Radiópolis en disputa

En 2001 Televisa, en ese entonces propietaria de la concesión de las frecuencias de Radiópolis, vendió 50% de las acciones de la compañía al grupo español Prisa. La transacción se impuso a la norma, pues aún no se legislaba para que una empresa poseedora de una concesión pudiese vender parte de sus acciones a una firma extranjera. Sin embargo, el gobierno de Vicente Fox hizo caso omiso a dicho ordenamiento.

De la misma manera, no intervino en el conflicto que llevó a TV Azteca a apoderarse con violencia de las instalaciones de Canal 40 en el cerro del Chiquihuite.

Tampoco hizo nada para dejar en claro el estatus de ese canal y su apropiación por la vía de los hechos del que hoy se nombra ADN40 y aparece como parte del consorcio de Salinas Pliego.

Gracias a la Ley de 2014, que permitió 49% de propiedad extranjera en una concesión, se normalizó lo que había sido un atropello a la Ley vigente en ese momento. El Grupo Prisa, español, dueño del diario El País, controlaba la línea editorial de Radiópolis, mientras Televisa sólo administraba. Actualmente Televisa Radio maneja 104 estaciones, 17 propias y 87 afiliadas. Las principales son W Radio y XEQ Radio, contadas entre las más antiguas del cuadrante mexicano.

En 2019 Televisa decidió deshacerse de su 50% en Radiópolis. El monto pactado en un inicio fue por mil 248 millones de pesos, la mitad al principio y la mitad al finalizar la operación. La empresa radiofónica, precursora de la propia Televisa como consorcio de medios, fue vendida al Grupo Coral, de la familia Alemán Magnani. Sin embargo, el segundo pago se pospuso debido a la falta de liquidez del Grupo Alemán, también dueño de la línea aérea Interjet, ésta en serias dificultades económicas con motivo del covid-19. Más adelante entró al apoyo financiero el banquero Cabal Peniche, aunque tampoco pudo conseguir el empréstito necesario, sino con retraso.

Tal dilación hizo que el Grupo Televisa aplicara una cuota doble como penalización, que el Grupo Coral no está dispuesto a erogar. Entonces surgió el diferendo que desembocó el 25 de agosto en la toma violenta de las instalaciones de XEW. Personas enviadas, supuestamente, por los dueños del Grupo Coral-Cabal Peniche irrumpieron en las instalaciones con el fin de obtener los sistemas de información de forma ilegal. Igualmente inválidos son los cambios realizados en el Consejo de Administración de la empresa radiofónica. Según alega el Grupo Prisa, éstas no se acordaron en Asamblea de Accionistas.

Por su parte, el Grupo Coral, de los Alemán Magnani, alega que ya liquidó el total de la adquisición de Televisa Radio, Televisa señala que no, y el Grupo Prisa se niega a aceptar que el Grupo Coral tenga influencia en el Consejo de Administración o pueda despedir a los directivos. Dijo que demandará al Grupo Coral para defender la independencia de Radiópolis. A favor de Televisa, una juez proporcionó un amparo para que no le sean retiradas sus acciones en tanto no se haga el pago completo.

El fondo del asunto va más allá de la disputa entre empresas. Muchos miles de pesos involucrados en una transacción con las concesiones que otorga el Estado, que pertenecen a la nación y que no deben ser objeto de venta, compra o canje sin el aval de las autoridades competentes, en este caso IFETEL.