Aflora más podredumbre

El miércoles 19 la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, confirmó lo que Proceso ha revelado desde el pasado junio: en la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte, a cargo de Ana Guevara, opera una red que abusa del erario vía empresas que son utilizadas para desviar recursos y cobrar a sobreprecio los viajes a campamentos y competencias. La propietaria de una de esas compañías ya denunció a la Conade y se acercó a este semanario para contar su historia. 

Emiré Vargas Escobar, dueña de Viajes Temixco, SA de CV, una de las empresas implicadas en el desvío de recursos para el deporte –confirmado el miércoles 19 por la Secretaría de la Función Pública (SFP)– acusa a la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) de haberla vinculado a una maraña de corrupción en la cual su agencia no ha participado. 

La empresaria explica que durante 2019 le vendió boletos de avión a la Conade por 9.6 millones de pesos que le han sido pagados mediante distintas federaciones deportivas, pero también desde las cuentas bancarias de algunos de los analistas técnicos que simulan ser entrenadores, como Gibrahán Hernández, Raquel Micó, Luis Enrique Muñoz Landa, Alejandro Gutiérrez López y José Luis Torres Guadarrama.

De acuerdo con los resultados de la mencionada auditoría, algunas de las irregularidades detectadas en el manejo del dinero público del Fideicomiso Fondo para el Deporte de Alto Rendimiento (Fodepar) son los “entrenadores” que transfirieron los recursos federales a empresas que luego comprobaron gastos con sobreprecio mediante documentación “alterada, apócrifa y carente de validez fiscal”.

“Vengo a defender mi empresa”

En entrevista con Proceso, Vargas Escobar aclara que su empresa cobra 300 pesos más IVA por la expedición de los boletos de avión; dice que sólo ha entregado facturas originales generadas en internet por las aerolíneas con las que adquiere los servicios. 

Detalla que durante 2019 trató con el subdirector de Apoyo de Alto Rendimiento a Deportistas y Federaciones, Faustino Jesús Díaz Muñoz, la compra de los boletos de avión, pero que con su asistente, Luis Enrique Muñoz Landa, veía los asuntos referentes a los pagos. 

Ella recuerda que Muñoz Landa le explicó en alguna ocasión que no podía cubrir un adeudo que tenía con Viajes Temixco porque había problemas con su cuenta en Banorte.

“Me dijo que estaba congelada porque había recibido un depósito de mucho dinero, y que tenía que irse a su pueblo en Veracruz para liberarla. Recuerdo que le dije: ‘Tú, como persona física, no puedes recibir un dinero que vas a pagar a una empresa. Ten cuidado porque no es normal que tu cuenta no tenga un peso y de la noche a la mañana tengas tanto dinero, después Hacienda te va a llamar para justificar por qué recibiste tanto dinero”, revela Vargas.

La dueña de Viajes Temixco comenta que los analistas técnicos de la Conade le explicaron en varias ocasiones a una de sus empleadas que así se realizan los procedimientos: la Conade es la que indica a nombre de quién se hacen las facturas, aunque el pago de los servicios provenga de una federación deportiva o de una persona física. 

“Era muy difícil identificar cuándo nos pagaban. Les teníamos que preguntar si tal o cual depósito era de ellos porque, a veces, sí nos pagaba una federación y, en otras, una persona física. Nos explicaron que así son sus procedimientos, que tienen un fidecomiso y que el dinero se lo dan a los deportistas o a un entrenador que está a cargo de un proyecto –viaje a una competencia o campamento– y que ellos son quienes pagan a los proveedores.” 

Emiré Vargas entregó a Proceso una relación de los 56 depósitos por 9.6 millones de pesos que recibió durante 2019 por la venta de boletos de avión que la Conade le pidió. De ellos, ocho fueron realizados por algunas de las personas que simulan ser entrenadores y reciben un apoyo ordinario (salario) del Fodepar.

De la cuenta bancaria de Gibrahán Hernández, Viajes Temixco recibió 1.4 millones de pesos, Raquel Micó depositó 351 mil pesos en dos exhibiciones desde su cuenta de Santander, Luis Enrique Muñoz Landa hizo tres transferencias por 650 mil pesos desde su cuenta personal de Banorte (072840010034590117), Alejandro Gutiérrez López pagó 14 mil 200 pesos desde Scotiabank (044180001010698633) y José Luis Torres Guadarrama, 23 mil 700 desde BBVA Bancomer (012180011898993598). 

