Radiografía del fraude

La investigación que la UIF abrió contra los altos mandos de la Cooperativa La Cruz Azul puso al descubierto al exdirector jurídico de la cementera, Víctor Manuel Garcés Rojo. 

El informe ejecutivo de la investigación financiera, al que este semanario tuvo acceso, documenta todos los movimientos de Garcés, cuñado de Guillermo y Alfredo Álvarez Cuevas, en los que están involucradas su cónyuge, María Gilda Álvarez Cuevas, y su hija Erika María Garcés Álvarez, beneficiadas por sus contratos.

De acuerdo con el documento confidencial de 49 páginas, Garcés Rojo es cotitular junto con Guillermo Álvarez de la cuenta Bancomer SA Fideicomiso F Azul Ixtapa –correspondiente al hotel de la cementera–, que del 11 de julio de 2013 al 27 de noviembre de 2015 recibió transferencias desde Finlandia y Estados Unidos.

A Garcés Rojo y a Billy Álvarez se les investiga desde hace una década por presunto lavado de dinero (400 millones de dólares); Garcés también está acusado de enriquecimiento ilícito, evasión fiscal y trata de personas con fines de explotación sexual, de una red de más de 50 bailarinas y escorts, la mayoría extranjeras.

En su informe confidencial la UIF analiza la vida empresarial de Garcés en los últimos 12 años, incluidos sus gastos mensuales (2 millones 300 mil pesos), pagos a sus colaboradores y abogados, como David Cohen, así como ingresos que no son congruentes ni siquiera con un cooperativista del más alto rango.

Además la UIF destaca los 46 vuelos internacionales que realizó del 19 de febrero de 2015 al 10 de febrero de 2019 y la lista de quienes lo acompañaron. Por ejemplo, en febrero de 2015 voló a Houston con José Besil Bardawil, presidente del Instituto Mexicano de Contadores Públicos.

Besil figura como uno de los asesores de la dirección de Andrómeda Constructores Inmobiliarios, SA de CV, que ocasionó un quebranto a la Cooperativa La Cruz Azul, según denunciaron 300 de sus socios ante la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada.

Se incluyen declaraciones de terceros, quienes indican que de 2012 a 2019 los ingresos de Garcés Rojo fueron de 45 millones 776 mil 340 pesos en total. También se detalla que del 23 de octubre de 2006 al 30 de abril de 2017 el exdirector jurídico recibió 479 depósitos por 80 millones 657 mil 866 pesos y retiró 80 millones 113 mil 589 pesos mediante 5 mil 510 operaciones bancarias.

Junto a su esposa, Garcés vendió una casa en la Ciudad de México por 10 millones de pesos el 6 de mayo de 2016. La UIF advierte que el valor catastral de la propiedad era de 2 millones 430 mil 364 pesos. Y mediante información de inteligencia se establece que Garcés Rojo compró cuatro inmuebles en Estados Unidos por un total de 30 millones 73 mil 793 pesos, lo que “no concuerda con lo declarado fiscalmente en México”.

De igual modo se cita que en el periódico Reforma del 30 de julio de 2010 se vincula a Garcés y a su cuñado Guillermo Álvarez en un presunto delito de lavado de dinero por 400 millones de dólares, si bien se trata del seguimiento de un caso de dos años atrás.

De 2007 a 2016 Garcés Rojo realizó seis depósitos en efectivo en sus cuentas bancarias por 1 millón 650 mil pesos, y de 2008 a 2018 hizo 11 retiros en efectivo por 2 millones 960 mil pesos.  

La investigación también señala que en junio de 2015 ya se había solicitado el aseguramiento de sus cuentas.

Datos turbios

En el citado dictamen de la UIF se dice que entre mayo de 2017 y el mismo mes de 2018 Garcés Rojo recibió 10 millones de pesos de Servicios y Asesorías Corinto, SA de CV, y observa que en el mismo periodo la referida firma realizó otro depósito por el mismo monto.  

Establece también que, de abril de 2018 a marzo de 2019, publicaciones periodísticas indican que Guillermo Álvarez Cuevas, como director general, y su cuñado Víctor Garcés como director jurídico, “orquestaron un presunto fraude y lavado de dinero en perjuicio de la cooperativa”. 

A su vez, American Express Company México reporta que de octubre de 2013 a junio de 2015 recibió 2 millones 432 mil 620 pesos por concepto de “consumo de tarjetas de servicio” de Garcés.

En sus declaraciones fiscales de 2013 a 2018, Garcés reportó ingresos totales por 36 millones 178 mil 708 pesos y no presentó deducciones. Según la unidad, en esos años el exdirectivo de La Cruz Azul recibió del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) 184 millones 85 mil 194 pesos, “por lo que destaca dicha disparidad”.

En la ficha técnica del rubro de “Información y Ruta”, la UIF precisa que la FGR mantiene abiertas las carpetas de investigación contra el destituido vicepresidente del club Cruz Azul por los presuntos delitos de enriquecimiento ilícito, lavado de dinero, evasión fiscal y trata de personas con fines de explotación sexual.

En 1999, los tres implicados del escándalo de la cementera –Guillermo y Alfredo Álvarez Cuevas, además de Garcés– formalizaron en el Registro Público de Comercio la conformación de la empresa Sociedad Cooperativa Vivienda Trabajadores Cruz Azul Sociedad Cooperativa Limitada, que actualmente pertenece a la cementera, que recibió dos abonos por ventas de valores por 14 millones de pesos. 

A José Alfredo Álvarez y a Garcés se les detectaron movimientos que no son acordes con sus ingresos en la cooperativa, como lo expuso la UIF el pasado 28 de mayo tras anunciar el bloqueo de sus cuentas bancarias.

En el caso de Billy Álvarez, se documentó que entre el 9 de julio de 2013 y el 23 de marzo de 2020 hizo movimientos en sus cuentas bancarias personales por 429 millones de pesos y 44 millones de dólares.

Víctor Garcés fue excluido de la cooperativa en 2011, aunque siguió ostentándose como socio cooperativista, hasta que en 2013 salió la sentencia en su contra. No obstante, se defendió en los tribunales argumentando que el consejo que lo destituyó era ilegítimo. Aunque no logró su cometido, obtuvo un beneficio: el Consejo de Administración encabezado por José Antonio Marín, que actualmente acusa a Billy Álvarez, le firmó su jubilación cuando ya estaba separado de la cooperativa. 

La Cruz Azul le empezó a regresar a Garcés su parte del capital social, estimada en más de 150 millones de pesos. Hasta el momento le ha devuelto cerca de 60 millones de pesos, pero ahora el exdirector jurídico exige el resto por medio de una denuncia presentada en el Juzgado Primero.

Víctor Garcés Rojo cumple 79 años el 12 junio.

Tras darse a conocer el informe confidencial de la UIF, el jueves 4, Víctor Garcés Rojo trasmitió un mensaje a un sector de cooperativistas, a quienes aseguró que todo es falso. Y apuntó directamente contra el grupo disidente, que “en su enfermiza desesperación por ocultar sus públicos y evidentes actos de corrupción, pretenden en forma representativa de cualquier retrasado mental tratar de justificar sus delitos, publicando supuestas acciones de personas contrarias a sus pretensiones”.

Sin embargo, fuentes de la UIF confirmaron a este semanario la autenticidad del Resumen Ejecutivo de la Investigación Financiera.

De momento, Garcés es el único de los involucrados que ha recibido un citatorio de la Unidad de Inteligencia Financiera. El exvicepresidente de Cruz Azul deberá declarar esta semana.