Guerra fratricida

La reciente investigación de Proceso sobre la red de corrupción en la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte, que dirige Ana Guevara, motivó al entrenador nacional Raúl Saldaña Jiménez a solicitar una auditoría federal contra la administración de su primo, Pedro Santamaría Saldaña, al frente de la Federación Mexicana de Frontón. “Hay anomalías, nosotros estamos padeciendo. Varios estamos parados porque no nos paga”, lamenta en entrevista.

Motivado por la investigación periodística “Fraudes a espaldas de la 4T”, en la cual Proceso (edición 2259) revela la existencia de una red de corrupción que opera en la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) para desviar el dinero público del fideicomiso Fondo para el Deporte de Alto Rendimiento (Fodepar), el entrenador de la Selección Nacional de Trinquete Mano, Raúl Saldaña Jiménez, solicitó formalmente una revisión del uso de recursos en la Federación Mexicana de Frontón.

El también medallista olímpico de Barcelona 1992 hizo la solicitud formal ante la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), adscrita a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Empujado por la falta de apoyos y estímu­los como entrenador, Saldaña Jiménez presentó el recurso contra dicha asociación civil que preside su propio primo: Pedro Santamaría Saldaña.

De acuerdo con el requerimiento presentado el 28 de febrero último, la auditoría deberá considerar los últimos cinco años de ejercicio fiscal de la federación.

Responsable del representativo mexicano de trinquete mano que se coronó campeón del mundo en octubre pasado en Pau, Francia, explica que el equipo y aditamento deportivo de los participantes fueron adquiridos con su dinero. Por tal motivo, exige cuentas claras. “Como jugadores y entrenadores ganamos la medalla de oro en el mundial. Sin embargo, el presidente de la federación deportiva todavía no entrega los recursos para nuestro deporte”.

En entrevista, destaca la necesidad de saber en qué se ha gastado cada peso público que ha ingresado a la Federación Mexicana de Frontón. “¿A quién se ha pagado? ¿Cuándo y cómo? Porque los entrenadores, jugadores y aficionados somos ajenos a la politiquería de nuestra federación. Lo único que demandamos es una auténtica rendición de cuentas y transparencia en el ejercicio de los recursos públicos”.

Sin un peso

Raúl Saldaña y su primo Pedro Santamaría formaron la pareja que conquistó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, en la modalidad de trinquete mano. 

Por su cuenta, Raúl consiguió diversas preseas en los campeonatos del mundo de pelota vasca y ganó el bicampeonato panamericano de la especialidad (La Habana 1991 y Buenos Aires 1995). Cerró su ciclo como deportista en 1998. Tras su retiro buscó ser entrenador de la disciplina. 

Raúl Saldaña, motivado por su hijo Raúl, tomó la decisión de entrenar a la Selección Mexicana. Y Pedro Santamaría lo designó para ese cargo en diciembre de 2018, comenzando en enero de 2019 el proceso formal de preparación rumbo al Mundial de la especialidad.

Sin embargo, surgió un inconveniente: la Federación Mexicana de Frontón argumentó la falta de recursos para cubrirle sus honorarios. Pese a ello, Raúl aceptó la invitación sin acordar, siquiera, la parte salarial. 

Tampoco le importó desembolsar de su propio bolsillo el dinero para comprar el material deportivo que los jugadores Orlando Díaz y Martín Cabello utilizaron en octubre último cuando ganaron el campeonato mundial en Francia, tras imponerse a los anfitriones.

“Es la cuarta vez que subo al podio, la primera como entrenador. Ha sido un honor que por mi esfuerzo se haya entonado el Himno Nacional”, dice Raúl Saldaña. 

Sin embargo, en menos de cinco meses, los aplausos y elogios que pudo arrancar en su paso por Francia se toparon con la realidad: la falta de dinero. “De todo el proceso, de enero a octubre pasado (el presidente de la federación) no me dio un solo peso”, acusa Saldaña Jiménez.

“Me dicen idiota”

De acuerdo con las cuentas de Raúl Saldaña, él gastó 250 mil pesos sólo en material deportivo e insumos durante el proceso rumbo a la Copa del Mundo de Frontón. “No reclamo (el dinero) porque el frontón es mi pasión y me gusta. Es una contribución. Pero de cualquier manera me parece injusto y alguien tenía que hacerlo”.

El entrenador de la selección nacional explica que, cuando regresaron campeones, su primo, el presidente de la federación, nuevamente le dijo que no tenía recursos para ellos. Entonces, mediante la oficina del diputado del PT Gerardo Fernández Noroña gestionaron una reunión con la titular de la Conade. 

“Hay anomalías: mientras el presidente –de la federación– alega lo que quiere, nosotros estamos padeciendo. Varios entrenadores estamos parados porque no nos paga. El presidente dice que no hay recursos ni para pasajes, material, becas, estímulos o salarios. No tenemos equipo. ¿Cómo quiere que el frontón se sostenga? Me dicen que soy un idiota: ‘Esto no te corresponde a ti, sino a la federación’, pero no hay dinero. ¿Qué está pasando?”

