“Verticalízmo”, huertos urbanos en casa

En estas épocas de epidemia y confinamiento, la metodología denominada “Verticalízmo” (así, con acento) para crear pequeños huertos sustentables en la azotea de los inmuebles o las casas, creada por el músico y editor Fausto Arrellín, podría beneficiar a los habitantes de las ciudades para su auto-sobrevivencia.

“Una de las cosas importantes del Verticalízmo es precisamente la independencia alimentaria con base en el conocimiento científico real de la agricultura, el reciclaje y la ecología. Lo que hace el Verticalízmo es la reutilización de los deshechos inorgánicos, orgánicos y otros; consecuentemente, la producción de plantas o la elaboración de jardines estéticos verticales ya serían algunos de sus múltiples productos resultantes.”

Reconocido por ser el líder del conjunto de rock Quál (que “electrificó” al rupestre Rockdrigo, también inventor, por cierto, hasta su muerte en los sismos de 1985), Arrellín tuvo la idea del Verticalízmo trabajando el reciclado de la basura “en la selva de concreto y del esmog”: (https://youtu.be/8AQgfAG8xtY).

Cita una máxima ecológica: “La basura no existe, sólo es materia fuera de su lugar”. Tomando en cuenta que en la Ciudad de México 50% de la basura que se produce es material orgánico, “utilizarla para alimentar nuestras plantas es lo más lógico que pudiéramos pensar”, manifiesta Fausto en su tratado El Verticalízmo. Una opción de cultivos urbanos (https://cozomatli.wordpress.com/2016/11/01/el-verticalizmo-una-opcion-de-cultivos-urbanos/, Angelito Editores © 2009): 

Lo ilógico es saquear el ya bastante deteriorado ambiente de alrededor de las ciudades, donde además de matar los árboles con la contaminación, se les roba el sustrato fértil que requieren para nutrirse a sí mismos. Nuestro país es un desbarajuste en esto de la utilización de los desechos, al igual que en muchas otras cosas, como la impartición de la justicia o el desarrollo social. Pensar que haya alguien que no seamos nosotros capaz e interesado en resolverlas, es sentenciarnos a una muerte inminente…

La aportación de Fausto Arrellín es que cada habitante urbano pueda hacer su huerto en la azotea de la casa donde vive, sin causar sobrepeso a las estructuras, ahorrando gastos y reduciendo 80% de su basura. 

“Y si lo haces, vas a enriquecer tus conocimientos sobre la física y la química para controlar mucho de lo que quieras sembrar, porque no vas a necesitar insecticidas, que son lo que más contamina a los alimentos. Al control de humedad, temperatura y espacio, pasas a utilizar menos agua de la que se gasta en cultivos tradicionales; vas a realizar cultivos más limpios que no te generarán plagas, y cosecharás alimentos más sanos.”

Son métodos de recolección rápidos, en una suerte de micro invernaderos, añade el entrevistado desde su hogar sustentable a las afueras de la capital en la ruta norteña rumbo a Querétaro. 

El hogar por venir 

Con lenguaje desparpajado, Fausto Arrellín apunta que uno de los logros trascendentales de su invento Verticalízmo fue la construcción del Huerto Ecodidacta en la Delegación Tlalpan, hacia febrero de 2014.

“No sé si todavía exista, porque me corrieron. Con la misma basura de esa ahora alcaldía alcé una malla-sombra de 400 metros cuadrados.”

A Tlalpan no le costó ni un quinto; sólo le pidió Fausto al entonces delegado Héctor Hugo Hernández, del PRD, ayuda con personal para la construcción y los talleres ecodidácticos (https://youtu.be/yqN6tTlYBig).

“Allí estuvimos trabajando medio año; pero cuando se dieron cuenta los del PRD que podían perder con Claudia Sheinbaum, me botaron a la goma y emplearon la lana para su proselitismo electoral… Y ya sabemos que no existe continuidad gubernamental tampoco en los proyectos saludables.”

Fueron dos huertos, según publicó Notimex el 2 de mayo de 2015: 

Como parte de las actividades alternativas que promueven el cuidado del medioambiente, la delegación Tlalpan abrió el segundo Huerto Ecodidáctico ubicado en el Parque Lúdico Macondo… vecinos y visitantes podrán acceder a cursos y talleres enfocados a contribuir en la producción de hortalizas, plantas de uso medicinal y ornamental de autoconsumo, libres de fertilizantes artificiales y plaguicidas industriales… las familias en Tlalpan también aprenderán técnicas para el cultivo de un huerto urbano y de traspatio en espacios reducidos, jardines verticales y arbolado urbano, el uso de estufas solares para el ahorro de energía… El primer Huerto Ecodidáctico fue inaugurado en febrero pasado en las instalaciones de la dirección de Ecología y Desarrollo Sustentable, ubicado en Juárez 68, Tlalpan Centro, con el objetivo de promover la seguridad alimentaria a través de diferentes técnicas de cultivo… En los talleres se enseña a germinar, cultivar, trasplantar y nutrir hortalizas y plantas con diversos usos, aprovechar los espacios con la finalidad no sólo de producir, sino de mejorar el entorno urbano, unidades habitacionales, oficinas, azoteas, entre otros.

El cantautor se remonta a la historia de México, tema que domina:

“Fundada hace casi 700 años, Tenochtitlán, actualmente llamada Ciudad de México, nació dentro de una gigantesca laguna. De manera paciente sus pobladores aprendieron a sobrevivir en medio de apremiantes dificultades, al grado de integrarse a su entorno y modificarlo sin lastimarlo. Desarrollaron un sistema de cultivo, las chinampas, que les permitió hacer crecer un pueblo fuerte y una sólida cultura”.

Un habilidoso ancestro amablemente le enseñó a manufacturar una moderna chinampa, la “Chinampa Verticalízta”, con un soporte de carrizo. Muestra una foto donde al fondo se le ve atar botellas cerradas de PET (polietilentereftalato, tipo de plástico muy utilizado en los refrescos que el Verticalízmo utiliza como una importante herramienta de su sistema). El proceso de reciclaje PET lo explica Fausto al detalle en varios videos (https://youtu.be/01VYUDGXnvs). Y concluye previendo el mundo futuro:

 “A la caída de la gran Tenochtitlan, la lucha por desecar el lago natural sólo consiguió chocar contra la naturaleza. Los vientos siguen atrayendo las nubes y la precipitación pluvial sigue siendo copiosa cada temporada…

“El Verticalízmo propone un eficaz sistema de administración de agua, sumamente económico y que nos permitirá alimentar adecuadamente a nuestras plantas sin derroche. Consiste en que cada usuario controle directamente la cantidad de agua que necesita cada planta, utilizando el rústico sistema de goteo o simplemente alguna botella con administrador de líquidos, de esos que arrastra el viento en cualquier avenida de la gran ciudad. Mientras que el acondicionamiento de una azotea para convertirla en jardín de cactus y plantas suculentas cuesta alrededor de los 3 mil pesos por metro cuadrado, en el caso de un ‘Cultivo Verticalízta’, no cuesta nada.

“Es el cambio del mañana, hoy.”