Empresarios de Jalisco y Nuevo León, en la campaña Antiamlo

Ignoradas durante la gira del presidente López Obrador por Estados Unidos, las cúpulas empresariales del país se desdibujan como interlocutoras del gobierno, luego de casi dos años de confrontación y estrategias para consolidar bloques opositores al mandatario. En Nuevo León y Jalisco se anidan los principales esfuerzos, con escasos avances.

El sector empresarial de Jalisco apuntala desde hace dos años a los cuadros de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) para sostener un movimiento de oposición empresarial al gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Destacan en dicho movimiento los dueños de las fortunas que surgieron en los momentos dorados del salinismo y su ola privatizadora de bancos y paraestatales.

Durante los últimos 18 meses, ante las decisiones de la administración de López Obrador que han modificado las mecánicas y esquemas para las compras de gobierno en sectores como el petrolero, eléctrico, el de la construcción y el farmacéutico, empresarios de la Coparmex en Jalisco buscan influir en las decisiones y elección de políticos a escala municipal y estatal. 

La Coparmex también impulsa plataformas informativas que le permitan participar en el debate sobre las decisiones del actual gobierno, pero sobre todo contrarrestar el discurso del presidente en las redes sociales. 

En Nuevo León la Coparmex impulsa el movimiento Alternativas por México, en el que participa el Tecnológico de Monterrey para privilegiar el trabajo con la comunidad y la construcción de una plataforma para el empoderamiento ciudadano, según su discurso oficial. 

El secretario general de la Coparmex, Miguel Gallardo, insistió en una entrevista en que Alternativas por México no será un partido político ni una base para gestar candidaturas, sino que busca convertirse en una posición institucional apartidista. La Coparmex ha dicho que busca la capacitación para generar agentes de cambio que le permitan consolidar la democracia, además de promover alternativas de desarrollo y seguridad incluyentes.

En el Occidente, ese organismo cupular no sólo apuntala su oposición al gobierno actual con el patrocinio de proyectos para la generación de información y redes sociales, sino que desde hace más de un año sostiene la operación de la plataforma generadora de contenidos DICES, que fundó en Jalisco y que dirige Lázaro Ríos, exdirector general del Grupo Reforma, cuyo principal objetivo es colocar en la agenda pública temas de política que le interesan a la organización patronal y que abiertamente confrontan y rebaten el discurso del gobierno lopezobradorista. 

La redacción de DICES opera en la Ciudad de México, pero su centro de producción de materiales digitales y audiovisuales está en Querétaro, explica a Proceso uno de sus editores. 

El presidente de la Comisión Anticorrupción de la Coparmex, Max Kayser, es uno de los colaboradores más frecuentes de DICES, de acuerdo con Ismael García, quien confirma en entrevista el auspicio total de la organización empresarial a este “proyecto periodístico”. 

En DICES también colabora el extitular de la Secretaría de Salud en el gobierno de Felipe Calderón, Salomón Chertorivski, quien critica la estrategia económica durante la pandemia. 

Ríos decidió no atender la solicitud de entrevista que le hizo la reportera, pero autorizó al editor de DICES a responder las dudas sobre la plataforma de contenidos. “Básicamente vamos por la conversación en redes sociales”, comenta García respecto al enfoque del trabajo en DICES, que consiste en un sitio web, en perfiles de Twitter con 47 mil 500 seguidores, Facebook con 42 mil 200 y Linkedin con mil 121 seguidores.

Además de su interés por influir en la agenda pública, la Coparmex y empresarios de la región Occidente ya intentan marcar el ritmo del proceso electoral para 2024. Pablo Lemus Navarro, exdirigente de la Coparmex Jalisco y actual presidente municipal de Zapopan, es el candidato más fuerte de estos empresarios rumbo a las elecciones para gobernador del estado por el partido Movimiento Ciudadano (MC).

Desde los comicios de julio de 2018, empresarios tapatíos mostraron su preocupación por el triunfo de López Obrador, pero también, en su momento, por la inclinación del panista Ricardo Anaya a cerrar una alianza con el PRD y MC y no una más amplia y cercana con los empresarios.

Para el tercer trimestre de 2019 la economía de Jalisco sólo crecía 0.4% contra el comportamiento del mismo trimestre en 2018. El desempleo también aumentó en enero de este año a 3.3% de la Población Económicamente Activa contra el nivel de 2.5% de enero de 2019. Ahora, en medio de la pandemia, la economía de Jalisco enfrenta una caída de 5.3% en la actividad industrial hasta marzo pasado, por lo cual el gobierno de Enrique Alfaro Ramírez (de MC) anunció una inversión por más de 13 mil millones de pesos en proyectos de infraestructura.

