Se llama #Arte en Resistencia y es una invitación para cobijar a los artistas en precariedad económica. Su impulsor, un fotógrafo independiente ligado al barrio de La Lagunilla, Jorge Sánchez Panameño, ha registrado con su cámara los rostros de indigentes, vagos, parias; son “los invisibles”. Hoy colecta para sus colegas desprotegidos en esta pandemia –y en la de siempre, la del olvido– unas despensas que les reparte personalmente.
Jorge Sánchez Panameño, fotógrafo profesional independiente, curador, documentalista, traductor y promotor autodenominado “artivista”, lanzó vía redes sociales, desde el 18 de marzo, la convocatoria #Arte en Resistencia para juntar despensas y ofrecer ayuda económica a los artistas más afectados o vulnerables por la pandemia que, a decir de las autoridades, alcanzó su “pico máximo” de infección.
Nacido el 9 de diciembre de 1966 cerca de un brazo del viejo río Churubusco donde posee su estudio, Sánchez Panameño ha captado imágenes que retratan la vida de los indigentes, músicos, vagabundos, ancianos y desamparados en las barriadas urbanas, así como las figuras anónimas de Tepito y La Lagunilla en el Centro Histórico de la Ciudad de México.
“Hago un llamado a solidarizarse empáticamente a los artistas de todas las disciplinas con los colegas más necesitados del arte. Desde el principio tuve muy buena respuesta, y con mi compañera hemos entregado cerca de 200 canastas de alimentos básicos más algunos depósitos de dinero en efectivo y bonos de ayuda económica”, explica Panameño (su firma artística).
Y si bien el fin principal de esta iniciativa es ayudar hoy a los más necesitados, enfatiza:
“Pero también crear la unión de la comunidad artístico-cultural de la Ciudad de México, pues por experiencia propia no esperamos ningún apoyo del gobierno al arte y menos a los artistas callejeros si se contagian de coronavirus.”
Sin papá gobierno
Una vez recolectados o comprados los víveres, Panameño entrega las despensas en su domicilio de Cerrada Agustín Gutiérrez número 7, en General Anaya (atrás del Hospital de Xoco y la callecita Bruno Traven), con su pareja Lourdes Fuentes, bailarina y diseñadora.
Cuando quienes necesitan dinero o una bolsa con alimentos no poseen medios para salir, el fotógrafo va por ellos o se quedan de ver en algún punto citadino y juntos recogen una despensa, la cual rinde a cada persona alrededor de un mes. Las contribuciones monetarias son enviadas a Jorge Sánchez Panameño (cuenta Banamex número 5204160221076396), quien las deposita igualmente o entrega en persona a aquellos que no puedan acudir. Muestra una foto donde recorre un supermercado semivacío con un carrito metálico repleto de huevos, leche, arroz, frijoles, avena, galletas “María” y latas de atún.
–¿Cómo se le ocurrió esta convocatoria de Arte en Resistencia?
–Me puse a pensar que de por sí el 2020 ya iba a ser un año difícil para todos. Y como a los artistas siempre nos va mal luego de bajar los gobiernos el presupuesto cultural, con el confinamiento la situación se complicaría más…
“Hablé con varios amigos y amigas artistas, andaban angustiados que por la renta, sus gastos, sus hijos, entonces dije: ‘Bueno, pues vamos a hacer algo’, porque de la Secretaría de Cultura los artistas no vamos a obtener ningún tipo de apoyo. Estamos desprotegidos, con decirte que hasta de la ANDA se me han acercado, aunque la solidaridad ha ido creciendo más.”
Cuando muera la cuarentena, planean una subasta de obra plástica y lo recaudado iría “para continuar ayudando a los colegas artistas más afectados con su alquiler, medicinas, y entregarles algo más sustancioso, porque cabe mencionar que ha habido ciertos maestros que han sido muy generosos”.
