Dos jóvenes hermanos mexicanos que radican en España formaron este grupo, y para el mes de marzo vendrán a presentarse al evento Bajo Circuito en la Ciudad de México, programa que incluye boleros y trova yucateca, afinando rumbo a la grabación de su primer EP.
Hijos de tertulias literarias e influencias musicales que van de Los Beatles a Chavela Vargas y Café Tacvba, los hermanos Santiago y Sebastián Hernández fundaron Zuaraz –que fusiona el son jarocho, cubano, el bolero y el pop–, con el cual se abren paso en España, donde residen, y desde allá vuelan a su natal México para su primera presentación este 7 de marzo en el Bajo Circuito de la CDMX.
Conformado hace apenas un año, Zuaraz se abre paso en medio de un momento musical donde las plataformas juveniles y la radio en español programas géneros más movidos y relativamente recientes como el reggaetón, y otras variantes que dejan poco espacio para la propuesta del dueto.
Al crecer en una familia que fomentaba la cultura en todos sus ámbitos –son hijos del narrador Jorge F. Hernández–, con tertulias entre escritores, poetas y músicos, los hermanos cuyo segundo apellido es Zarauz (al revés es Zuaraz), encontraron su pasión tocando, primero el piano y después la guitarra.
Explica Santiago:
“Lo que comenzó como un juego, una manera de hacer sobremesa en la casa, con el tiempo se transformó en algo formal, y ahora ya llevamos un año tocando junto a otro hermano de origen gallego, Xoán Domínguez (percusionista y baterista), quien nos acompaña en las presentaciones. Esa mística de comer y luego tocar, celebrar y hasta jugar futbol (porque somos Pumas), se nos quedó como una dinámica bien especial que con el tiempo nos hizo entendernos más a través de la música.
“Tocamos con jaranas y guitarras porque no había otra manera, lo traíamos en la sangre y la mente (su madre es de Minatitlán, Veracruz), de manera que es el ejercicio más sincero que podemos entregar.”
De hecho el sencillo La flor y el abejorro, que se encuentra en Spotify, fue fenómeno viral tanto en México como en España, pues la letra que también es una crítica social y una protesta legítima de Zuaraz, parte de la memoria de un Minatitlán del que queda muy poco a raíz de la violencia, pero también una apuesta por el amor infinito a México.
Y agrega Sebastián:
“La música que hacemos es una manera de celebrar todo lo que hemos mamado, de revivir los momentos que ya no están. En España tienen manera de ubicar a la música ranchera y el bolero como algo un tanto extravagante, pero aun así les gusta y mucho, la disfrutan.”
–En momentos donde hay otros géneros sonando, como el reggaetón, es curioso que decidieran irse por géneros populares…
Responde Santiago:
–El reggaetón se vale, me gusta escucharlo, pero también la música clásica, somos fans de los Beatles y Café Tacvba, sin ellos creo que no seríamos lo que somos ahora, creo que escuchamos cosas muy variadas.
Y acota Sebastián:
“Los gustos se mueven conforme pasan los años, ahora mismo escuchamos música de Brasil, por ejemplo; pero también hay artistas que han recordado al son jarocho, ahí está Natalia Lafourcade con Musas o la misma Silvana Estrada que toca el cuatro de manera maravillosa, Alex Ferreira, Daniel Me Estás Matando, a todos ellos los admiramos mucho, mucho, y sería un honor en algún momento compartir con ellos, hacemos cosas distintas pero en algún punto convergemos”.
Tras una pactada para este mes en el centro cultural La Casa Encendida de Madrid, el dueto, junto a Xoán Domínguez y la agrupación Blanca Palomera, llegará al Bajo Circuito este 7 de marzo, y el 14 estará en Monterrey, Nuevo León, en el club La Cueva. En ambas presentaciones anheladas, por ser su primera vez en México, incluirán en su programa boleros, trova yucateca y temas que afinan rumbo a la grabación de su EP de apertura.
Sebastián subraya:
“El objetivo del año es grabar seis canciones y en eso trabajamos, esperamos materializarlo antes del verano. Estaría muy padre tener un disco, un acetato, aún estamos entendiendo cómo funciona la música en el mundo digital, sabemos que es la manera más rápida de que nos conozcan (están en Youtube y Spotify).
“Pero con los discos sigue pasando como con los libros, aunque existan las versiones electrónicas la gente aún anhela tenerlos físicamente. Nos pasa a nosotros, no hay mejor sensación que ver cómo camina la aguja en la cara de un disco”.








