Santa Lucía: obras casi nuevas, en demolición

Los trabajos en el aeropuerto de Santa Lucía, que prosiguen en medio de la emergencia sanitaria, incluirán la demolición de varias instalaciones construidas en el sexenio de Enrique Peña Nieto porque el proyecto exige su reubicación. En conjunto, esas construcciones costaron más de 637 millones de pesos, que se sumarán al costo de echarlas abajo y volverlas a construir… Algo que no se reconoce en el Plan Maestro del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles.

La construcción del nuevo aeropuerto internacional en Santa Lucía obligará al gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador a demoler y reubicar instalaciones militares recién remodeladas o con una antigüedad máxima de siete años, en las que se gastaron 637 millones 909 mil pesos entre enero de 2013 y noviembre de 2018.

Entre las obras recién construidas destaca la Escuela Militar de Materiales de Guerra, que se dificó en la Base Militar de Santa Lucía tras el cierre del Campo Militar de Santa Fe por decisión de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), para tratar de vender los terrenos de alta plusvalía donde se encontraba ese centro educativo, operación que no prosperó. 

Inaugurada en febrero de 2018 por el entonces presidente Enrique Peña Nieto, las nuevas instalaciones de la Escuela Militar de Materiales de Guerra costaron 30 millones de pesos y su primera generación fue integrada por 392 hombres y 22 mujeres especialistas en dar mantenimiento al armamento del Ejército Mexicano y la Fuerza Aérea.

De acuerdo con el Libro Blanco de la Sedena para Obras Ejecutadas LB-2, la Base Aérea Militar de Santa Lucía además recibió mantenimiento mayor entre 2015 y 2018, por un costo acumulado de 441 millones 776 mil pesos, obras de modernización que quedarán inservibles y provocarán un doble gasto para las Fuerzas Armadas.

Incluso la Unidad Habitacional Militar de Santa Lucía, que era el hogar de alrededor de mil familias y cuya tercera etapa se concluyó en 2018, también se echará abajo para volver a construirla en el otro extremo del terreno, que albergará al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y la nueva base de la Fuerza Aérea.

Otras obras ejecutadas por la Sedena en los últimos siete años y que están en proceso de reubicación son un jardín de niños equipado con aula de internet, cinco dormitorios para mujeres –que se erigieron para atender las demandas de equidad de género dentro de las Fuerzas Armadas–, una alberca techada, un tribunal militar de justicia oral, un hangar para dar mantenimiento a aviones Casa C-295 y el hospital militar regional que fue modernizado hace menos de cuatro años.

La demolición de todas estas construcciones fue aceptada por el general Gustavo Ricardo Vallejo Suárez, el ingeniero militar encargado de las obras. 

En la última presentación sobre los avances del nuevo aeropuerto, el pasado 18 de marzo, Vallejo dio a conocer que entre los frentes de obra iniciados se encuentra la reubicación de instalaciones militares ya existentes.

Escuela de desecho

Las obras del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles continúan con aparente normalidad alrededor de la antigua base militar. El movimiento de trabajadores da la sensación de que la contingencia sanitaria no existe en los municipios mexiquenses de Zumpango y Tecámac, colindantes con Santa Lucía.

La vigilancia es constante alrededor del perímetro y las puertas que permiten el acceso directo a la Escuela Militar de Materiales de Guerra no se abren para civiles sin autorización.

Sus instalaciones consisten en un museo, cuatro edificios académicos, 31 aulas con capacidad para 25 alumnos, laboratorios de balística, física y química, talleres de máquinas y herramientas, de soldadura y mantenimiento industrial.

Además cuenta con dormitorios, alberca, pista de atletismo, biblioteca, un centro de evaluación, una sala de cómputo y un amplio comedor en el que lucen los trofeos que han conseguido los estudiantes en diversas competencias.

La inversión en el plantel castrense, de acuerdo con lo que dio a conocer la Presidencia de la República el 12 de febrero de 2018, Día de la Fuerza Aérea Mexicana, fue de 301.8 millones de pesos. 