Raúl Saldaña cuenta lo que su primo le ha mencionado cuando le reclama apoyos: “Me dice que heredó de su antecesor (Eduardo Villegas) una deuda de 1 millón 750 mil pesos y por eso no recibe dinero de la Conade”. 

“Sí hay dinero”

Durante la entrevista, Raúl Saldaña hijo habla del manejo de los viajes que organiza la federación deportiva que maneja su tío, un modus operandi similar al revelado en la investigación última de Proceso sobre la corrupción en la Conade. 

“Después de ganar el campeonato en Francia los jugadores ya traían su boleto de regreso. Sin embargo, mi padre y yo tuvimos la oportunidad de permanecer un poco más por cuestiones de turismo. 

“El presidente de la federación nos pidió que habláramos con la señorita Eloína, gestora de la agencia de viajes que nos proporcionó los boletos para la federación. Esta persona me compartió un número de teléfono de la empresa, que resultó ser la misma que aparece involucrada en la lista que dio a conocer este semanario (2259): Catering Housekeeping and Hospitality and Feeding Services, SA de CV”.

Saldaña hijo agrega que le dijo a su tío: “Nos dimos cuenta que tú gestionaste todo esto”, y él respondió: “A mí me llegaron los boletos así”. El presidente de la federación está en una actitud de que no participó en este asunto. “Ya le avisé que se solicitó una auditoría. Nuestra labor no es inculpar a nadie, eso lo va a arrojar la revisión. De entrada, ya tenemos un primer indicio que coincide: la empresa que aparece en la investigación de Proceso”. 

El joven pelotari detalla la incongruencia del discurso de su tío con la realidad: en la reunión que mi padre y yo sostuvimos con Ana Gabriela Guevara, el pasado 15 de febrero, nos dijo que sí hay recursos y que el problema es que el presidente de la federación deportiva no ha ido a la Conade a gestionarlos. “No ha venido a gestionar, por lo tanto, su presidente es gris porque no está haciendo su función de venir a gestionar y a promover su deporte”, les dijo Ana Guevara.

La solicitud para revisar la administración de la Federación Mexicana de Frontón ocurre en un contexto de conflicto: en agosto de 2016 este semanario documentó en su edición 2077 que Alfredo Castillo Cervantes, entonces director general de la Conade, maquinó una estrategia para desintegrar a la Federación Mexicana de Frontón y darle paso a la formación de un nuevo organismo denominado “Federación Mexicana de Pelota Vasca y Frontón”.

Conforme a la documentación y los testimonios recabados por este medio, Castillo Cervantes otorgó el manejo de esa disciplina a un puñado de empresarios encabezados por Jorge Alberto Molina Munguía, Rocío Guillén Collado y Sergio Michel, socios de la empresa International Sports Planning –que maneja la marca comercial MX Frontour–, y los vinculó a la Federación Internacional de Pelota Vasca, presidida por el español Xavier Cazaubón.

En 2015, Eduardo Villegas, quien se desempeñaba como presidente de la Federación Mexicana de Frontón, fue objeto de señalamientos como resultado de los pocos avances en la organización de la Copa del Mundo, programada para realizarse al año siguiente en el país. En su descargo, Villegas acusó que la Conade no le entregaba los recursos para tal encomienda. En respuesta, Castillo solicitó auditorías para varias federaciones, entre ellas, la de frontón, a las que acusó de “corrupción generalizada”.

A su vez, la Federación Internacional de Pelota Vasca complementó el trabajo tras desconocer a Eduardo Villegas en septiembre de 2015. Además, el directivo fue suspendido de todas sus funciones como integrante del organismo internacional. Días después, la Conade –vía Twitter– hizo lo propio al desconocer a la Federación Mexicana de Frontón por “malos manejos administrativos”.

Sin embargo, el 1 de abril último, luego de tres años y medio de litigios, la Conade de Ana Guevara ejecutó la resolución del Tribunal de Justicia Administrativa que ordenó regresarle al grupo original el registro de la Federación Mexicana de Frontón. Ese día, Pedro Santamaría fue electo presidente del consejo directivo del organismo para el periodo 2017-2021. 

Sobre la compra de los boletos de avión en la Federación Mexicana de Frontón, Saldaña hijo también detectó que si se adquiere con antelación el boleto individual de ida y vuelta con destino Ciudad de México-París y París-Ciudad de México, éste tiene un costo de 10 mil 33 pesos. A la reciente Copa del Mundo en Francia viajaron 30 personas. 

“Los boletos se compraron aproximadamente en 40 mil pesos. No sabemos si los pagó la federación. Todo está opaco. El problema es que no se le había exigido a la federación la rendición de cuentas y el presidente asegura que no hay recursos”.

Raúl Saldaña padre lamenta que, desde octubre pasado, tras ganar el título en la Copa del Mundo, el equipo mexicano está frenado. “Un jugador se tiró al alcohol y otro no quiere jugar, y ¡son campeones del mundo!” 

Este semanario buscó la opinión de Pedro Santamaría, presidente de la Federación Mexicana de Frontón. No obstante, explicó que dará su opinión después de la publicación del presente texto.