Entre los primeros que se adhirieron a la causa de donar obra, menciona al pintor Antonio Ortiz Herrera Gritón; el dibujante, grabador, escenógrafo y músico jalisciense Gabriel Macotela; Saúl Kaminer (Magia-Imagen); más Christa Klinckwort, la escritora Carmen Nozal, y el pintor Roberto Parodi. Otros promotores y creadores que prestos obsequiaron víveres y fondos monetarios: Benjamín Anaya González (músico y colaborador de Proceso), el artista visual Juan Berruecos, el promotor Eduardo Barajas (Arte-Obrera), el muralista Polo Castellanos; Romer Cornejo, Henri Donnadieu (fundador del Disco Bar El 9), la creadora multidisciplinaria Serioska Hellmund, el periodista cultural Carlos Martínez Rentería (revista Generación), la poeta Leticia Luna, la bailarina Fernanda Parra (Teatro Frederick), el escultor Jorge Ismael Rodríguez, la escritora y diseñadora zapoteca Natalia Toledo, y Valentina Zarco Perelló, también promotora.
“Asimismo, vamos a efectuar un magno evento con exposición plástica en el colectivo independiente de Aro (Arte Obrera), coordinada por Lalo Barajas y Fernanda Parra, para recaudar más fondos, agradecer a quienes se hayan sumado y otorgar reconocimientos al personal médico que nos apoye.”
Panameño y Gabriel Macotela coordinaron en septiembre pasado una protesta multitudinaria en el antiguo barro de Xoco: Artistas y ciudadanos, en la calle Real de Mayorazgo, lateral a la Cineteca Nacional y frente al panteón, realizaron pintas de 30 frescos y actuaciones a lo largo de todo un domingo contra “la edificación depredadora” en Avenida Universidad 1200, al sur de la Delegación Benito Juárez (Proceso, 2234: “Mitikah, el gigante que impone su ley en la Ciudad de México”, reportaje de Jorge Carrasco Araizaga y Juan Carlos Cruz Vargas).
“También han acudido a nosotros personajes del Centro Histórico, como El vampiro, muy buen músico callejero que toca el sax y a quien he fotografiado a menudo, ya van tres despensas que le entrego. Está Ana de Alba, soprano michoacana de ópera e intérprete del rupestre Arturo Meza en su álbum doble Ángel de barro; ella se pone a cantar afuera del Museo Memoria y Tolerancia en Avenida Juárez. Nadie tiene asegurada su salud; pero aparte han venido acá varios trabajadores culturales que venden libros los domingos en La Lagunilla, como Enrique Aguilar, imposibilitado de poner su puestecito allá en el tianguis de antigüedades y arte.”
Panameño no es un filántropo improvisado. Habitó en La Lagunilla y abrió la Galería Estudio 76, que funcionó por una década en la calle de Brasil.
“Los artistas que he mencionado y muchos que me faltan pero están apoyando, exhibieron ahí. Yo he sido de alguna forma el cronista visual del barrio y entré en contacto con Tepito Arte Acá, pero más que nada con los personajes del arte popular de La Lagunilla. Mi padre, que fue zapatero (José Sánchez Espinoza), y mi abuelo (David Sánchez) eran de este barrio cuando la época dorada en que había salones de baile hasta en la Peralvillo. Como a diario veía indigentes y entraba a las vecindades, he montado exposiciones fotográficas de la vida de ese México profundo que tanto admiro.
“Los más pobres de la sociedad, los vagos y parias, son una minoría, los invisibles; sin embargo, para mí son las personas más interesantes y sus rostros reflejan un mundo de gran riqueza interior, incluso he encontrado viajeros trotamundos de otros países.”
Jorge Sánchez Panameño está en Facebook. Edita su video Underground 80s sobre la música alternativa de finales del siglo XX, pero su finalidad de largo plazo es colectiva:
“Tengo en mente crear una especie de fondo o patronato permanente para el artista en desgracia. Me gustaría abrir una casa donde puedan pernoctar artistas sin techo o en necesidad extrema. Ya sé que suena muy ambicioso; pero si los empresarios y el gobierno no lo hacen, nosotros en Arte en Resistencia tendremos que dar la lucha. Nos hace falta.”