“Foro Sao Paulo”

Además de participar en la Coparmex, este grupo de empresarios creó el Consejo Consultivo para la Innovación, Crecimiento y Desarrollo Sustentable (Coincydes), que surgió al amparo del gobierno de Alfaro. 

En Guadalajara, hasta antes de la pandemia, este compacto grupo de empresarios se reunía periódicamente para planear sus estrategias de contención ante los cambios y nuevas fuerzas políticas. La sede de sus reuniones era, según un empresario participante, el Hotel NH de la plaza comercial Punto Sao Paulo, donde también se reúne Alfaro con su gabinete. El cónclave se conoce como el “Foro Sao Paulo”. 

Desde el Foro Sao Paulo se vigiló el desarrollo de varias iniciativas para hacer frente al gobierno de Morena, desde Coincydes hasta los movimientos con base social para manifestar la inconformidad de este sector empresarial en las calles. 

Coincydes, dice su ideario, es un puente de comunicación entre sectores productivos y el gobierno del estado. A través de ese organismo el grupo de empresarios jaliscienses apoyó a Alfaro en su discurso contra López Obrador por la crisis de abastecimiento de gasolina en los primeros días de 2019. Además, cabildeó con el sector privado de Guanajuato su apoyo al convenio firmado entre ambos gobiernos para resolver el conflicto por la presa El Zapotillo, destinada a abastecer de agua a León, a los Altos de Jalisco y a la Zona Metropolitana de Guadalajara. 

En Coincydes están representados los más fuertes intereses económicos del estado. Es el símbolo del factor de poder económico, pero sobre todo de blindaje frente al gobierno federal, según expresó el propio Alfaro. “Jalisco debe blindar y defender sus intereses”, aseguró el mandatario en una reunión con el pleno de Coincydes en enero de 2019.

Este organismo es operado por César Salvador de Anda Molina, empresario del sector avícola con participación en el grupo Innova Alimentos. La actual presidenta municipal de Tepatitlán es su prima hermana María Elena de Anda Gutiérrez, quien contendió por MC y antes fue diputada en la LVI Legislatura.

En Coincydes también participan Juan Arturo Covarrubias Valenzuela y José Luis González Íñigo, ambos con amplio reconocimiento en la iniciativa privada estatal. El segundo preside la Fundación Social del Empresariado Jalisciense. 

Covarrubias es vicepresidente nacional de la Coparmex, propietario de agencias automotrices (Motormexa), así como uno de los principales proveedores de patrullas para los municipios y gobiernos estatales, según consta en los registros de compras y adquisiciones de esos niveles de gobierno. También patrocina Extra Arbolado Urbano, AC. En la Coparmex no accedieron a dar la entrevista desde Jalisco. 

Según registros en Compranet, entidades públicas le han otorgado al Grupo Motormexa Guadalajara 22 contratos por 26.2 millones de pesos, 80% de los cuales se adjudicó de manera directa. La Comisión Nacional del Agua en Jalisco, la presidencia municipal de Autlán de Navarro y la Comisión Federal de Electricidad del área de Occidente son los principales clientes de Motormexa de Guadalajara. 

Cuñado de Covarrubias, González Íñigo es dueño de la empresa Sésamo de Jalisco (Sesajal), dedicada a procesar productos del campo y principalmente enfocada a la exportación. 

Con una larga trayectoria en organismos empresariales locales y nacionales, González Íñigo se ha convertido prácticamente en el ideólogo de Coincydes, tanto por su ascendencia entre los hombres de negocios como por su añeja amistad con Alfonso Romo, jefe de la oficina presidencial de Andrés Manuel López Obrador. 

Fue por conducto de Romo que en julio del año pasado este grupo de empresarios solicitó al gobierno mayor acceso a la banca de desarrollo. 

En ese “mecanismo” y vínculo también se cuenta Carlos Álvarez del Castillo, dueño del diario El Informador, el único propiedad de empresarios tapatíos que sobrevive. Hace mancuerna con otro de los integrantes del grupo, Aurelio López Rocha, con quien participa en el World Trade Center en negocios de logística para importación y exportación. Otro integrante del núcleo es Luis Germán Cárcoba, expresidente del Consejo Coordinador Empresarial. 

