Con todo lo que lo conocí, cada vez me parece más indescifrable Andrés Manuel”.
–Sería la materialización del PRIAN.
–¡El PRIAN no ha sido juzgado con rigor –exclama–, el PRIAN fue positivo para México! Gracias al PRIAN se aprobó el Fobaproa. Quisiera saber qué sería hoy de México sin el Fobaproa.
Rodríguez Prats alude al rescate bancario que, en 1998, aprobaron PRI y PAN en la Cámara de Diputados para convertir en deuda pública los saqueos de empresarios, banqueros y políticos, que de 552 mil millones de pesos ese año pasaron a 2 billones de pesos, con pagos anuales de casi 50 mil millones.
–Se evitó el castigo a los ladrones –le recuerda el reportero a Rodríguez Prats.
–Sí, totalmente de acuerdo –acepta–, pero también evitó la quiebra financiera y bancaria de México.
–Y los que se agrupan ahora con Claudio X. González son los beneficiarios del Fobaproa.
–Siempre en la vida política y en la vida se va a caminar con dos principios en los extremos: “Hagase justicia, aunque perezca el mundo”, que es lo que estás diciendo, y en el otro extremo: “El fin justifica los medios”.
–Es la impunidad.
–¡El fin justifica los medios! Son los dos extremos.
–Ese es el PRIAN.
–Eso lo vivimos en el Congreso. Es al final la tesis de la convicción legítima y la convicción de la responsabilidad.
Hasta Hank
La coalición PRI-PAN-PRD que está en curso sería un triunfo de la Coparmex cuyo presidente, Gustavo de Hoyos, la ha trabajado, conjuntamente con González Guajardo, con el poder económico y mediático que le da el organismo.
El 3 de agosto del año pasado Proceso reveló el “Proyecto de nación de largo plazo” de la Coparmex para reclutar a miles de “líderes” en el país para que, ante las elecciones de 2021, “formen parte del trabajo cívico o se integren a la vida política”.
Ese proyecto se ha materializado en “Sí por México”, con la jefatura de González Guajardo, cuya candidatura presidencial para 2024 está en construcción, según información interna, ante la falta de liderazgos en los partidos políticos de oposición.
Según su biografía oficial, González Guajardo ha sido activo priista: participó en las campañas presidenciales de Carlos Salinas, Ernesto Zedillo y Francisco Labastida, aunque en 2006 apoyó a Calderón, en 2012 a Peña Nieto y en 2018 a Anaya.
Aparte de sus negocios supuestamente filantrópicos, como Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), financiado por magnates del CMN, González es miembro del consejo de administración de Gentera, del que también es consejero Javier Arrigunaga, exdirector del Fobaproa y primo de Margarita Zavala.
El 25 de julio, un día después de dejar la presidencia de MCCI que le pagaba más de 300 mil pesos mensuales, González anunció en su cuenta de Twitter que se dedicaría abiertamente a la política:
“Tareas pendientes para un ciudadano: hacer todo lo posible para sacar al populismo autocrático del poder por la vía democrática y atender las causas de fondo (desigualdad, pobreza, ignorancia, corrupción…) que llevaron a ese régimen al poder.”
Con un lenguaje virulento en Twitter, a menudo con una caótica redacción más parecida a la del expresidente Vicente Fox que a la de quien se ostenta con estudios de doctorado, el magnate combate a diario a López Obrador.
Y fue justo en julio cuando comenzaron los acercamientos con los partidos políticos para la coalición PRI-PAN-PRD, aunque inicialmente fue entre los dos últimos, según Zambrano, quien en su primera gestión como presidente del PRD negoció el Pacto por México de Peña Nieto.
“Las pláticas comenzaron particularmente con el PAN, pláticas informales, hará unos cuatro meses, para ver si podía caminar (la alianza), y con algunas vertientes del PRI en estados”, revela el perredista, quien dice que, hace dos meses, se iniciaron negociaciones con Sí por México, que derivó en el pacto del 10 de noviembre.
Ese día, el presidente del PRI, Alejandro Moreno, ofreció candidaturas a las organizaciones y la experiencia de más de 90 años de su partido para ganar las próximas elecciones.
“Las elecciones se ganan con votos, no con buenas intenciones”, le dijo Moreno al grupo de Sí por México, encabezado en ese momento por la exdiputada priista Beatriz Pagés, quien pidió a los partidos hacer ya la alianza. “Nos queda poco tiempo”.
Y sí, hay acuerdos en cinco estados: En Sinaloa se perfila un candidato a gobernador de González Guajardo: El secretario de Educación del gobernador priista Quirino Ordaz Coppel, Alfonso Mejía López.
Mejía López no sólo es militante del PAN, sino que fue director general de Mexicanos Primero, fundado por González y, además, allegado a Agustín Coppel, señalado de financiar la “Operación Berlín”, una fábrica de noticias falsas contra López Obrador en la que presuntamente participó el historiador Enrique Krauze.
En Sonora el candidato de la alianza tripartita será Ernesto Gándara, alias El Borrego, quien renunció al PRI en enero precisamente para ser postulado por la alianza, pese a que fue alcalde de Hermosillo cuando ocurrió el incendio de la guardería ABC, donde murieron 49 niños.
En San Luis Potosí avanza Javier Nava, nieto del luchador social Salvador Nava; en Baja California Sur será el panista Francisco Pelayo; en Michoacán el candidato será propuesto por el gobernador perredista Silvano Aureoles, que puede ser el medio hermano de éste, Antonio García Conejo.
Luego de que en Nuevo León fracasó la alianza tripartita, pese al clamor de De Hoyos –“si no queremos que las decisiones más importantes para Nuevo León se tomen en La Chingada (Chiapas), apoyemos la consolidación de la alianza electoral”–, el PRI tendrá como aliado al PRD, lo mismo que en Guerrero.
Zambrano aclara que podría haber alianza para postular candidato a gobernador en 10 estados, entre ellos Chihuahua, donde el mandatario panista Javier Corral quiere imponer a Gustavo Madero, y en Baja California el priista Jorge Hank podría ser postulado, pese a su biografía de corrupción.
“Sé que en prácticamente todos los partidos hay opiniones de mucho prurito, de mucha reserva, de mucho recelo sobre Hank que podría jugar ese papel. Se tendrá que evaluar y decidir”, expone Zambrano.
Sobre las diputaciones federales, el perredista coincide con Cortés en que el convenio de coalición sería entre 75 y 150 de los 300 distritos electorales que componen el país.








