Comparaciones que duelen: CDMX, Takeo, NY

Mientras que en la Ciudad de México un grupo de ciudadanos ha tenido que organizarse para defender el patrimonio natural del Bosque de Chapultepec –en posible riesgo por el innecesario, costoso e irresponsable proyecto Bosque de Chapultepec: Naturaleza y Cultura que coordina el artista conceptual Gabriel Orozco con la aprobación del presidente Andrés Manuel López Obrador–, en Takeo, Japón, se inauguró el pasado 22 de julio un proyecto fascinante que, centrado en el impacto de la vivencia artística, vincula naturaleza, espiritualidad, belleza, tecnología y tradición.

Realizado por el colectivo japonés y multidisciplinario team­Lab con el patrocinio de la compañía de cosméticos Shiseido, el proyecto denominado A forest where the gods live (Un bosque donde viven los dioses) consiste en sensacionales intervenciones lumínico-inmersivas emplazadas en distintas zonas del bosque-jardín Mifuneyama Rakuen. 

Espectacular no sólo por sus imponentes elementos naturales –como la montaña y la cascada–, sino también por los numerosos y homogéneos sembradíos de flores que, como las azáleas en distintos tonos, convierten el valle en una visualidad de estética impresionista, el Mifuneyama Rakuen es una hibridación entre bosque sagrado y jardín creado en 1845 en una extensión de 500 mil metros cuadrados.

En su interior, además del divino árbol Okusu de 3 mil años de antigüedad y la deidad de la fertilidad Inari Daimyojin, se encuentran diversas figuras de Buddha y Arhats –personajes que han comprendido la verdadera naturaleza de la existencia– que, en el siglo VIII, talló el sacerdote Gyoki en distintas rocas del bosque.

Creado en 2001 por un grupo de creativos multidisciplinarios entre los cuales están artistas, programadores, ingenieros, animadores, matemáticos y arquitectos, el teamLab es un colectivo de profesionales japoneses que sustenta sus creaciones en la idea de que todos somos parte de una continuidad eterna entre vida, muerte, naturaleza y humanidad.

Convencidos de que la tecnología digital es la única herramienta capaz de convertir la naturaleza en arte sin alterar su identidad y materialidad, los miembros del teamLab inauguraron esta sorprendente intervención lumínica que, por su belleza, disuelve los límites entre lo espiritual, lo material la tradición, lo histórico y lo divino. (https://www.teamlab.art/e/mifuneyamarakuen/)

Y en lo que concierne a la reapertura de museos, el Museo Metropolitano de Nueva York (MET) nos confronta no sólo con la mediocridad e ineptitud profesional de nuestros funcionarios culturales, sino también con la soberbia que les impide servir a la ciudadanía:

Programado para reabrir el viernes 29 de agosto, inició desde una semana antes una estrategia de comunicación para compartir su reapertura con la comunidad neoyorquina. Concebido como una exposición-intervención en la fachada del museo –y por lo mismo de arte público–, el proyecto encomendado a la conceptualista Yoko Ono (Tokyo, 1933) se concentra en dos enormes banners­ con dos palabras escritas: “Dream” y “Together” (soñar juntos). Con base en lo que comentó la reconocida artista, al soñar juntos podemos reconstruir la realidad.

A diferencia de la Ciudad de México, en donde tres museos –Sala de Arte Público Siquerios, Tamayo Arte Contemporáneo, y de Arte Moderno– abrieron sin vínculos con su entorno, en Nueva York los proyectos artísticos se convierten en cómplices de una comunidad que es a la vez ciudad y ciudadanía.