Señor director:
El 23 de febrero último en Pachuca, Hidalgo, Fernando R. M., fue detenido injustamente por elementos de la Policía Investigadora del estado. Acusado de un crimen que no cometió, fue presentado como el presunto agresor de Gerardo Sosa Cravioto, cuyo homicidio ocurrió el 23 de febrero de 2019, exactamente un año antes de la detención.
Cabe mencionar que la víctima es hijo de Gerardo Sosa Castelán, presidente del Patronato de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.
Fernando R. M., y Gerardo Sosa Cravioto eran amigos y trabajaron en la administración del rancho Yemila en Acaxochitlán, Hidalgo.
El Ministerio Público señala a Fernando R. M., de ser culpable de la muerte de Gerardo Sosa Cravioto. En un caso con claras anomalías, violaciones al debido proceso y sin datos de prueba objetivos y razonables que establezcan la probabilidad de que él haya cometido el delito, la juez lo ha vinculado a proceso, determinando un periodo de seis meses para que se realicen las investigaciones complementarias pertinentes.
Lamentamos la sensible pérdida de Gerardo y coincidimos en que ningún ser humano debiera perder la vida en tales circunstancias, pero de igual manera consideramos que ningún ser humano debiera ser castigado injustamente. La vida de Fernando está siendo segada; su reputación, su vida y la de su familia se están viendo afectadas debido a esta terrible situación.
Nuestra intención es hacer del conocimiento público este caso, que a todas luces viola los derechos constitucionales del imputado, que es un padre amoroso, gran amigo y una persona comprometida con el bienestar de la sociedad.
Exigimos justicia para Fernando R. M., sin violaciones al debido proceso y que se dejen de dañar sus derechos, imagen y la vida de su familia.
Atentamente,
Erick R. M., hermano del imputado.








