El martes 6 de octubre la vocalista de rock, música mexicana, country y pop Linda Ronstadt recibirá uno de los Premios a las Leyendas por la Fundación del Legado Hispano (HHF, en inglés), transmitido vía la cadena pública de noticias culturales de Estados Unidos PBS (Public Broadcasting Service).
En un comunicado de prensa, el presidente de la HHF, José Antonio Tijerino, señaló que la institución se honraba en homenajear musicalmente a la artista nativa de Tucson, Arizona, Estados Unidos:
“Linda ha sorteado los retos a lo largo de una trayectoria destacada rompiendo las barreras culturales, de estilos y de género, amparada por su poderosa voz, espíritu infatigable y ética de trabajo.
“Linda Ronstadt representa tantas cosas para muchísima gente y estamos orgullosos de saber que ella lleva su herencia mexicana y latina como una fuente de inspiración. Su legado continúa hasta nuestros días a través de las jóvenes cantantes y proseguirá durante generaciones.”
De sangre mexicana y alemana, nació el 15 de julio de 1946 en Arizona. Su abuelo, Federico José María Ronstadt, era de Delicias, Sonora, y emigró a Tucson en 1880. Linda solía cantar de niña música ranchera en su familia, así como temas de vaqueros a tres voces que escuchaba en la radio del hogar con sus hermanos Mike y Suzi (The Three Ronstadts).
“Haber sido catalogada durante un periodo en los setenta como reina del rock me hizo sentir incómoda, porque mis devociones musicales a menudo se hallan en otros estilos”, escribió en su biografía de 2013 Simple Dreams. A Musical Memoir (“Sueños sencillos. Una memoria musical”; Simon & Schuster, 242 páginas).
“Tras la experiencia surrealista de quedar encarcelada en la despiadada maquinaria estadunidense que fabrica celebridades, sentí que ya era hora de yo reclamar para mí una parte esencial de lo que soy: una chica del desierto de Sonora… Yo me pasaba horas oyendo a la gran cantante ranchera Lola Beltrán. Ella influenció mi estilo de cantar más que nadie. Lola La Grande significó para México lo que Edith Piaf para Francia. Poseía una voz enorme, rica en coloraturas, cargada de drama, intriga y amargo dolor. A pesar de ser ella una intérprete bravía que cantaba música campirana de México, su voz tenía los mismos elementos dramáticos y emotivos que la cantante de ópera María Callas” (fragmentos de este libro en https://www.proceso.com.mx/354920/suenos-sencillos-autobiografia-musical-de-linda-ronstadt).
En 1987 grabó Canciones de mi padre, un álbum con video en vivo completamente dedicado a los temas vernáculos nacionales que le enseñó su papá Gilbert, acompañada del Mariachi Vargas de Tecatitlán. Por estas fechas septembrinas, pero de 2019, Rob Epstein y Jeffrey Friedman dirigieron el documental Linda Ronstadt: The Sound of My Voice (CNN Films), que estrenó su admiradora Sheryl Crow en el Tribeca Film Festival (https://youtu.be/KjZy8fGjwHQ).
Hace ocho años, Linda se retiró de los escenarios debido a que le fue detectado el mal de parkinson. Las actrices Selena Gomez y Jessica Alba, también de padres mexicanos, serán otras premiadas en la 33 edición de la HHF y la organización no lucrativa AARP, cuya ceremonia se transmitirá virtualmente por la PBS como parte del mes del legado hispano (www.hispanicheritage.org).








