“Contigo a la distancia…”

La necesidad económica que ha provocado la emergencia sanitaria por el covid-19, ha evidenciado no sólo la ineficiencia del sector gubernamental de la cultura, sino también la lejanía que tienen los artistas-burócratas ante los problemas de la sociedad.

Mientras en la Ciudad de Nueva York, el pasado 28 de marzo, el colectivo The Illuminator impulsó la cancelación del pago de rentas para el sector artístico –estudios, talleres, galerías– a través de una intervención lumínica que señalaba “Cancel the rent” (Cancelen la renta) en un edificio de Manhattan, en la Ciudad de México los artistas visuales se mantuvieron en silencio, hasta que se presentó la posibilidad de que el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca) desapareciera, obedeciendo al Decreto que emitió el presidente Andrés Manuel López Obrador sobre la extinción de los fideicomisos públicos (Diario Oficial, 2 de abril 2020).

Una extinción que impactaría en el otorgamiento de las becas del Sistema Nacional de Creadores y las becas Eméritas –cinco y 20 salarios mínimos mensuales, respectivamente– de las que gozan tantos artistas.

Y en lo que respecta al gobierno federal, el apoyo que ofreció la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, ha demostrado que su gestión se concentra más en organizar eventos que en atender las necesidades reales de un sector creativo que se caracteriza por su pluralidad. Además de artistas, el sector cultural está integrado por profesionales que se dedican a distintas tareas de mediación, y muchos de ellos ni tienen becas del Fonca ni trabajan para una institución recibiendo un salario mensual que asegure su sobrevivencia ante una crisis económica como la actual.

Para apoyar a “la comunidad artística y cultural ante la suspensión temporal de espacios y fuentes de trabajo”, Alejandra Frausto lanzó una iniciativa que se basa en la entrega de un estímulo económico de 20 mil pesos netos, a cambio de difundir “materiales inéditos, creativos, lúdicos y originales” en las plataformas de internet y redes sociales de la Secretaría de Cultura.

Sin mencionar el total de estímulos que se otorgarán y con un plazo de sólo ocho a 10 días para entregar los materiales –hasta el 8 de abril–, los artistas interesados en obtener el beneficio de la convocatoria “Contigo a la distancia. Cultura desde casa”, deben presentar un conjunto de tres a cinco materiales audiovisuales o sonoros, o 10 contenidos producidos con aplicaciones móviles para redes sociales. Un jurado conformado por beneficiarios del Fonca seleccionará a los beneficiados, y los resultados se darán a conocer el 21 de abril.

Ante la urgencia económica, solicitar y enjuiciar un producto ¿es una medida eficiente y solidaria para apoyar a la pluralidad de trabajadores que configuran la economía creativa de nuestro país? 

Si la secretaria Frausto necesita productos para difundir, ¿no sería más adecuado que se los exigiera a los becarios del Fonca?

Conscientes de la importancia que tienen los trabajadores independientes y los pequeños negocios en el sector cultural, el gobierno de Berlín destinó 107 millones de dólares para otorgar becas de 5 mil 366 dólares, sin solicitar un producto a cambio y en un proceso que duró únicamente cuatro días, del 29 de marzo al 2 de abril. https://news.artnet.com/art-world/berlin-emergency-grants-1807644

¿No sería más conveniente que el presidente López Obrador apoyara la pluralidad del sector cultural con una parte de los mil millones de pesos que está invirtiendo en el proyecto del Bosque de Chapultepec que dirige el artista Gabriel Orozco?