Un excelente y muy disfrutable proyecto que involucra arte, ecología, participación ciudadana y valoración del patrimonio urbano, se presenta en el Centro Histórico de la alcaldía de Tlalpan, al sur de la Ciudad de México.
Ubicado en la Casa del virrey de Mendoza (Juárez número 15), apoyado por el Grupo Tequio A. C. –Ilse Gradwohl, Consuelo Sánchez y Gisela González– y curado por la joven artista Jimena García Álvarez-Buylla, A la sombra del árbol es una iniciativa que recupera el sentido humanista y social tanto del arte como de sus creadores.
Diseñado como un pretexto para convivir de manera consciente, crítica, afectiva y comunitaria con el protagonismo del árbol como elemento esencial de la naturaleza, el proyecto está integrado por una pequeña y contundente exposición de artistas de trayectorias consagradas y emergentes, conversatorios sabatinos sobre ciencia y ecología, y diferentes eventos que promueven la convivialidad entre los participantes y el entorno.
Desde la recuperación del inmueble el proyecto es interesante. Con base en lo que narra la pintora Ilse Gradwohl, en la primera década del siglo XXI, las religiosas del Sagrado Corazón de Jesús vendieron el predio con dos construcciones y un enorme jardín a una inmobiliaria que tenía la intención de construir 20 casas para venderlas como condominios horizontales.
Al notar la presencia de grúas y la destrucción de una capilla construida en 1942 por el arquitecto Ortiz Monasterio, los vecinos se organizaron y, con el apoyo del periodista y político Carlos Payán, lograron que el entonces jefe de gobierno Marcelo Ebrard adquiriera el predio para la Ciudad de México. La Secretaría de Cultura capitalina aportó recursos para restaurar la construcción que ocuparon las religiosas y, en 2012, el inmueble se destinó para la realización de eventos culturales bajo la responsabilidad de Tequio A. C. (grupo para la defensa del patrimonio histórico, cultural y natural).
Conscientes de que el principal valor del inmueble se encuentra en el enorme jardín nativo que alguna vez albergó numerosos apantles o canales de riego –la pertenencia al virrey de Mendoza no se ha confirmado y la construcción que ocupaban las religiosas no es arquitectónicamente relevante–, las mujeres que conforman Tequio han mantenido el espacio como un punto de encuentro y convivialidad artística, científica y cultural. Además de organizar exposiciones con artistas que viven en Tlalpan, desde 2017 han abordado desde el arte temas de relevancia ecológica y sustentable, como el maíz y el agua, por considerar que, a través del arte, se ubican, comprenden e introyectan las problemáticas.
Interesada desde hace varios años en la interpretación del árbol como protagonista y testigo de escenas diversas
–en 2017 realizó una sugerente serie de fotografías de árboles en blanco y negro intervenidas con rasgos esgrafiados y pictóricos–, Jimena García Álvarez-Buylla convocó a finales de 2019 a creadores transgeneracionales que han abordado con respeto y desde diferentes disciplinas artísticas el tema del árbol.
Jimena García tiene la intención de convertir la Casa del virrey en un pretexto para diluir los límites entre la urbe, las zonas naturales, los artistas y el público, integrada con una atractiva escultura conceptual de Damián Ortega que encaja hachas en un troco cortado como si fueran sus ramas; algunos espléndidos grabados de Jan Hendrix que exaltan la caprichosa belleza de las estructuras geométricas de los árboles; fotograbados de Ilse Gradwohl que registran los dibujos que deja en los árboles la plaga de gusanos Phloeocinus; una vigorosa escultura monumental en madera de Kiyoto Ota; dibujos con azul índigo del ilustrador Daniel Robles, y distintas intervenciones entre las plantas del jardín.
Y para lograrlo, ofrece durante la semana recorridos en compañía.








