¿Por qué un festival internacional de teatro del Siglo de Oro en estos momentos?
“Porque el teatro es arte vivo y aun desde el confinamiento nos recuerda que es posible crear grandes cosas”
Es el dramaturgo Juan Francisco Hernández Ramírez, director de la primera edición virtual, a realizarse del 1 al 10 de julio a través de redes sociales, a partir de la cuenta Facebook @FenixNH de la Compañía Nacional de Teatro Clásico Fénix Novohispano.
Tendrá 100 actividades gratuitas, 10 por día, con representaciones de obras, lectura de sonetos, conversatorios, música y hasta gastronomía relativa a esa época transcurrida entre los siglos XVI y XVII, caracterizada por una explosión cultural en la lengua española.
El cartel juega con reproducción de imágenes de sor Juana Inés de la Cruz y Juan Ruiz de Alarcón, a las que se le añaden una laptop, una tableta y unos audífonos, en referencia a la parte digital del encuentro, así como tapabocas por la actual pandemia.
La programación, que incluirá entre sus novedades partes de obras de piezas de la Décima Musa, como Amor es más laberinto y Los empeños de una casa, sonetos de Francisco de Quevedo, así como de los hermanos Bartolomé y Lupercio Leonardo de Argensola (destacados poetas e historiadores), Fray Miguel de Guevara, y Catalina de Eslava.
La gastronomía estará presente a partir de la composición de platillos barrocos, como el “Marquesote” (pan tradicional) y el “Turco de maíz cacahuazintle” (carne, especias y maíz) de manos de la chef Elvira Abarca; conversaciones sobre la gastronomía en el barroco a cargo de Silvia Cursein, investigadora y profesora del Colegio Superior de Gastronomía.
Se reproducirán composiciones del repertorio de Federico Händel y Juan Sebastián Bach.
Pero a consideración de Hernández Ramírez serán tres las actividades que “ruega” al público no perderse:
La inauguración de un virtual Museo Nacional del Teatro Mexicano, el cual contará con 30 piezas, como un boleto para ver La noche más venturosa, de José Joaquín Fernández de Lizardi (de 1856); la representación completa del Primero sueño a cargo de la actriz Alhelí Abrego; y un Juego de Máscaras Barrocas por parte de las actrices Jessica Ganés y Mónica Duarte, recorrido por la vida cultural del siglo XVII.
Creador del carro de comedías del Centro Histórico en 2012, Hernández Ramírez detalló el origen del festival que nace de la Compañía Nacional de Teatro Clásico Fénix Novohispano, que dirige:
“La compañía nació en 2007, viene de la riqueza de la herencia teatral del siglo XVI, pues la evangelización fue uno de los grandes resortes para gestar una identidad teatral en México: mientras Lope de Rueda usaba un banco para hacer sus obras en España, en esta tierra franciscanos, agustinos y dominicos idearon evangelizar a través del teatro (los autos sacramentales) cuando se dieron cuenta de la sensibilidad de los naturales. Fue a Fray Pedro de Gante a quien se le ocurrió traducir los textos del español al náhuatl “y enseñarles a través del canto la evangelización… y el teatro fue clave para esto.”
La compañía está conformada por 25 actores (más seis personas en la parte administrativa), pero también desarrollan la investigación. Rememoró Hernández la tradición escénica de la capital de la Nueva España, donde se representó en 1573 en la Catedral Metropolitana la primera obra de crítica de América, en la cual se dice ‘A nuevo virrey, nuevos impuestos’. Y en el Palacio Virreinal se colocó un corral de comedias.
“Ahí Sor Juana no sólo vio teatro, después se representaron sus obras en el Palacio. La ciudad fue, tanto en la época prehispánica como en la colonial, una ciudad festiva-ritual, y todo eso enriqueció el espectáculo teatral.”
La herencia del corral surgió en España, como se asienta en el volumen Literatura española, de Soledad Anaya Solórzano (Editorial Porrúa, 1965):
“Las representaciones teatrales de Lope, Tirso, Alarcón y Calderón de la Barca se efectuaban en sitios abiertos, plazas o corrales fijos; aun se menciona en Madrid, con el nombre de Corral del Príncipe o de la Pacheca, el ahora llamado Teatro Español, que se alza sobre aquel histórico sitio.”
Por ello, cerró Hernández Ramírez:
“México reunió en el siglo XVI a las culturas de todo el mundo, por la riqueza y el comercio que se movía en su momento,
es un bastión que debe ser reconocido en la historia universal, y ese es un trabajo que buscamos ensalzar en la compañía y que queremos que se vea reflejado en este festival.”








