Señor director:
La intención respetuosa de la presente es precisar algunos puntos respecto de la nota publicada por Alejandro Gutiérrez en la revista Proceso número 2285 (así como el número 2228 del mismo semanario), donde se me menciona.
Como es de conocimiento público, participé junto con otro grupo de expertos en una asesoría privada para la reestructura financiera de la empresa Oceanografía S.A. de C.V. En lo personal, nunca ostenté posición accionaria ni puesto alguno en la misma; tampoco tuve ningún tipo de poder legal para representarla ni firmé documento alguno en ningún carácter. Por ende, como lo determinó el tribunal colegiado en materia penal competente de amparo, que resolvió de manera definitiva desde el año 2016, no tuve responsabilidad ni participación alguna en el conflicto entre Oceanografía y el banco Citi-Banamex.
Por otro lado, de diciembre 2012 a marzo 2014 fui presidente ejecutivo del Consejo de Administración de Libertad Servicios Financieros S.A. de C.V.S.F.P.
Sobre los eventos referidos en el artículo por su autor, es fundamental mencionar que durante mi gestión la empresa operó con estricto apego a la normatividad que exige una entidad regulada por la Ley de Instituciones de Crédito y Leyes sobre Sociedades Financieras Populares y a la supervisión de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. Asimismo, en su órgano supremo interno era regida vía un consejo de administración.
Cabe aclarar que durante mi gestión, ninguna de las personas físicas ni morales que el artículo menciona tenían relación contractual alguna, o participación directa o indirecta en ningún órgano de gestión o control de Libertad Servicios Financieros S.A. de C.V.S.F.P. Las supuestas revelaciones en torno a mi persona, a las que se hace referencia en el artículo, han sido manejadas en algunos medios desde años atrás y desde entonces desestimadas.
Por último, es importante corregir el error que se ha mencionado en diversos medios respecto del lazo familiar entre el señor Gil Díaz y yo, el cual es de primos.
Agradeceré mucho aclarar esta información a su audiencia que sigue con atención las investigaciones que publican semana tras semana.
Atentamente,
Martín Díaz Álvarez
Respuesta del corresponsal
Señor director:
En respuesta a la carta del señor Martín Díaz Álvarez, tomo nota del grado de su parentesco con el señor Francisco Gil Díaz (exsecretario de Hacienda), ambos primos y no sobrino, como erróneamente cité.
El señor Díaz precisa que no fue accionista de Oceanografía sino asesor para la reestructura financiera de la compañía. Para mí resulta un dato significativo, porque hasta ahora no conocía ninguna precisión al respecto hecha por el señor Díaz ante las múltiples citas periodísticas en éste y otros medios donde se le refiere como accionista de Oceanografía.
Esto fue ampliamente divulgado cuando, reclamado por la entonces PGR, el señor Díaz fue detenido en Estados Unidos, en agosto de 2015. Y ahora, revisando otros documentos como el escrito de contestación de demanda ante el tribunal arbitral México-Singapur por el caso POSH, se le cita como “accionista de Oceanografía S.A. de C.V.” (https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/566101/Contestaci_n_de_Demanda._POSH_c._M_xico.pdf pág. Vi)
Sobre las citas en mi texto de la Caja Libertad, me basé en información antes divulgada por este medio y particularmente en la demanda que en 2019 presentó el señor Sergio Hugo Bustamante.
Por lo demás, respetando absolutamente el derecho de réplica del señor Díaz, sólo quiero subrayar que la columna vertebral de mi información se basa en un informe de la policía española que a partir de intervenciones telefónicas por orden judicial permitieron conocer el manejo de otro protagonista, el señor Francisco Javier Rodríguez Borgio, y sus relaciones con una persona que en 2014 estaba bajo el escrutinio de dichas autoridades por un tema de narcotráfico.
Atentamente,
Alejandro Gutiérrez,
corresponsal en España








