Transmisoras del virus que paraliza al mundo, las aerolíneas son uno de los sectores más golpeados por la pandemia y las restricciones de viaje las tienen volando bajo, en el mejor de los casos. México no es ajeno a la crisis, empresas como Interjet –en riesgo de quiebra– y Aeroméxico se han visto golpeadas por la escasez de pasajeros… Y aunque el discurso oficial es que no habrá rescates para la iniciativa privada, la compañía preferida de la 4T, la del empresario Eduardo Tricio Haro, podría levantar primero el vuelo.
El virus SARS-CoV-2 se expandió por el mundo vía líneas aéreas y son éstas las que ahora enfrentan una crisis sin precedente por la pandemia.
En ese contexto, el presidente Andrés Manuel López Obrador sepultó cualquier posibilidad de apoyar a las empresas afectadas por la emergencia sanitaria. “Es una gran injusticia, una inmoralidad utilizar al Estado para rescatar empresas o instituciones financieras en quiebra”, dijo el 7 de mayo en su conferencia matutina.
No habrá rescates en esta administración. Sin embargo, en su intento por reducir los gastos de transportación del gobierno haciendo uso de vuelos comerciales, sólo una empresa nacional se está viendo favorecida con todos los contratos por adjudicación directa: Aerovías de México (Aeroméxico).
Durante marzo, abril y mayo, dependencias gubernamentales otorgaron ocho contratos por más de 122 millones de pesos (sin IVA) para la compra anticipada de pasajes, en su mayoría a Aeroméxico, cuyos accionistas principales son Delta Airlines y Eduardo Tricio Haro, dueño de Lala y accionista de Citibanamex, empresario que en el proceso electoral de 2006 impulsó la campaña “AMLO es un peligro para México”, y previo a los comicios de 2018 externó su rechazo a la propuesta del candidato de Morena. “Me da miedo que se paren o se quieran parar proyectos como el aeropuerto (de Texcoco)”, dijo.
Pese a lo anterior Aeroméxico se está llevando todas las adjudicaciones directas. En 2019 el gobierno de la Cuarta Transformación utilizó los servicios de la aerolínea otorgándole 24 contratos –sólo dos de ellos por licitación pública– que sumaron en total 741 millones 88 mil pesos.
No es la primera vez que Aeroméxico es la favorita del gobierno. En el sexenio de Enrique Peña Nieto la aerolínea más grande del país obtuvo contratos por 2 mil 562 millones de pesos, y con Felipe Calderón, por mil 666 millones 684 mil pesos, de acuerdo con el registro de los contratos en Compranet.
En total, en año y cinco meses la 4T ha gastado 863 millones de pesos en contratos con la aerolínea, equivalentes a una tercera parte de lo erogado por el gobierno anterior y la mitad de lo del sexenio de Calderón.
Contratos ganados
Sin estudios de mercado de por medio, con la justificación de que es la aerolínea que venía ofreciendo el servicio desde 2013, el pasado 1 de abril el Servicio de Administración Tributaria otorgó un contrato abierto –en el cual no se determina el número exacto de vuelos– por 37 millones 710 mil 922 pesos sin IVA en favor de Aeroméxico por servicio de transportación aérea nacional e internacional hasta el 31 de diciembre de 2020, según Compranet.
Ese mismo día la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario le dio un contrato por 1 millón 183 mil 137 pesos hasta finales de año para la reservación, expedición y entrega de pasajes aéreos para los funcionarios de este órgano desconcentrado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT). Un mes antes, ésta le otorgó un contrato por 47 millones 124 mil 568 pesos a Aeroméxico para el mismo fin y para todo el año, según los contratos en el portal de proveedores del gobierno.
En tanto, Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano, también dependiente de la SCT, firmó un contrato por 2 millones 100 mil pesos para pasajes aéreos.
El 1 de abril la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural entregó por adjudicación directa un contrato por 9 millones 249 mil 849 pesos para transportación aérea nacional e internacional. Mientras que Financiera Nacional del Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero contrató a Aeroméxico para el servicio de transportación aérea de ruta fija nacional e internacional para el personal por 4 millones de pesos, del 5 de mayo a diciembre de 2020.
