Señor director:
Hace un mes elogié la agudeza y el ingenio de sus cartonistas Helguera y Hernández. En esa ocasión le manifesté que me llamaba la atención que en sus múltiples caricaturas y cartones el señor presidente, don Manuel López Obrador, no fuera objeto de sus agudezas críticas, pese a sus múltiples errores, dislates y despropósitos.
Advierto que, de manera reiterada, ejerciendo un derecho que nadie discute, continúan maravillándonos con su ironía y sarcasmo cuando destacan los comentarios y actitudes de los enemigos del presidente. Esa es su convicción, y en un país que —cuando menos formalmente— tiene libertad de prensa (aunque no de facto) que sigan haciéndolo es lo más normal.
Ahora me dirijo a usted, como director de la revista, y a los responsables de su contenido para expresarles que la pluralidad que han mantenido sus articulistas no la advierto en sus cartonistas. ¿No enriquecería a su revista el que uno que otro cartonista, distinto de los que colaboran actualmente, no estuviera inclinado en favorecer a don Manuel López Obrador? Creo que sería una veta riquísima para ser explotada, dada la personalidad e ideología sui géneris del presidente.
Cordialmente,
Maestro Juan de Dios Castro Lozano








