Ante la Guía básica de reapertura para espacios culturales” en el país, lanzada por la Secretaría de Cultura (SC) el pasado 4 de junio –relativa al regreso a una “nueva normalidad” en recintos y espacios públicos–, trabajadores culturales cuestionaron su viabilidad.
Ahora miembros de los colectivos #YaPágameINAH, #YaPágameINBA, Asamblea por las Culturas, y Movimiento Colectivo por el Arte y la Cultura de México (Moccam), coincidieron frente al documento:
“En ocasiones no hay ni jabón para lavarse las manos en los baños, menos papel para secarse, ¿cómo van a sanitizar tres veces al día?, ¿de dónde va a salir ese dinero?, ¿quién realizará esto si la mayoría del personal de limpieza es de la tercera edad?”
Los siguientes entrevistados plantearon sus dudas a Proceso en videoconferencia:
Paulina Maya, diseñadora gráfica del Museo Mural Diego Rivera, y Alí Villalba, restaurador del Centro Nacional Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (Cencropam), ambos del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) y representantes de los colectivos #ConTratoDigno y #YaPágameINBA, contratados bajo el Capítulo 3000.
También Xóchitl Matus, de #YaPágameINAH; Pita Ochoa, gestora cultural y documentalista, quien habló en nombre de Asamblea por las Culturas; y Javier Tovarich, actor, productor teatral y aguerrido miembro del Moccam.
Si bien Maya reconoció que a partir de la administración de Lucina Jiménez en el INBAL se brindó una contratación de tipo anual que antes no existía, así como una comunicación desde la contingencia derivada del covid-19, la incertidumbre sigue siendo el elemento característico de los contratados por el Capítulo 3000.
“Ahora lo vemos con compañeros del INAH, pues nosotros tenemos una cierta seguridad por tener un contrato anual por ser del INBAL, y con ello un pago hasta cierto punto asegurado que recibimos a mes vencido; sin embargo, el recorte de 75% al gasto corriente en el INAH hace un eco en los de Capítulos 3000, porque estamos en gastos corrientes de Servicios Generales. Así que cuando Andrés Manuel López Obrador aseguró que no habrá despidos a trabajadores no está mintiendo, pues a los de base no se les va a afectar, pero es probable que a los de Capítulos 3000 sí
“Además, con el anuncio de la Guía básica de reapertura para espacios culturales quedan muchas dudas. Yo no me veo reflejada ahí puesto que siempre hacen una distinción entre el personal de base y los demás. Si bien hay comunicación en mi trabajo, al día de hoy no tenemos fecha fija para un regreso, ni sabemos bien cómo se va a aplicar esa Guía…”
Al respecto, Ali Villegas expuso su experiencia:
“En Restauración no hemos dejado de trabajar durante la pandemia, pues nuestra labor es velar por el patrimonio y evitar deterioros en las obras… cada espacio, museo, tiene personal que se encarga del registro y control de las piezas, aunque diera la impresión de que esas áreas están detenidas. No es así, se ha seguido monitoreando, al igual que otros procesos que siguen en curso.”
Y explicó que, previamente a la contingencia, los talleres de restauración establecieron un protocolo interno que seguro retomarán una vez que regresen, más allá de la salida de la Guía básica de reapertura para espacios culturales. Igualmente se tendrá que visibilizar un tema que, a su juicio, pocas veces se toca: Dentro de Servicios Generales y Contrataciones del Capítulo 3000 también está el personal de limpieza, “y la mayoría son personas de la tercera edad”.
Y otro tema más, que es el de los custodios:
“Todos ellos rara vez tienen voz, y por temor casi nunca hablan, pero también son una parte importante en el sector.”
–¿Siente temor de contagio para el regreso?
–Siempre está el riesgo… pero en mi caso debo cuidarme, y tengo mis métodos para tratar de mantenerme fuera del foco de contagio, con o sin protocolo de la secretaría, pues mi salud corre por mi cuenta: No tengo servicio médico. Si me enfermo no puedo trabajar y no tendría cómo cubrir mis gastos.
Más dudas
Por su parte Xóchitl Matus, quien trabajó en el INAH en el periodo de 2006 a 2018, y ahora es representante de #YaPágameINAH, comentó en referencia a la Guía…:
“Como colectivo dimos lectura al documento y creo que coincidimos en que una situación es la teoría y otra la práctica, porque ¿cómo se van a aplicar esas medidas en zonas arqueológicas, talleres, oficinas administrativas, coordinaciones, direcciones de conservación, salvamentos arqueológicos?
“Si de por sí a veces faltaba jabón en los baños, y ahora dicen que se debe sanitizar de forma constante. Tampoco se sabe cómo van a manejar la capacitación para procurar la sana distancia, todavía es bastante raro todo. ¿Sanitizar a qué?, ¿quién y cómo lo harán? Se habla de instalar filtros de ingreso: ¿Lo van a hacer los policías? Si ellos a veces no hacen más porque aluden que no es parte de sus tareas… ¿Y con qué dinero lo harán? Creo que es la gran duda.”
Por su parte, Pita Ochoa, en nombre de la Asamblea por las Culturas, expresó su temor por la priorización en espacios privados, como es el caso de los cines, espacios que a su juicio son de muy alto riesgo; tan alto como en el que están las fuentes de trabajo de las que dependen 100 mil personas del sector cultural:
“Estamos en espera de un movimiento en la economía para salir a trabajar, pero el sector cultural ha respondido con la creación del arte, por la necesidad de crear, y muchas veces de manera gratuita. Se habla de tomar medidas en espacios cerrados y/o públicos, entonces ¿por qué priorizar a que abran las ‘grandes cadenas nacionales’? Las salas de cine son un mayor riesgo. El gobierno debe empezar a tener una vocación por el arte, la ciencia y la tecnología.”
Externó lo que a su juicio es una contradicción:
“En verdad me extraña que se abriera una Coordinación de Memoria Histórica y que se le hagan recortes al INAH año tras año. Y ahora con este nuevo, aún más, por decreto presidencial.”
Por su parte, Tovarich alertó:
“Me llama mucho la atención que se haga énfasis en esa Guía básica… en un ‘retorno seguro, saludable y solidario’. Esas tres palabras en específico. Primero porque siento que la Secretaría de Cultura busca ver si la comunidad cultural es solidaria, y segundo porque colocan esa ‘Guía… para quien quiera usarla haciendo responsable al mismo gremio.
“El enfoque es de salud y prevención del contagio, pero no respaldan ningún propósito económico. Y no sólo en museos del INBAL o del INAH, sino en los independientes. Creo que eso es más grave que si se reabre o no un espacio, pues muchos no tienen un respaldo o certeza de seguir existiendo. El problema no es moral… Hablan de espacios independientes que tendrían que apegarse a una Guía básica…, pero no existe el soporte económico.”








