Había que salvarlo a como diera lugar porque mucha gente, durante la pandemia, la ha pasado muy mal, razonó la titular del Festival de Música de la capital michoacana, Verónica Bernal, quien consiguió el permiso para tener 50% de aforo en las presentaciones. Nieta del compositor Miguel Bernal Jiménez –creador del Coro de los Niños Cantores de Morelia y director del Conservatorio de las Rosas–, enseña con orgullo el programa entero de la edición 32 dedicada al músico de Bonn.
Con música la vida cambia y nos va transformando, expresa desde la capital michoacana una entusiasta Verónica Bernal Vargas, directora del Festival de Música de Morelia Miguel Bernal Jiménez, que realizará su versión 32 del 19 al 22 de noviembre, tanto en vivo como de modo virtual.
“La salud de la mente y las emociones humanas son prioritarias para las personas en estos días de tanta vulnerabilidad y crisis, con las limitaciones que estamos padeciendo.”
Por ello Bernal y su equipo decidieron “que sí íbamos a sacar adelante la edición número 32 del magno Festival de Música de Morelia (FMM), aunque absolutamente estábamos yendo a contracorriente”.
La gente –cuenta– solía decirle:
–Oye, ¿por qué no cancelan el festival este año? Es lo más fácil.
–¡No! –grité–. Aquí la prioridad es cómo podemos llegar hasta los hogares ante tanta gente que la está pasando tan mal como cualquiera de nosotros, ¿no? Yo creo que ya hay bastante depresión, algunos que han estado muy solos en estos meses, y qué maravilla que te puedas conectar virtualmente o venir a Morelia, comprar tu boleto a un concierto y decir:
“¡Mira qué rico poder pasar un rato muy agradable escuchando música ahora que se cumplen los 250 años del nacimiento de Beethoven! ¿No será genial oír su Segunda sinfonía el viernes 20 de noviembre o asistir al teatro Morelos, con la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes, durante la inauguración oficial?”
Y enlista:
“O ver las Sonatas para violín y piano números 4, 8 y 9 con Shari Mason y Wojciech Nycz, en el Palacio Municipal, la noche del 21; o las Sonatas para cello y piano 2 y 3 en el Palacio Municipal el domingo 22 con Asaf Kolerstein y Nycz. ¡Y la clausura! Será el domingo 22 con la Wiener Kammersymphonie desde Viena, Austria, en línea y hasta el teatro Ocampo, interpretando la Sonata patética y la Sinfonía 8 para quinteto de cuerdas.”
Tiempos híbridos
Cuando hace dos meses dio a conocer el video con las imágenes del cartel ideado por Yazz Casillas, publicitando la fiesta musical moreliana (en blanco y negro, una chica de cabello suelto a los cuatro vientos y cubreboca oscuro se va llenando de colores, hasta mostrar en los labios la alegría de vivir al tiempo que la música emerge), Verónica Bernal manifestó con optimismo:
“El único sentido que no nos han tapado con la pandemia son los oídos” (ver www.festivalmorelia.mx/programa).
–Es decir, ¿se permitirá la entrada al público a los conciertos?
–Sí, en el Palacio Municipal, en los teatros y en el Centro Cultural Palacio Clavijero, donde será el maravilloso evento tradicional y gratuito de los tapetes florales, con miles de orquídeas recolectadas por la comunidad purépecha de Patambán, del 21 al 22 de noviembre; es un pueblo que lleva tres décadas trabajando con nosotros y a quienes remuneramos por su excelente ofrenda a Beethoven y la dedicada a los médicos en esta pandemia. Pero como no teníamos ninguna certeza de poder tener público en vivo y hacer recitales, decidimos no suspender nada; con anticipación previmos cumplir a través de las plataformas digitales, la tele y la radio. Cercana la fecha del festival, las autoridades sanitarias nos avisaron:
“Adelante, sí les vamos a permitir un 50% de aforo.”
