Mateo García Elizondo (México,1987) da a conocer su primera novela: Una cita con la Lady (Ed. Anagrama. Col. Narrativas hispánicas; Barcelona, 2019. No. 635. 184 pp.), que obtuvo en febrero el Premio Ciudat de Barcelona. El escritor ha sido articulista, guionista, cuentista y autor de cómics.
La novela es contada a través de un diario por el protagonista, quien decide irse a un pueblo de leñadores, llamado El Zapotal, para morir. El objetivo pretende alcanzarlo con el consumo de heroína. En los viajes que tiene alucina, y durante las abstinencias sufre miedo, ansiedad, angustia, embrutecimiento, nauseas… El delirio lo lleva con sus muertos: los padres, los amigos, la novia drogadicta, pero esencialmente a un dialogo consigo mismo sobre los motivos de su adicción y las sedantes consecuencias.
En la sobriedad, vive en un cuarto y los vecinos se mantienen a distancia porque lo estiman como un extraño en todos los sentidos: ajeno, misterioso, raro, forastero. Percepción que se fortalece con el tiempo al andar drogado por las calles. Además, la búsqueda de heroína lo lleva a lugares lóbregos y a tener contacto con personas oscuras. Así, en el desvarío, la desesperación y una dura realidad, oscilará entre la vida y la muerte.
En Una cita con la Lady, el personaje huye de la ciudad agobiado por la soledad y el dolor de las pérdidas de seres queridos que ha sufrido. Para paliar su desgarramiento recurre a la heroína, que le hace sentir bien y le da tranquilidad, pero después lo empieza a matar lentamente. Además, cae en estados depresivos. Desesperado, busca la paz en la muerte y sabe que el abuso tóxico lo llevará a ella. Sin embargo, en el proceso se da cuenta de la belleza de la vida y desea romper con las ataduras, pero en determinados estados de adicción ya es imposible hacerlo.
En esta novela Mateo García Elizondo hace una relación profunda del adicto como ese ser que, al no encontrar los afectos que necesita, mitiga su soledad con la droga. En esa salida lo que busca esencialmente es la solidaridad, la fraternidad y la ternura de los otros. Una cita con la Lady es un trabajo intenso que invita a variadas reflexiones y presenta a un escritor de fuste, más allá de la prosapia.








