El año pasado se programaron 97 materiales fílmicos de este evento internacional que desde 2012 se presenta anualmente en Querétaro. Pero la pandemia no detuvo a los organizadores y se exhibirán 47, con una nueva fórmula: la plataforma FilminLatino del Imcine, que estuvo a punto de ser borrada al inicio del sexenio. Reducido 70% de su presupuesto, el director del festival Aarón García del Real platica los pormenores de la batalla por mantenerlo, pues “el buen cine mexicano está en el documental”. Ejemplo de ello es Mensaje ininterrumpido, de Jaime Fraire, sobre la violencia contra periodistas.
La 8 edición de Doqumenta Festival Internacional de Cine Documental, que cada año se efectúa en Querétaro, se trasladará, debido al covid-19, a la plataforma digital FilminLatino del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), por lo cual podrá ser visto en el país entero.
Del 13 al 22 de este mes se exhibirán 47 materiales de 14 países (15 largometrajes y 32 cortometrajes), de los cuales 34 serán mexicanos (https://doqumenta.org/).
Aarón García del Real Lozano, director de Doqumenta, en entrevista por teléfono subraya que la planeación del evento ha constituido todo un reto:
“Lo organizamos a lo largo del año, como gran parte de los otros festivales. La pandemia definió un periodo de incertidumbre en el que nos dejó un poco inmovilizados. Hubo festivales de cine a los cuales les tocó justo la pandemia cuando iban a empezar, y reaccionar fue un poco más complicado. Nosotros tuvimos más tiempo, pero eso igual implicó mayor irresolución.
“En marzo pasado, cuando se declaró la emergencia sanitaria, pensamos que en agosto ya íbamos a poder salir. Consideramos organizar una versión híbrida con funciones presenciales y virtuales, pero al ver que seguía la emergencia sanitaria de plano decidimos emigrar por completo al formato digital, lo cual implicó replantear el festival.”
Del Real Lozano, nacido el 29 de agosto de 1990 en León, Guanajuato, exclama con desazón que el recurso económico fue recortado:
“Los presupuestos públicos y de la iniciativa privada se vieron comprometidos por esta situación, que nos agarró a todos un tanto desprevenidos.”
Y compara:
“El año pasado programamos 99 documentales, ahora son 47, menos de la mitad. Pero todo tiene sus ventajas porque los títulos que recolectamos para esta ocho edición nos abrió las puertas para enfocar nuestra programación a filmes mucho más cercanos a nosotros. El 76% de la programación son obras mexicanas y el resto casi todas latinoamericanas, cuando el año pasado tuvimos 50% del país y 50% de otras naciones.”
Eso le permite una reflexión sobre alternativas inéditas de audiencia:
“Que los documentales se vean por streaming es una oportunidad para abarcar otros públicos que de manera física no podemos alcanzar.”
–¿Cuánto se redujo el presupuesto para esta edición?
–Un 70%. El año pasado tuvimos el apoyo de los tres niveles de gobierno. Este año sólo pudimos conseguir la ayuda del gobierno del estado de Querétaro, a través de su Secretaría de Cultura. En 2019 contamos con alrededor de 250 mil pesos, números redondos del presupuesto en efectivo, porque tres cuartas partes fue en apoyos de especie. Este año apenas logramos 80 mil pesos. Escasamente para las licencias, para la operación mínima.
“Contamos con un equipo de alrededor de 20 personas trabajando de manera voluntaria en el proyecto. Si bien hemos buscado una sustentabilidad financiera, es un desafío que vamos abordando año con año, dedicamos nuestro tiempo y nuestro esfuerzo de manera íntegra al festival y el ingreso es para la operación misma.”
Del Real Lozano es egresado de ingeniería en sistemas computacionales por el Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro. Además ha colaborado en distintos festivales de cine a nivel nacional e internacional, como Hot Docs, South by Southwest, Cabos Film Festival y Guanajuato International Film Festival.
Enfatiza que el apoyo de FilminLatino (www.filmilatino.mx), el cual cumplió cinco años el pasado 23 de julio, es imprescindible:
“No he dejado de pensar en estos meses lo cerca que estuvo FilminLatino de desaparecer, cuando entró la nueva administración. Recuerdo que fue todo un drama en redes sociales, y gracias a esa reacción fue que se logró salvar a esta plataforma. Ahora me pregunto:¿Qué pasaría si no tuviéramos FilminLatino? Y es que nosotros somos un festival pequeño, no contamos con la capacidad financiera como para pagar nuestra propia plataforma digital. Eso cuesta mucho dinero.”
El 10 de diciembre de 2018, María Novaro, titular de Imcine, publicó en Twitter que se cancelaba el portal FilminLatino. Surgieron las protestas de la comunidad en las redes durante tres días. Entonces, el jueves 13 la Secretaría de Cultura y el Imcine anunciaron que el streaming continuaría (Proceso, 2198).
Según Del Real Lozano, con la irrupción de las plataformas digitales la gente se ha acercado un poco más al documental “ve sus distintos beneficios”. Aunque precisa que en las pantallas comerciales aún no es considerado como se debe:
“Acapara menos de 1% de la taquilla. ¡Es increíble! A pesar de que hemos avanzado en estos ocho años con Doqumenta en difundir el documental, y lo mismo han hecho otros festivales, no podemos quitar el dedo del renglón. Se debe seguir abogando por un cine más diverso y sobre todo que la gente pueda acceder a él y obviamente al que lo demande.”
En 2019, del total de los 216 largometrajes producidos, 65% fueron de ficción; 34%, documentales, y 1%, de animación, según el Anuario Estadístico de Cine Mexicano 2019, editado por el Imcine.
El responsable de Doqumenta destaca que dentro del cine documental en México predomina el de denuncia:
“Es un cine prácticamente activista. Se realizan investigaciones y empieza a llenar un hueco con ciertos temas, problemáticas, que en el documental se abarcan muy bien. Y no creo que nadie se haga documentalista para hacerse rico, justo porque la intensión es visibilizar, denunciar, comunicar y compartir historias y personajes, etcétera.”
Y termina:
“El buen cine mexicano está en el cine documental, entonces hay que hacer que se vea. Estoy seguro que de las industrias más afectadas por este coronavirus será la de cultura y el cine en específico. Vamos a ver una disrupción y un cambio a nivel industria en términos globales que estoy seguro que ahorita no podríamos asimilar o no podríamos imaginar. Entonces es un parteaguas en el que debemos estar preparados, verlo de una manera propositiva. Estoy seguro que no vamos a ver el mismo nivel de festivales de cine que teníamos año con año.”