“¡Qué maravilla! –dije–. Ya pensar en el permiso de que vengan personas y haya un público, por supuesto aplaudiendo, inmediatamente me hizo reflexionar en que lo prioritario sería garantizar la salud del auditorio, de nuestros músicos y de todo el equipo de colaboradores. Los conciertos van a durar sólo una hora, serán de corrido y sin ningún intermedio, con las medidas sanitarias de cubrebocas, toma de temperatura, gel, sana distancia, etcétera.”
Verónica Bernal ya había llevado el corcel de este máximo festejo michoacano durante 13 años (2002-2015), para regresar a solicitud de su consejo directivo. Vale recordar que su abuelo, el músico y compositor Miguel Bernal Jiménez (1910-1956), organizó en 1944 el Coro de los Niños Cantores de Morelia, y un año más tarde fue nombrado director del Conservatorio de las Rosas (bautizado así, según la leyenda, por la hermosura de las alumnas de Santa Rosa).
“Este festival lo creó de la mano del Conservatorio de las Rosas mi padre, Miguel Bernal Macouzet (1940-2011) y su hermano Eugenio, si bien era un proyecto que ya mi abuelo, el maestro Miguel Bernal Jiménez, lo había planeado por escrito desde 1952, pero se murió a muy temprana edad, a los 46 años, el 26 de julio de 1956. Los hijos materializaron este sueño en 1986.”
El festival es un compromiso que trae en la sangre y anhela preservar.
“Ya es Patrimonio Intangible del Mundo y recordemos que se efectúa en Morelia, Patrimonio de la Humanidad y única Ciudad Creativa de la Música por la UNESCO en México, y aquí seguiremos trabajando en pro de la cultura, porque el arte es prioritario para la felicidad de las naciones.”
Verónica Bernal nació en la Ciudad de México, sus padres son oriundos de Morelia, y cuando ella tenía 12 años regresaron al terruño del abuelo:
“Realmente al final Michoacán fue nuestra tierra, y bueno, todo lo que podamos hacer y colaborar aquí será benigno para que se hable también de la excelencia mexicana. Es increíble que el Festival de Música de Morelia haya nacido conforme la idea de mi abuelo de emular el espíritu del de Salzburgo, que este año cumplió 100 años, y que las delegaciones representantes venidas desde Salzburgo como observadoras elogien que nuestro festival siempre lleva a cabo todas sus actividades anunciadas y a tiempo. ¡Imagínate qué orgullo que el austriaco Salzburger Festspiele alabe nuestros logros acá!”
De hecho, en el marco del FMM, del 12 al 13 de noviembre, se celebró el IV Coloquio Miguel Bernal Jiménez: “250 años con Beethoven”, participando el Cuarteto Saloma, la Orquesta de Cámara del Tzintzuni (director titular, Juan Vázquez; piano, Ana Paula Rojo), y el 19 el cuarteto de jazz vienés Purple is The Color (Simon Raab, Stepán Flagar, Martin Kocián y Michal Wierzgón) presenta su segundo álbum, EPIC
Entre la veintena de ponentes en torno a Beethoven seleccionados para el coloquio en línea, se contó a Édgar Alejandro Calderón Alcántar y la cubana-mexicana Mercedes de León Granda (Conservatorio de las Rosas), Lorena Díaz Núñez (Cenidim/INBA), Elizabeth Espíndola (Pro Ópera, A. C.), Lena Kopylova (Centro Nacional de las Artes), más Montserrat Pérez Lima, Javier Platas Jaramillo, Sergio Vela y Gladys Zamora.
Concluye Verónica Bernal Vargas:
“Lo que yo les puedo comentar a tus lectores es que esto va a pasar y seguro vamos a ser más fuertes una vez pasada esta pandemia, que si en algo nos ayudará es para saber valorar la vida.”
El Sistema Michoacano de Radio y Televisión (SMRTV) trasmitirá las actividades del festival en directo, y enviará la señal a 18 estados de la República Mexicana que cuentan con televisoras educativas y culturales.