Se erigió en un terreno de 99 mil metros cuadrados. Los trabajos arrancaron el 12 de abril de 2017 y concluyeron en diciembre del mismo año. A la inauguración, en febrero de 2018, asistieron el presidente Enrique Peña Nieto y el entonces titular de la Sedena, Salvador Cienfuegos.

Para la ocasión, la Sedena presentó un video alusivo en el que también se da a conocer la construcción de la tercera etapa de la Unidad Habitacional Militar, que cuenta con planta de tratamientos de aguas residuales, un tanque elevado para almacenamiento del líquido y área de juegos infantiles.

Todas estas construcciones son consideradas obstáculos en el Estudio de Orografía y de Levantamiento de Obstáculos del Plan Maestro de la nueva terminal, documento técnico en el que se brindan las coordenadas exactas de todas las construcciones que deben ser removidas para levantar sin riesgos ni obstáculos las pistas de aterrizaje y despegue de los aviones.

En total, ocho edificios, dos hangares, dos astabanderas y seis torres de agua deben ser removidas de los terrenos de Santa Lucía, junto a decenas de árboles y torres de alta tensión. 

Cuando se llama por teléfono al plantel, se oye la grabación repetitiva del conmutador: una voz masculina que indica que no se puede localizar al operador. Posteriormente, una voz femenina responde que el servicio de mensajes se encuentra saturado y que ha ocurrido un error. Enseguida la llamada se corta.  

Alrededor de la escuela que en 2018 llenó de orgullo a las Fuerzas Armadas, en 2020 ya sólo hay silencio. Su vida útil ni siquiera llegará al quinquenio.

Costos dobles 

Comandante del Agrupamiento de Ingenieros en la Base Aérea Militar de Santa Lucía e ingeniero residente de la obra emblemática del gobierno federal, el general Vallejo Suárez informó el pasado 18 de marzo que el costo total del nuevo aeropuerto será de 79 mil 305 millones de pesos, cifra que incluye los cargos por demoler y volver a edificar decenas de instalaciones en Santa Lucía.

Para reponer las mil viviendas erigidas entre 2017 y 2018 para los militares y sus familias, según las cifras proporcionadas por Vallejo, el Plan Maestro de Santa Lucía destinará 2 mil 930 millones de pesos y su avance es de apenas 15%.

Para volver a construir el hospital militar remodelado en octubre de 2015, a un costo de 46 millones 200 mil pesos, ahora se van a erogar 502 millones de pesos.

Pese a que no se ha informado de manera explícita sobre la nueva Escuela de Materiales de Guerra, Vallejo informó que la reubicación de los centros educativos ubicados en Santa Lucía tendrá un costo adicional de 518 millones de pesos.

También será demolida una alberca que en diciembre de 2015 fue remodelada y techada a un costo de 8 millones de pesos.

De acuerdo con la Sedena, lo mismo sucederá con un jardín de niños construido en 2013 y ampliado en 2016 para contar con un aula de internet, obras que implicaron una erogación de 19 millones 570 mil pesos.

Otras edificaciones que están en riesgo son un centro penal de justicia militar oral que fue entregado en octubre de 2015 a un costo de 4 millones 442 mil pesos, un hangar de mantenimiento para aviones Casa C-295 que se construyó en diciembre de 2016 por un monto de 25 millones 708 mil pesos y cinco dormitorios para mujeres, cuyos costos suman 22 millones de pesos.

Todos estos costos no están reconocidos en el Plan Maestro del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, pese a que se trata de recursos que ya se habían aplicado y que volverán a sumarse al gasto total de la nueva terminal.

El gobierno federal declaró al Aeropuerto Felipe Ángeles una obra esencial mediante un decreto que permite seguir con su construcción en plena emergencia sanitaria, lo que provocó la inconformidad de la Cámara Nacional de la Industria de la Construcción (Proceso 2267).