Billy Joel en México

La noche del pasado viernes 6 el famoso compositor y pianista Billy Joel ofreció el que según se dice es su último concierto en territorio nacional ante más de cincuenta mil espectadores, quienes llenaron el Foro Sol para escuchar una vasta lista de éxitos internacionales en la voz del también llamado Piano man.

Uno tras otro fueron sonando los éxitos que el oriundo del Bronx de Nueva York cosechó durante los más de veinte años en su carrera discográfica cuya cúspide sucedió a finales de la década de los 70 y principios de los 80.

Debido a esto el repertorio que el músico de 70 años ofreció al público mexicano en esta ocasión no difirió demasiado al que presentó en aquella primera visita a nuestro país en el Palacio de los Deportes, precisamente por marzo pero de 1991, pues incluso para esa época algunos de sus temas eran ya considerados clásicos: “Big Shot” ––con la que abrió el concierto el viernes pasado––, “Pressure”, “Allentown”, “Honesty” ––tema que el propio músico dijo tocar poco––, “Uptown Girl”, “Movin’ Out”, “My Life”, “I Go to Extremes”, “You May Be Right” y por supuesto “Piano Man” ––entre algunas otras–– resonaron en ambos inmuebles de la colonia Granjas México con casi 30 años de diferencia.

Un público esencialmente mayor ––junto a algunos jóvenes que seguramente no habían nacido cuando aquellos conciertos a principios de los 90–– coreó cada uno de los temas de Billy Joel. Su música es parte de la vida de quienes estuvieron ahí cuando era nueva, pero también lo es para quienes la descubrieron muchos años después.

Billy Joel no es un músico muy respetado por los críticos musicales de su país o del mundo; para algunos su música era demasiado melosa e insulsa y peor aún: exitosa, vendiendo millones de copias y eso lo convirtió en millonaria estrella del pop rock, con los problemas propios de dicho estatus, lo cual afectó gravemente su creatividad, pues pese a tener algunos éxitos a partir de 1983, nunca se acercó a la musicalidad de sus mejores composiciones.

Tal vez por ello se retiró tras el fallido álbum River of Dreams (“Río de sueños”) de 1993 y se dedicó a componer música para piano, la cual lanzó a principios del siglo XXI con el título: Fantasies & Delusions (Fantasías e ilusiones), modesta colección de melodías sencillas interpretadas por el pianista anglo–coreano Hyung–ki (Richard) Joo grabadas en Austria en junio del 2001.

Pese a todo, el concierto fue emotivo: el público se entregó completamente al cantante quien a su vez ofreció su música con una calidad excepcional, gracias a la banda que lo ha acompañado desde hace algunos años e integrada por músicos de sesión de la talla de los multi–instrumentistas Mark Rivera, David Rosenthal y Crystal Taliefero y el trompetista Carl Fischer.