Mientras fue diputado de la VII Asamblea Legislativa del DF, el historiador José Alfonso Suárez del Real defendió de la destrucción el Teatro Jiménez Rueda, pero como actual secretario de Cultura de la CDMX no puede intervenir “por corresponder al ámbito federal”, si bien apoya al movimiento “Ni un teatro menos”.
Representante por el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Suárez del Real impulsó en 2018 un punto de acuerdo, basándose en la Ley de Cultura promulgada un año atrás, y a través de una serie de investigaciones se manifestó en pro del Jiménez Rueda, recinto que tras el sismo de 2017 estuvo en la mira para demolerse debido a supuestos daños estructurales:
“En 2018 emitimos un punto de acuerdo aprobado por unanimidad por todas las fracciones y le solicitamos al entonces Conaculta (hoy Secretaría de Cultura federal), INBAL e ISSSTE a efecto de reconocer el espacio teatral, y que si había algún problema estructural derivado de los sismos –aunque acreditamos que no era así–, se proponía construir otro Jiménez Rueda.”
Escondiendo la mano
Finalmente, en julio de ese año el INBA y el ISSSTE firmaron un convenio que garantizaba esa construcción; sin embargo, ante el nuevo convenio que la Secretaría de Cultura dio a conocer el pasado 22 de junio en el comunicado “Análisis jurídico ordena devolución del teatro Jiménez Rueda al ISSSTE”, aquel punto de acuerdo de 2018 quedó nulo.
“Ya envié un mensaje a la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, para que se recupere el espíritu de conciliación. Me parece entendible que, si se vendiera el terreno, la parte correspondiente al teatro debe ser integrada –que no reintegrada– a la propiedad del ISSSTE. Y que la condición sea que quien lo adquiera se comprometa a mantener el teatro o construir un espacio escénico.”
–¿Ha obtenido respuesta?
–Sé que trabajan intensamente en este sentido. Además, creo que sería una solución salomónica y justa (mantener o construir un nuevo recinto).
Más de mil artistas del ámbito teatral, trabajadores de la cultura y sindicalistas afiliados al INBAL se pronunciaron en defensa del Jiménez Rueda el 25 de junio, firmando una carta que exigió un informe a Lucina Jiménez, directora del INBAL, sobre “por qué fue devuelto al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) el Jiménez Rueda, luego de 56 años de ser administrado por INBAL”.
La misiva fue suscrita por la Asociación Nacional de Teatros Independientes (ANTI), Moccam, Red Alterna para las Artes Escénicas SC de RL, Asociación Nacional de Dirección Escénica, Colegio de Productores de Teatro, Teatro de México, Sociedad Mexicana de Productores de Teatro, Teatromex, Círculo Teatral, Escénica Colectiva, además de Héctor Bonilla, Luis de Tavira, Alberto Estrella, Víctor Carpinteiro, David Olguín, Mercedes Olea, Gabriel Pascal, Angelina Peláez, Roberto Soto, Hilda Trujillo y José Sefami, divulgado en un hashtag homónimo.
El propio director escénico De Tavira escribió un artículo la semana pasada en este semanario y la actriz Luisa Huertas, “Patrimonio Cultural Vivo de México”, difundió un video. Se retomó así el movimiento “Ni un teatro menos”, que en 2017 fue el grito de batalla por la reconstrucción del Círculo Teatral, fundado por Estrella y Carpinteiro, afectado en los sismos aquel año.
Desde 2017, la Ley General de Cultura y Derechos Culturales especifica, en su artículo 2, que esta legislación tiene por objeto “(VIII) Promover entre la población el principio de solidaridad y responsabilidad en la preservación, conservación, mejoramiento y restauración de los bienes y servicios que presta el Estado en la materia”. Y en el artículo 23 sostiene que los acuerdos de coordinación que celebra la Secretaría de Cultura con los municipios y las alcaldías de la Ciudad de México, podrán estipular, entre otras, materias como “el sostenimiento de recintos y espacios culturales para la realización de actividades relacionadas con el objeto de la ley”.
En entrevista aparte, el actor y danzarín Alberto Estrella señala que entre 2006 y 2012, siendo senadora, la actriz María Rojo pugnó por “reactivar” una norma que obligaba a todo aquel que destruyera un teatro a edificar otro.
“Esa ley oficial existía: si un teatro se caía, uno más debía surgir en su lugar; mi amiga María quiso reactivar esa ley pero no le hicieron caso, colocando al Jiménez Rueda en desventaja ahora. Alarma que este gobierno no transforme las malas rachas de sus predecesores y siga dejando morir a nuestros teatros, tal como sucedió desde finales de los setenta con el icónico Arcos Caracol, de la UNAM; luego el Estanistablas, de Patricia Reyes Espíndola, o el de nuestro maestro polaco Ludwik Margules.”
Estrella anuncia a este semanario que “muy pronto” reabrirá el reconstruido Círculo Teatral, “con la alcaldía Cuauhtémoc y nuestros compañeros del gremio”.
(Con información de RP y CV)








