Un crecimiento fracturado

Después de una semana convulsa provocada por el avance irrefrenable del covid-19 y el trastrocamiento económico mundial, el horizonte de crecimiento para México se complica. El director de Estudios Económicos de Citibanamex, Sergio Luna, advierte: de lo que realmente adolece el país es de confianza y, en consecuencia, de inversiones, pero si no se estimula desde el gobierno esa confianza, no habrá crecimiento en la primera mitad de la administración de Andrés Manuel López Obrador.

El diagnóstico para la economía mexicana anunciaba un avance a paso lento en 2020, después de una caída de 0.1% durante 2019. Sin embargo, el covid-19 se incrustó en ella, condenándola a la postración por un año más… en el mejor de los casos.

El pronóstico es grave. 

La 4T fracasará en el manejo de la economía en sus primeros dos años de gobierno, hundido también por la falta de confianza en las inversiones, en un mundo que ya anticipa una crisis económica mundial.

“Hay un impacto recesivo, déjame llamarlo así, no sé si sea una recesión, pero la dirección es recesiva, es menos crecimiento. En términos de direccionalidades, en el ajuste fino, el escenario es de mucho menor crecimiento. El que se materialice eso va a depender de muchas cosas, incluyendo las reacciones de política que pudieran tener las autoridades fuera de México, como en Estados Unidos”, advierte Sergio Luna, director de Estudios Económicos de Citibanamex.

Los efectos de la rápida propagación del covid-19, combinado por los ­desacuerdos entre Rusia y Arabia Saudita, han desatado un ambiente de máxima incertidumbre a nivel mundial que han arrasado con los mercados financieros, incluyendo a México.

En entrevista con este semanario, Luna explica que “hasta hace dos semanas el tema era China y sus impactos de segundo orden o consecuencias indirectas en el resto del mundo. A partir de hace dos semanas, no solamente es China, sino el mundo y eso ha llevado a esa sobrerreacción en los mercados financieros”.

En este escenario ya hubo una ola de recortes a los pronósticos de crecimiento del país para este año: 

En el caso más optimista, la agencia calificadora Moody’s Investors Service redujo de 1% a 0.9%; Citibanamex fue más drástico y la bajó de 1% a 0.5%, y en el otro extremo, uno de los bancos de inversión más importantes del orbe, Bank of America, de plano anticipó que la economía mexicana pasará de 0.5% a una contracción de 0.1%.

Peor aún. De acuerdo con un reporte de Moody’s Analytics, titulado La pandemia del coronavirus impacta la economía mexicana, el Producto Interno Bruto del país es factible que se desplome poco más de 1.5%, mientras que la economía global puede caer 0.2%.

En pocas semanas ya hay afectaciones serias que van desde los mercados financieros hasta la economía real, como el comercio y la industria.

La gran contracción

La semana pasada fue caótica para los mercados. 

La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) tuvo que suspender sus operaciones por 15 minutos porque el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) ya se desplomaba más de 7% el jueves 12. En la semana donde la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaro el covid-19 como una pandemia, el IPC tuvo un retroceso semanal de 7.98% y en lo que va del año la caída ya va en 12.53%.

En el jueves negro el escenario fue peor en Wall Street, donde el Dow Jones retrocedió 9.99% y el Standard & Poor’s 500, 9.51%; mientras que el índice tecnológico Nasdaq bajó 9.43%.

“Esta es la contracción más grande desde el 19 de octubre de 1987, día que ahora es conocido como el lunes negro (Black Monday) y en el que se dio la caída más grande para un solo día en la historia, incluso mayor a las de la Gran Depresión de 1929 y la Gran Recesión de 2008”, según el análisis del Banco Base.

En el tipo de cambio, el dólar tocó por un momento su máximo histórico, cotizando en 22.97 pesos el jueves 12. Mientras que en el acumulado semanal tuvo la mayor depreciación desde noviembre de 2016, cuando Donald Trump ganó las elecciones presidenciales, con una pérdida de valor frente al billete verde equivalente a 9.01%.

El contagio ya tomó otras vías de la economía, como el comercio y la industria.

María Fernanda Garza Merodio, presidenta de la International Chamber of Commerce (ICC) México, platica a Proceso:  

“El impacto económico lo hemos visto en las líneas aéreas. En las empresas relacionadas con el turismo podemos esperar que los restaurantes o las tiendas estén vacías en los próximos días; va a ser una afectación muy importante en los próximos días.”

El ICC fue fundado en 1945 con el objetivo de vincular al empresariado mexicano con la comunidad internacional; además es el organismo consultivo de entes internacionales, como la Organización Mundial de Comercio y los poderosos G-8 y G-20. 

Garza Merodio anticipó que el covid-19 tendrá un impacto muy importante para México porque coincidirá con la Semana Santa, por lo que se espera varias semanas con escasa actividad económica, como hace una década con el virus H1N1.

–Ven un panorama de recesión –se le cuestiona a Garza Merodio. 

–Desafortunadamente sí, dadas las condiciones de la economía actual, con los pronósticos y el impacto del virus, es muy probable que entremos muy pronto en una recesión.

Los sectores impactados 

En el sector industrial del país, el cual lleva una caída anual promedio de 1.8% en la administración de López Obrador, el horizonte se complica aún más.

El Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (Index) realizó un estudio en 13 de los 24 estados del país, para conocer las afectaciones causadas por el coronavirus. Los resultados fueron los siguientes:

El 45% de las empresas reportaron falta de insumos provenientes de China y Asia; 28% manifestó retraso en el cumplimiento de contratos con clientes; 20% registró mayor ausentismo por pánico; 18% tiene paros en líneas de producción y 10% tienen paros técnicos por falta de insumos, con reducción en jornada de trabajo.

