Señor director:
Formé parte del Consejo Estudiantil Universitario (CEU) de 1989 a 1995. En esa época coincidí con el consejero universitario por la Facultad de Medicina, Hugo López-Gatell. Mi hermana mayor también es médica y también fue militante ceuísta. Como ex-ceuísta, repruebo el que algunos participantes se asuman ahora como voceros del movimiento. Nadie los eligió entonces y nadie los ha elegido ahora.
Emitir una opinión informada y objetiva acerca del trabajo del doctor Hugo López-Gatell, a propósito del manejo de la epidemia en México, requiere cuando menos de un análisis sereno de cinco variables:
1.- El actual gobierno recibió un sistema de salud colapsado, con alrededor de 300 hospitales en ruinas, abandonados o inexistentes, además de la falta de personal de salud; situación que comenzó a revertirse desde antes de la pandemia.
2.- El presidente dejó en manos de los expertos el manejo de la pandemia, nombrando por su preparación al doctor Hugo López-Gatell Ramírez, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, como responsable de la estrategia.
3.- Cada día, de lunes a domingo, como un ejercicio de transparencia y rendición de cuentas, el doctor López-Gatell y su equipo reportan el estado actual del covid-19 en México; al respecto es importante enfatizar dos aspectos: a) en cuanto al componente estadístico, éste se alimenta de lo reportado por cada entidad federativa; y b) en dichas conferencias se aportan componentes técnico-científicos divulgados con un lenguaje asequible y cercano a todo público.
4.- La Organización Mundial de la Salud ha reconocido el destacado papel del doctor López-Gatell por sus cartas credenciales, así como por el adecuado manejo de la epidemia, tanto que lo ha invitado y designado como nuevo integrante del Comité de Expertos del Reglamento Sanitario Internacional, encargo que ocupará cuatro años.
5.- Tal es la efectividad de las medidas de prevención adoptadas para el combate al covid-19, que países de la Unión Europea y Estados Unidos recientemente han adoptado el modelo de Semáforo Epidemiológico auspiciado por el doctor López-Gatell y su grupo de expertos, el cual, por cierto, ha sido reconocido por la OMS.
Coincido con Inti Muñoz en sus apreciaciones sobre el galeno y difiero con Gabriel Pérez Rendón y Fabián Infante (a los que no recuerdo) en cuanto a las descalificaciones que hacen de Hugo López-Gatell. Le llaman “militante periférico”, cuando fue consejero universitario y delegado al Congreso de 1990. Ellos, ellos no.
No cabe duda que ni la generosidad ni el esmero en el estudio fueron virtudes generalizadas entre los ceuístas. Lamentablemente, ahora cambian 10 minutos de fama por hacer el papel de tonto útil.
Atentamente,
José Alberto López Damián