El 15 de abril el IMSS le otorgó un contrato por 18 millones 303 mil 764 pesos para la transportación de material médico a fin de hacer frente al covid-19, como parte del “puente aéreo” que coordina la Secretaría de Relaciones Exteriores; luego le otorgó otro, del 21 al 31 de mayo, por 3 millones 261 mil 368 pesos para la transportación de medicamentos oncológicos.
Alivio para 2021
El coronavirus ha asestado un golpe fatal a las aerolíneas internacionales, como las sudamericanas Avianca y Latam, que se declararon en bancarrota para reestructurar su deuda. Las compañías mexicanas de aviación se mantienen a flote gracias a que el gobierno federal no limitó los vuelos en ningún momento, pese la expansión del virus SARS-CoV-2, y a que 50% del mercado en México habitualmente es doméstico.
Sin embargo, el cierre de fronteras y millones de viajeros en cuarentena causaron una fuerte disminución en la demanda. Sólo en abril los vuelos comerciales registraron una caída de 93% en el total de pasajeros nacionales, al sumar apenas 510 mil viajeros.
Interjet, de Miguel Alemán Magnani, que ya había reducido su flota durante 2019, fue la más afectada, con una caída de 98%; apenas transportó a 25 mil pasajeros. De continuar así hasta junio, según analistas de la industria, podría declararse en bancarrota.
Interjet ya enfrentaba problemas financieros desde el inicio del sexenio lopezobradorista, pues hasta finales de 2019 tenía un adeudo por más de 3 mil millones de pesos en impuestos aeroportuarios, combustible y aprovechamiento del espacio aéreo. En abril pasado, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) suspendió la membresía de la empresa de la familia Alemán al mecanismo de la Cámara de Compensación (un esquema para realizar facturaciones entre líneas aéreas) por el impago de un saldo de liquidación.
Pero el gobierno se mantiene optimista. “Verán que seguiremos teniendo nuestras aerolíneas sólidas, fuertes. Tengan la confianza de que Aeromar, Aeroméxico, Viva Aerobus, Volaris e Interjet en especial seguirán volando y seguirán fortaleciendo la conectividad”, dijo el secretario de Turismo, Miguel Torruco Marqués, en conferencia virtual el 27 de mayo con la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación.
El ánimo del funcionario contrasta con las proyecciones de la recién creada Agencia Federal de Aeronáutica Civil (AFAC), órgano administrativo desconcentrado de la SCT, según las cuales el mercado está lejos de recuperarse por completo y se prevé que no se normalizará hasta 2021.
Con 90% de su flota en tierra, Aeroméxico transportó 151 mil pasajeros en abril pasado, lo que representó una disminución de 91.1% respecto del mismo periodo del año anterior. Es la aerolínea nacional que más tráfico internacional tiene y la más impactada por las restricciones de vuelos en el mundo. Tras la caída en el tráfico de pasajeros, Moody’s redujo su calificación corporativa a “Caa1” desde “B2”.
Los resultados financieros del primer trimestre del año muestran que Grupo Aeroméxico tuvo una caída en sus ingresos, pues se ubicaron en 14 mil 74 millones de pesos, lo que representa 14% menos de lo registrado en el mismo periodo de 2019. Durante el primer trimestre de 2020 reportó una pérdida de operación de mil 790 millones de pesos, con un margen negativo de 12.7%.
La pandemia también ha golpeado fuerte a Aeroméxico en la Bolsa Mexicana de Valores. Su valor ha tenido una estrepitosa caída en los últimos meses, al pasar de 18.28 pesos por acción, el 30 de mayo de 2019, a 7.07 el 28 de mayo pasado. Ese mismo día Aeroméxico emitió 400 millones de pesos en títulos de deuda a un plazo de 364 días para liquidar pasivos de una colocación anterior.
“Aeroméxico ya venía arrastrando problemas desde 2019 con la suspensión de la operación de sus aviones Boeing 737 MAX, de los cuales contaba con seis, y en el primer trimestre de 2020 esperaban tener 14 aeronaves de éstas en su flota. Esto generó mayor deuda y un mayor arrendamiento de aeronaves”, dijo en entrevista Brian Rodríguez, analista especializado en el sector de aviación de Grupo Financiero Monex.