Los sectores impactados pertenecen al sector automotriz, autopartes, eléctrico, electrónico, confección-vestido, equipo médico, aeroespacial, aparatos electrodomésticos, metalmecánico, muebles y remanufacturas de productos, por lo que el Index estima una merma de entre 15% y 20% del volumen de las exportaciones en marzo; en términos monetarios, perdidas que van de los mil 500 a los 2 mil millones de dólares en las ventas al exterior.

Esta situación también arrasará con el mercado interno.

 Una muestra es el sector automotriz, el cual acumula 32 meses consecutivos con disminuciones en la venta de ­vehículos nuevos. Si antes (en diciembre) de la aparición del covid-19 la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) estimaba una contracción de 3% en la comercialización de autos, en el nuevo escenario la caída sería más grave.

“Llevamos 32 meses consecutivos de disminución de la venta de vehículos nuevos, de junio de 2017 a enero de 2020. En febrero tuvo un ligero repunte de 0.3% en comparación con el año pasado. Sin embargo, influyó el hecho de que tuviéramos un año bisiesto. Fue un día más de actividad económica. El análisis que tenemos es que no se está cambiando la tendencia. Es decir, para el resto del año sigue en terreno negativo”, explicó el director general adjunto de la AMDA, Guillermo Rosales Zárate.

–¿La crisis se puede profundizar? –se le cuestiona al directivo. 

–Lamentablemente ese es el escenario más probable. El hecho de que todavía no haya una mayor información en cuanto a la profundidad de la crisis a nivel mundial y no tengamos información respecto a una estimación de tiempo de estos efectos negativos han hecho muy difícil el poder hacer una evaluación.

Así, el panorama, las acciones para enfrentar la contingencia por parte del gobierno van enfocadas al corto plazo.

La Comisión de Cambios, integrada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y por el Banco de México (Banxico), anunció un incremento en el tamaño del programa de coberturas cambiarias liquidables por diferencia en moneda nacional de 20 mil millones de dólares a 30 mil millones de dólares, con el objetivo de mantener un funcionamiento ordenado en el mercado cambiario.

A la fecha, se han realizado subastas por 5 mil 500 millones de dólares. La última fue por un monto de 2 mil millones de dólares, lanzada el jueves negro, cuando el peso casi alcanzaba los 23 pesos por dólar en ventanillas bancarias.

“Los espíritus animales”

Para el titular de la SHCP, Arturo Herrera, las acciones deben ser “prudentes y no precipitadas”. De hecho, dejó la batuta a la Secretaría de Salud, para decidir qué acciones tomar, como la suspensión de actividades productivas o el cierre de establecimientos comerciales.

Después de una semana convulsa, en el Marco de la 83 Convención Bancaria, celebrada en Acapulco, Guerrero, el secretario de Hacienda reconoció que “algún impacto va a haber en la economía. Aun en el escenario más favorable va a haber un impacto en la economía”.

También mencionó tres acciones que ya venía ejerciendo, como adelantar el gasto de inversión y adquisiciones; los recursos destinados a los estados, así como las concesiones para obras de infraestructura.

 Herrera adelantó que se preparan programas desde la banca de desarrollo para apoyar a los distintos sectores que son afectados.

Para el director general adjunto de la AMDA, las medidas son insuficientes.

“Lo que hemos escuchado por parte de la Secretaría de Hacienda, va muy enfocado en esta parte de confianza en el manejo de las finanzas públicas. En mi opinión, creo que está haciendo falta complementar con medidas de reactivación económica, programas mucho más rápidos, para detonar programas de financiamiento para las Pymes, y uno de esos eslabones que podrían activar el mercado es el automotriz, porque tiene una derrama importante tanto en diferentes ramas de la manufactura como en los servicios financieros.”

Pero de lo que realmente adolece el país es de confianza y, en consecuencia, de inversiones. Ese es el Talón de Aquiles de la 4T y, lo peor, no hay señales claras para estimular los espíritus animales; es decir, el componente intuitivo o emocional presente en todas las decisiones económicas por parte de los inversionistas, como lo planteó el economista británico John Maynard Keynes.

El director de Estudios Económicos de Citibanamex profundiza al respecto:    

“Lo que se deriva de esta circunstancia más compleja en el mundo, es que es más imperativo tomar esas decisiones, no estamos contra una esquina donde no tengamos espacios para dónde hacernos. Hemos estado en circunstancias más complejas como país, pero el problema es que esos espíritus animales no terminan de activarse, se vuelve más urgente en esta circunstancia”.

El también Philosophiae doctor (PhD, por sus siglas en inglés) en economía por la Universidad de Londres, matiza que el margen de maniobra para tomar buenas decisiones “es más estrecho”.

“Hay mucha incertidumbre en el mundo, muchos mensajes encontrados, mucha confusión. Si tú como país –y eso tiene que ver con autoridades financieras, con empresarios– puedes mandar un mensaje sólido en un ambiente de mucha confusión. Eso puede marcar una diferencia importante”, remata Sergio Luna.

En suma, si no hay mensajes claros desde el gobierno y si no se estimula la confianza, ni los espíritus animales podrán ayudar a la postrada economía mexicana invadida por el covid-19, lo que ya sepultaría la idea de crecimiento en la primera mitad de la administración de Andrés Manuel López Obrador.