La Orquesta Makochi Dulcemelos (integrada por infantes y jóvenes de siete a 18 años), invitada a participar en una gira europea que culmina en la 34 Conferencia Mundial de la Sociedad Internacional de la Educación Musical, con apoyos de la Universidad de las Artes de Helsinki, está en el aire. Sus maestros y fundadores narran el hasta ahora infructuoso periplo en pos del apoyo oficial.
A la Orquesta Makochi Dulcemelos de Querétaro, integrada por infantes intérpretes del salterio mexicano y dirigidos por los músicos pedagogos Alejandra Sandra Barrientos Aguilar y Héctor Larios Osorio, se le niegan los pocos apoyos que solicita a las autoridades culturales para una gira educativa a Suiza, Austria y Finlandia, del 15 de julio al 7 de agosto próximos.
El tour comenzaría del 15 al 23 de julio en Neuchâtel, Berna, Ginebra y ciudades del Cantón de Vaud (Suiza), convidados por la no lucrativa Amex Vd-Ne (Asociación de Mexicanos y Amigos de México en Vaud y Neuchâtel), que sufragará estancia, comidas y transporte a Makochi Dulcemelos.
Continúa del 24 de julio al 1 de agosto por Viena, Salzburgo, Linz y otras locaciones de la Alta Austria; proporcionan hospedaje los organizadores de los conciertos, entre quienes se encuentra la reconocida tañedora austriaca de salterio y hackbrett o dulcimer, Katharina Dürrschmid (presente en el Festival de Salterio 2014 en Querétaro).
Y culminará el 7 de agosto con la semana de la 34 Conferencia Mundial de la Sociedad Internacional de la Educación Musical (ISME, por sus siglas en inglés), fundada en 1953 por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), esta vez con apoyos de la Universidad de las Artes de Helsinki, en Finlandia (ver www.isme2020.fi y https://www.isme.org/).
Sin una pequeña ayuda
Durante un cuarto de siglo, la salterista Alejandra Barrientos y su esposo pianista Héctor Larios han luchado a contracorriente en su Querétaro natal para enseñar a bebés, infantes, jóvenes y adultos mayores el arte del salterio. Ella, quien da clases en la Infancia Infantil Bienestar de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), dice a este reportero:
“Sabedores de que no se imparte la educación musical en nuestro país, nos lanzamos a este proyecto educativo que ya cumple veinticinco años, buscando por doquier las convocatorias a intercambios estudiantiles con carácter didáctico, a través de un instrumento sonoro que ha tenido mucho arraigo en Querétaro.”
Ambos publican trimestralmente Dulcemelos. Educación, música y reflexión, y además, de la mano de la UAQ, llevan a cabo los festivales “¡Que viva el salterio!”, cuya décimo-primera edición en el otoño de 2019 dedicaron a Austria, Alemania, Malasia, el Estado de México y la CDMX.
Justo a finales del año pasado, Alejandra Barrientos recibió la aceptación desde la Universidad de las Artes de Helsinki, para presentarse del 2 al 7 de agosto con la orquesta (integrada por infantes de 7 a 18 años de edad) en las actividades educativas, talleres y recitales de la bianual 34 Conferencia Mundial ISME, cuya temática gira en torno a “Visiones de Igualdad y Diversidad”, al comunicarle el comité organizador:
Recibimos un amplio número de propuestas de alta calidad y fue un verdadero reto seleccionar las presentaciones que mejor se ajustaron a nuestros criterios temáticos y nos brindasen un programa sobre todo diverso. Nos complace informarles que ha sido aceptada la propuesta de su grupo musical (MAKOCHI DULCEMELOS. Orquesta Infanto-Juvenil de Salterio, instrumento nacional mexicano)…
No obstante, se estipulaban algunas condiciones, como “Ustedes deben costear su propio viaje, transporte y gastos de hospedaje”, y “Es necesario que sus presentaciones se ciñan a la línea de su propuesta; no garantizamos el alquiler de instrumentos que ustedes no puedan transportar a los eventos de la Conferencia. Por favor, confirmen su participación a Silja Nummi antes del 31 de diciembre de 2019”. (Egresada de la Universidad de las Artes de Helsinki, Nummi es una prestigiosa productora de la Academia Sibelius en la capital finesa.) Así, el Dueto Dulcemelos, nombre artístico del matrimonio, puso manos a la obra. A comienzos del 2020, Alejandra escribió a Proceso:
Le queremos comentar que nos fue muy bien en el concierto para recolectar algo de fondos para Helsinki, Finlandia. Poco a poquito pero iremos juntando. También solicitamos cita a la señora Alejandra Frausto de la Secretaría de Cultura y nos dijeron que habláramos con el Dr. Pablo Raphael de la Madrid, director general de Promoción y Festivales Culturales, nos pasaron a su asistente y que lo iban a evaluar. Buscamos entrevistas con un senador de Morena, con el Secretario de Educación también y… nada aún.