El resto de los pagos fueron hechos por las federaciones de remo (1.6 millones por 10 eventos deportivos), tenis (163 mil pesos por seis viajes), boliche (221 mil pesos por cuatro viajes), levantamiento de pesas (152 mil pesos), basquetbol –Ademeba– (941 mil pesos por vuelos a Italia) y por el Comité Paralímpico Mexicano (1.1 millones por boletos de seis viajes). 

En la muestra del dinero del Fodepar que fue auditada, Viajes Temixco fue mencionada en la Observación 5 por el pago de servicios para el Campeonato Centroamericano de Tenis de Mesa. 

De acuerdo con el documento, se pagaron 213 mil pesos por boletos de avión a Guatemala. No obstante, Vargas Escobar aclara que ella entregó una factura por 157 mil pesos, pago cubierto por Luis Enrique Muñoz Landa. 

“Nunca le he facturado a un particular; nosotros obtenemos las facturas en los portales de internet de cada aerolínea y son a nombre de las federaciones o de la Conade. El trabajo de mi agencia con la Conade es limpio y transparente. Vengo a defender a mi empresa. 

“El origen del dinero o la cuenta bancaria desde donde me pagan es cuestión de ellos. Si hicieron un fraude interno, mi empresa no tiene nada que ver.” 

De acuerdo con la muestra auditada por el Órgano Interno de Control (OIC) de la SFP, Luis Enrique Muñoz Landa recibió transferencias de dinero del Fodepar por 5.4 millones de pesos para financiar por reembolso seis eventos deportivos de paranatación, clavados, canotaje, tenis de mesa y racquetbol.

Muñoz Landa está dado de alta como beneficiario del Fodepar, como entrenador de lucha y esgrima, por lo cual recibe 23 mil 675 pesos mensuales. Como carece de los estudios para ello, simula que su trabajo consiste en aplicar programas de preparación para los atletas de estas disciplinas que participarán en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020. 

Bajo el mismo esquema, a Gibrahán Hernández Vicente se le depositaron 5.3 millones de pesos para siete eventos deportivos de lucha, karate, tiro y caza. Desde el 1 de enero de 2019 fue dado de alta en el Fodepar como entrenador de boxeo, judo y lucha, y recibe un apoyo ordinario mensual de 31 mil 679 pesos. 

También aparenta que su labor consiste en preparar a los deportistas de las disciplinas mencionadas. 

Adeudos

Emiré Vargas ha gastado 11 millones de pesos en los tres años que le ha vendido boletos de avión a la Conade. Como la dependencia aún le adeuda 3.8 millones de pesos ella ha tenido que pagar 817 mil pesos en intereses bancarios (pidió a Santander un préstamo por 4.8 millones).

La Conade le adeuda 1.4 millones de pesos sólo de 2019. De la administración de Alfredo Castillo le deben 860 mil pesos correspondientes a 2017 y 507 mil por 2018. 

“La Conade me representa una pérdida de 60 mil pesos al mes. He tenido pérdidas desde que es mi cliente porque decidí ayudarlos. Me llegaron a deber hasta 9 millones de pesos y tuve que ir a hablar con Jesús Díaz, quien me prometió que me pagarían hasta el último peso.

“Fui defraudada. Me da tristeza porque les ayudé; creí que de verdad no hay dinero suficiente para los viajes y preparación de los deportistas de México. Decidí ayudar a los deportistas por amor al país. No tenía por qué endeudar a mi empresa con los intereses. No he crecido por estar financiando a la Conade y, además, ahora ensucian la imagen de mi empresa por lo que ellos han estado haciendo, porque me involucraron en algo donde yo no tengo que estar”, reclama Vargas. 

Vargas Escobar reconoce que no es proveedora de la Conade, pues nunca ha firmado un contrato como prestadora de servicios. Dice que desde la administración de Alfredo Castillo fue contactada por el personal que se encarga de la compra de los boletos de avión y eligieron a su agencia porque sus cotizaciones son de las más bajas.

Cuando Morena ganó la Presidencia de la República los nuevos funcionarios la invitaron a seguir vendiéndoles boletos con la promesa de que es un gobierno del cambio, que le pagarían (los adeudos de 2018 y 2017) y que habría mucha transparencia. 

Desde que leyó el nombre de Viajes Temixco en el reportaje de Proceso (2259), donde se publicó el resultado de la auditoría realizada, Vargas contactó a Faustino Jesús Díaz para pedirle una explicación de por qué su empresa está involucrada en un escándalo de desvío de recursos públicos, de comprobación de dinero con documentos falsos o alterados. 

En entrevista, la empresaria reveló que ya interpuso una denuncia ante la SFP para intentar aclarar cuántas irregularidades existen con los boletos de avión para los eventos deportivos que su empresa ha financiado.