Explicó que, si bien en abril ya hubo una fuerte caída en el tráfico de pasajeros, se prevé que los resultados de mayo, cuando se supone que México llegó al pico máximo de la transmisión del covid-19, sean todavía peor para las aerolíneas. Aunque considera que Aeroméxico podrá cumplir con sus obligaciones al menos en el segundo trimestre del año.
Negocian apoyos
A diferencia del discurso oficial, en otras latitudes los gobiernos salieron al rescate de las aerolíneas. Lufthansa llegó a un acuerdo con el gobierno alemán para un rescate de 9 mil 800 millones de dólares a cambio de una participación accionaria de 20%; Grupo Air France-KLM recurrió a un rescate del gobierno francés por 7 mil millones de dólares; el gobierno estadunidense autorizó un paquete de ayuda para 93 aerolíneas por 12 mil 440 millones de dólares para pagar los salarios de los trabajadores y, además, el presidente Donald Trump dio luz verde a la compra de miles de boletos de avión para los próximos años.
IATA recomienda a los gobiernos otorgar préstamos y aplicar la desgravación fiscal en favor de las aerolíneas para minimizar el daño económico causado por la emergencia sanitaria.
No obstante, las negociaciones en México no van en ese sentido. Las aerolíneas están pidiendo apoyo con el diferimiento de pagos en servicios, pues han entendido el mensaje de que el gobierno sólo va a rescatar “a los más pobres” en un país en el que se calcula que la pandemia dejará a entre 8.9 y 9.8 millones de personas en dicha condición de escasez, de acuerdo con proyecciones del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social.
En entrevista con Proceso, el director general de la AFAC, Rodrigo Vásquez Colmenares, dice que está descartado por completo el uso de recursos fiscales, pero que luego de conversaciones con las aerolíneas, la Cámara Nacional de Aerotransportes y la IATA, el gobierno analiza la posibilidad de extender el periodo de financiamiento del pago del combustible.
“No se les va a condonar nada, pero sí es posible que se le diga a la aerolínea: ‘No me pagues en 15 días, te doy un plazo mayor, págame a dos meses, en combustible’”, dice el director. “Los apoyos serán en esquemas de pago, no en reducción de cuotas”, añade.
La AFAC vigilará que las aerolíneas tengan la capacidad para operar y que cumplan un plan de reactivación, un plan trimestral diseñado por el regulador. Entre otras cosas, cada aerolínea tendrá que demostrar su capacidad financiera y fuentes de financiamiento, además de su capacidad operativa para el reinicio de actividades.
“Interjet es un ejemplo clásico, ellos de manera natural han venido haciendo una reducción de su capacidad instalada, este programa de reactivación nos va a permitir entender cuántas aeronaves son las que quieren poner en operación, qué rutas, y vamos a verificar la consistencia en su estrategia financiera, que las aerolíneas tengan un programa de respaldo financiero suficiente para el programa operacional que quieran poner en marcha”, explica Vásquez Colmenares.
La aviación en el país contribuye con 38 mil millones de dólares al PIB y genera más de 1 millón de empleos, según la IATA. Pero con la pandemia decenas de aviones están estacionados desde hace más de dos meses.
El 30 de mayo el gobierno dio por terminada la Jornada Nacional de la Sana Distancia y el 31 dio pasó a la etapa hacia una “nueva normalidad” pese a que México se encuentra en semáforo rojo… El lunes 1, cuando las autoridades federales dieron a conocer el saldo acumulado de 9 mil 930 decesos y 90 mil 664 casos confirmados, comenzaron a reabrir formalmente algunas actividades económicas, como la minería, la construcción y el sector automotriz. Una semana después hizo lo propio el turismo en Quintana Roo.
“Necesitamos regresar poco a poco a la normalidad, con cuidado para garantizar el bienestar de la gente, mejorar la economía nacional”, dijo López Obrador en su conferencia matutina del lunes 1.
Con descuentos de entre 70 y 80% y tarifas a meses sin intereses en vuelos nacionales e internacionales, las aerolíneas esperan tomar aire y comenzar una lenta recuperación.
Pero aunque pase la tormenta por el coronavirus y se establezcan reglas permanentes, como el uso de cubrebocas en los vuelos, la industria tiene el reto de recuperar la confianza de los viajeros, pues en el imaginario colectivo los aeropuertos, por los que transitan millones de personas, son focos de infección.