También lo son los hermanos Raymundo y Armando Gómez Flores, propietarios del consorcio inmobiliario GIG y otras empresas. Exaccionistas de Banca Cremi, los Gómez Flores forman parte de la lista de empresarios beneficiados por la reprivatización bancaria en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari y, después, mediante el Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa). 

En la ola privatizadora de Salinas de Gortari, la familia Gómez Flores también adquirió los activos de Minsa, con la que buscó competir con Maseca, de Roberto González Barrera. 

En 1999, en su libro Fobaproa, expediente abierto, López Obrador narró cómo los Gómez Flores, “los neobanqueros”, participaron en el rescate bancario. Raymundo Gómez Flores es padrino de registro del gobernador Alfaro y ha sido su mentor político desde el inicio de su carrera. 

Ese grupo incluye además al presidente de la Coparmex Jalisco, Mauro Garza, y el de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), Xavier Orendáin.

Por su parte, José Medina Mora (hermano del exministro Eduardo Medina Mora) vio recientemente congeladas sus cuentas bancarias y las de la empresa familiar que encabeza, Compusoluciones, en la investigación de la Unidad de Inteligencia Financiera, de la Secretaría de Hacienda, en contra de su hermano. Desde 2011 la Auditoría Superior de la Federación señaló en varias revisiones de cuentas públicas irregularidades en los contratos otorgados a Compusoluciones.

Los principales desarrolladores inmobiliarios de la zona metropolitana de Guadalajara forman parte del mismo núcleo de intereses: La familia Leaño, dueña de la Universidad Autónoma de Guadalajara y accionista de Andares, la principal plaza comercial, asentada en la zona más acaudalada de Zapopan.

La desarrolladora inmobiliaria Tierra y Armonía Construcción fue fundada por Juan José Herrejón Hernández, tío de Enrique Alfaro. Esta compañía fue invitada en mayo pasado a la comisión para reactivar la economía jalisciense. 

Otro empresario cercano al gobierno de Alfaro es el arquitecto José Manuel Gómez Vázquez Aldana, quien con su despacho Gómez Vázquez International ha desarrollado grandes obras a nivel local e internacional.

En la elección presidencial de 2018 ese conglomerado de empresarios apostó por la coalición Por México al Frente, que postuló para presidente al panista Ricardo Anaya y a Enrique Alfaro para gobernador.

Después del triunfo de López Obrador, el grupo estrechó su alianza con Claudio X. González, presidente de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, y con Gustavo de Hoyos, presidente nacional de la Coparmex. Ellos se encargaron de difundir enfáticamente las irregularidades en las que incurrió Carlos Lomelí, el llamado superdelegado en Jalisco, rival de Alfaro en la elección y dueño de Lomedic.

La rebelión se agota

Pese a los antecedentes, González Íñigo, expresidente de la Coparmex, ha buscado acercarse al gobierno federal. La primera reunión tuvo lugar el 26 de junio del año pasado en Palacio Nacional y asistieron 46 empresarios jaliscienses. Según algunos participantes, estuvo cuidadosamente planeada.

En la cabecera, junto al mandatario, se ubicaron los operadores de la reunión, Alfonso Romo y González Íñigo. Y en las siguientes posiciones más cercanas al presidente: César de Anda, Carlos Álvarez Bermejillo, Raymundo Gómez Flores, Manuel Romo Muñoz y Carlos Álvarez del Castillo. 

La segunda reunión con López Obrador fue el 12 de julio, en Guadalajara, con un auditorio más numeroso en las instalaciones de la Canaco.

En Jalisco, Claudio X. González, Coincydes y el referido núcleo empresarial desarrollan una estrategia para lograr una base social. Promueven y patrocinan la agrupación antilopezobradorista llamada X Ciudadanos, que ha organizado y participado en todas las movilizaciones contra el actual gobierno federal.

El líder de X Ciudadanos es Pablo Medina. Quienes participan en este movimiento deben leer un libro que guía sus pasos políticos, trabajan en células (aseguran tener más de 200) y se coordinan con Chalecos MX; Gilberto Lozano y agrupaciones de inconformes como las que marcharon el 1 de diciembre de 2019.

El pasado 7 de julio, en una reunión virtual (modalidad obligada por la pandemia) con Coincydes y más de 250 empresarios, Alfaro habló de evitar el enfrentamiento con el gobierno federal en el tema de la pandemia, escuchó las quejas por la falta de claridad en la reactivación de las actividades productivas en la entidad (apenas en un nivel de entre 30 y 40%) y presumió la baja en los índices de delitos de “seguimiento especial”.