“Imagínate si revisan evento por evento lo que podría salir en 11 millones de pesos”, agrega. 

Temor a represalias

En la Observación 4 de la auditoría, donde se reporta un daño patrimonial al Fodepar por 30 millones de pesos, una de las irregularidades detectadas tiene que ver con la no comprobación de 4.3 millones de pesos que le fueron transferidos al entrenador cubano de esgrima Rolando Soler White. 

Ese dinero se utilizó para financiar dos viajes de la selección nacional: el Campeonato Panamericano Senior de Canadá y el Mundial que tuvo lugar en Budapest. 

“La documentación no fue proporcionada por la Subdirección de Calidad para el Deporte de la Conade, incumpliendo los plazos (de comprobación) establecidos en el numeral 4 de las Reglas de Operación del Fodepar”, dice el documento.

Sobre estos eventos, el esgrimista jalisciense Raúl Arizaga cuenta a este semanario que, sin previo aviso, la Conade le depositó ese monto al entrenador, quien se alarmó al saber que tenía tanto dinero en su cuenta personal. La instrucción que recibió fue transferirlo a la Federación Mexicana de Esgrima (FME). 

“Él dijo que no y ya tenía el dinero depositado y al día siguiente salíamos a los eventos. Le dijeron que era la única manera de sacar el dinero y que él se lo diera a la federación, que luego ya ellos hacían el trámite para justificar el dinero. 

“Al final, mi entrenador no fue a ninguna de las competencias, pero él se quedó como el responsable del dinero. Está molesto porque él no se quedó con nada de ese dinero y aparece como si fuera responsable de algo”, explica el deportista. 

Arizaga está consciente de que denunciar esta irregularidad y abuso con su entrenador le puede costar que el presidente de la FME, Jorge Castro Rea, le siga negando el aval para participar en la Copa del Mundo que se realizará en marzo próximo.

No obstante, se atreve a levantar la voz porque dice que a dichas competencias viajaron alrededor de 25 personas y resulta obvio que no se gastaron los 4.3 millones de pesos.

“No ha de haber costado ni la mitad de eso. En Budapest nos metieron a un hotel de tan bajo nivel y lleno de chinches que uno de los compañeros estaba lleno de ronchas. Yo estaba con mi entrenador el día que le depositaron y le dijeron ‘cualquier cosa comuníquese con el presidente de la federación’. 

“Lo agarraron de chivo expiatorio para que él recibiera el recurso. Le dieron la orden de que todo se lo diera a la federación. Él estaba asustado porque dijo: ‘A mí me van a involucrar en algo’. Me dio mucha impotencia porque, si pasa algo con ese dinero, no iba a ser la culpa de la Conade ni de la federación, sino de él porque recibió el dinero”, explica el floretista. 

De acuerdo con la auditoría, los beneficiarios del Fodepar que hayan recibido recursos federales en los cuales se encontraron irregularidades están obligados a reintegrar el dinero. 

Aunque ocurra el reintegro los involucrados (servidores públicos o particulares) serán sujetos a procesos administrativos para ser sancionados; incluso existen casos que ameriten denuncias ante la Fiscalía General de la República (FGR). Así lo aclaró la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, el miércoles 19 en la conferencia de prensa que ofreció en Palacio Nacional, donde confirmó la veracidad de la información publicada desde junio pasado en Proceso, así como los resultados de la auditoría realizada que revelan un daño patrimonial al Fodepar por 50.8 millones de pesos.

Sandoval confirmó que la Observación 4 tiene que ver con las irregularidades en el otorgamiento, aplicación y comprobación de recursos para competencias internacionales, tal como lo publicó este semanario. 

La funcionaria dijo que “lamentablemente también se descubrió que para justificar estos elevados costos –que en algunos casos hasta triplicaban el valor real– se presentaron facturas falsas. Este caso es grave por la inmoralidad, y el posible daño patrimonial es de casi 31 millones de pesos”.

La SFP reconoció que en la administración de Ana Gabriela Guevara, como directora general de la Conade, existen “dinámicas del pasado que se volvieron a presentar”, y dijo que la SFP está analizando hasta “qué nivel de jerarquía” llegarán las sanciones por el desvío de recursos. 

“Todas estas irregularidades reflejan una actitud que desde la Función Pública ya no estamos dispuestos a tolerar. Es una actitud de abuso de los recursos”, sentenció Sandoval.

Proceso buscó la posición del entrenador cubano de esgrima Rolando Soler. Sin embargo, no respondió.