Pujan por el rescate del Centro SCOP ante el nuevo Patronato

Dispuestos a colaborar con el reciente nombramiento de un Patronato de Restauración del Centro SCOP, la iniciativa civil que desde hace al menos tres años ha pugnado por la defensa de la obra artística, el inmueble y el conjunto como unidad armónica, busca conocer el proyecto de trabajo.

Así como tener la certeza de que la obra mural, compuesta por mosaico mexicano en 5 mil metros cuadrados, se mantendrá en ese espacio.

Ello tras la reciente designación de Javier Jiménez Espriú, extitular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (STC), al frente del patronato. El encargo fue dado a conocer junto con una firma de acta-recepción de las oficinas del SCOP, con la presencia de Jorge Pedro Castolo Domínguez, representante del Órgano Interno de Control (OIC), con el anuncio de dar a conocer posteriormente a los integrantes del organismo.

La defensa del espacio surgió como una preocupación de la comunidad artística tras el sismo de 2017, cuando se hizo la declaratoria de inhabitable y el ulterior retiro de alrededor de 2 mil 200 metros cuadrados de mosaicos, tema permanentemente consignado en estas páginas (números 2188, 2198), así como por la Agencia Apro. La iniciativa civil se denomina “En defensa del Centro SCOP”, conformada por:

Las investigadoras del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas (Cenidiap) del INBAL, Guillermina Guadarrama y Laura González Matute; la artista plástica y curadora en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Lucila Rousset; el periodista y promotor cultural Juan Bautista, y el biólogo Jesús Ismael Vega, a la que se han sumado vecinos de la Unidad Narvarte IMSS, mejor conocida como Unidad SCOP.

Entrevistados por este semanario a finales del año pasado (edición 2237), enumeraron varios puntos para el rescate del conjunto, uno de ellos fue la creación de un fideicomiso para su reconstrucción, así como una declaratoria de patrimonio cultural por parte de la Secretaría de Cultura capitalina (apoyada por el entonces titular José Alfonso Suárez del Real, hoy secretario de Gobierno), misma que se suspendió debido a la pandemia.

Se demandaba también su rescate como complejo cultural o sanitario, bajo el cual se creó en 1954 durante el gobierno de Adolfo Ruiz Cortines, cuando se buscó que fuera un hospital.

El grupo civil ha seguido puntualmente los movimientos en el Centro SCOP, organizado por rubros: artístico, histórico, social y de difusión, informando a la ciudadanía a través de sus redes sociales en Youtube (“En defensa del Centro SCOP”), Facebook y Twitter (ambas @defensaSCOP).

Ahora, durante una conversación con Guadarrama, González Matute y Rousset, ­reiteraron la importancia del sitio como un conjunto de integración plástica, donde conviven la arquitectura, la obra mural y escultórica, a lo que se aúna el tema social, combinación homogénea ideada por el arquitecto Carlos Lazo, su principal promotor, y cuya comparativa sólo podría semejarse a Ciudad Universitaria.

También aseveraron que, tras la conformación del patronato, uno de los primeros pasos sería conocer el estado actual de los 2 mil 200 mosaicos resguardados, y el del resto del conjunto que permanece adosado a las paredes exteriores del megainmueble, debido a los posibles daños sufridos por el tiempo transcurrido.

A su vez, Jesús Ismael Vega subrayó que los vecinos de la unidad familiar deben formar parte del proceso de restauración, pues centro y unidad SCOP forman una lectura entrelazada que, con el tiempo, se desdibujó.

En la entrevista se anunció una nueva participación que ha seguido el proceso a través de las profesoras de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, María Rocío Rosales y Esther Muñoz, quienes decidieron incorporarse al trabajo del grupo civil para que alumnos de 8º semestre de arquitectura diseñaran anteproyectos y posibles soluciones derivados del complejo SCOP. Ellas están al frente de un taller en el que se liga arquitectura y urbanismo impulsando la enseñanza-aprendizaje con problemáticas concretas de la ciudad. 

Juan Bautista resumió la petición de la iniciativa civil en unas líneas:

“Hoy la historia nos vuelve a poner en la misma dirección que Jiménez Espriú en el centro SCOP, así que respetuosamente le solicitamos una entrevista porque creemos que podemos ayudar, queremos ser un grupo de acompañamiento en el rescate de este emblemático espacio. Y si hay algo bueno que vemos de todo esto es que ya no nos vamos a dirigir al azar, como en su momento lo hicimos con cartas al Cencropam, INBAL, Cultura de la Ciudad de México o Cultura federal, porque ya hay un responsable.”