Pero es gracias a particulares, empresarios, amigos y familiares de los infantes en la Orquesta Makochi Dulcemelos donde han hallado eco y casi completado los fondos para la travesía. Cuando solicitaron ayuda por escrito para conseguir en Helsinki, Finlandia, un salterio de grandes dimensiones llamado cimbalóm (címbalo húngaro o santur iraní, ejecutado con baquetas por el pequeño Alejandro, de la Makochi), el licenciado Raymundo Raúl Castro Arrona, de la Dirección General de Cooperación Educativa y Cultural de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), respondió vía documento en poder de Proceso (oficio número CEC II 1431, fecha 21 de febrero 2020):
Esta Dirección General le externa una felicitación a la Orquesta Infanto-juvenil Makochi Dulcemelos por la gira que tiene contemplado [sic] realizar por Suiza, Austria y Finlandia del 15 de agosto al 8 de agosto [sic]. Respecto a su solicitud, hago de su conocimiento que lamentablemente las Embajadas de México en los países en los que se presentarán incluyendo la Embajada en Hungría, no cuentan con recursos para costear los gastos que implicaría conseguir y trasladar el instrumento que menciona…
Infatigables, seguirán tocando puertas.
“En Helsinki no tenemos posibilidad de contar con el cimbalóm y por lo mismo se estaría arriesgando la presencia del niño Alejandro que lo toca, para ir a Finlandia con la orquesta. Afortunadamente, recibimos una amable contestación de Iotza Xandhi Pérez Colín, subdirectora de Promoción Cultural Internacional en la Dirección General de Asuntos Internacionales para conversar con el doctor Pablo Raphael, entre el 2 y el 6 de marzo.
“En la orquesta tenemos niños que son hijos de maestros, obreros, empleados, contadores, amas de casa etcétera. Eduardo Uribe y Fernanda Uribe, integrantes de 9 y 12 años respectivamente, de la comunidad del Municipio de Pedro Escobedo, son dos de los alumnos que necesitan apoyo para su boleto de avión a Europa, son niños de escuela pública.”
Homero Fernández Pedroza, director del Complejo Cultural Los Pinos, no ha mostrado interés por otorgarles el espacio para recitales, apuntan. Finaliza Alejandra Barrientos:
“No son giras de turismo. Quisiéramos que nuestra orquesta tuviera oportunidad de salir de Querétaro y los chamacos vieran otras formas de vida, culturas diversas y orquestas nuevas; una experiencia enriquecedora donde en los parques de Suiza, de Austria o de Finlandia vean que pueden correr sin que los molesten y las niñas son respetadas. Eso les permitirá darse cuenta de que hay mucho por hacer en México, aparte de que nosotros como profesores de salterio prosigamos la buena educación musical a la infancia de nuestra patria. Ojalá en el gobierno no se hagan del oído sordo, yo de buena gana iría a la mañanera de López Obrador para planteárselo.”








