En paralelo a la declaración del secretario de Cultura de la Ciudad de México, José Alfonso Suárez del Real, otorgada a Apro, en la que adelantó que 2020 se centrará en difundir actividades con elencos principalmente nacionales debido al covid-19, gestores, creadores y representantes de agrupaciones artísticas unidos en la Red de Programadores de México, exhortan a la Secretaría de Cultura (SC) federal y representantes de instituciones culturales, a reprogramar y dar oportunidades a artistas mexicanos.
A través de un documento firmado por 26 integrantes de la comunidad cultural, se solicita enfocar los recursos económicos del último trimestre de 2020 (y parte del 2021) a artistas nacionales, tanto en grandes festivales como espacios culturales, enumerando tres posibles beneficios:
1) Estabilidad del presupuesto. Debido a la fluctuación del dólar, el presupuesto de un festival es inestable ante la incertidumbre de la bolsa.
2) Evitar poner en riesgo la programación, pues no existen condiciones para asegurar la movilidad internacional antes de septiembre. Varios países han anunciado que sus fronteras estarán cerradas hasta nuevo aviso.
3) Si el dinero se queda en México, se gasta en México. La industria de las artes escénicas en el país, a pesar de no tener un gran presupuesto, sí genera flujo inmediato a los artistas nacionales y puede hacer la diferencia.
Los firmantes, entre los que figuran los gestores Cristina Vázquez, Gerardo Castillo, Ishar Cardona, Álvaro Octavio, las coreógrafas Tania Pérez Salas, Haydee Lachino y Jéssica Sandoval; los directores de escena Hugo Arrevillaga, Isael Almanza, Philippe Armand y Héctor Flores Komatsu; directores artísticos Raquel Araujo y Diego Vázquez (Laleget Danza); y los músicos Gerardo Castillo y Javier Nandayapa, aseguran que tomar ese camino sería una muestra de empatía ante la situación e incertidumbre con la que viven muchos artistas independientes.
Como muestra de algunos de los festivales que pudieran apoyar la propuesta, mencionan al Festival Internacional Cervantino (FIC), en Guanajuato; el Internacional de las Artes Escénicas en Querétaro; el Internacional de Santa Lucía, en Monterrey; el Internacional de Teatro de Calle, en Zacatecas; y el Internacional de las Artes Julio Torri, en Coahuila.
“Pese a que el sector cultural es uno de los más golpeados, las propuestas artísticas son, precisamente, las que hacen más llevadero el aislamiento. De ahí que insistamos en retribuirle a los artistas mexicanos lo mucho que contribuyen a ‘sanar’ una sociedad como la nuestra”, se lee.
Pero, ¿qué tan posible es esto?
Al respecto, la guanajuatense Cristina Vázquez, gestora y fundadora de Syncretik Productions, con base en Chicago, Illinois –puente directo con la empresa Contenidos Artísticos que maneja en México–, y miembro de la Red de Programadores, aseguró que dado los tiempos, muchos de los grandes contratos para los festivales del segundo semestre del año seguramente no están firmados. Por lo cual, es una medida viable. Y deseable, pues un evento como el FIC maneja 70 millones de pesos para programación.
La también primera mexicana en formar parte de la Asociación de Profesionales de las Artes Escénicas en Estados Unidos, comentó:
“El investigador Ernesto Piedras, quien ha sostenido que la cultura aporta 7% del Producto Interno Bruto en América Latina, publicó recientemente que la afectación con el paro de actividades en el sector no va a permitir una recuperación real hasta después de una década, ¡una década! Estos son tiempos de aislamiento, pero también de planear medidas oportunas ante la situación que se vive globalmente”.








