Acerca de “Laguna Verde, el desastre nuclear
anunciado para la 4T”

De la CFE

Señor director:

La Revista Proceso que usted dirige publicó en su número 2249 del 8 de diciembre de 2019 un artículo titulado: “Laguna Verde, el desastre nuclear anunciado para la 4T”, firmado por Emilio Godoy, en el que se hacen afirmaciones absolutamente falsas que aquí preciso. 

La Central Nuclear Laguna Verde (CNLV) es uno de los logros nacionales más importantes en el sistema de generación eléctrica de México, que combina la tecnología de bajo costo variable de generación con la ausencia total de gases de efecto invernadero, operada por personal altamente calificado y vigilada por la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (CNSNS), para cumplir con las normas mexicanas vigentes para este tipo de instalaciones.

El señor Godoy refiere un supuesto riesgo de grietas en el contenedor primario y que no se han atendido. Esto es totalmente falso, ya que cada paro de las unidades para mantenimiento y recarga de combustible se efectúa cada 18 meses; se aplican los protocolos establecidos por la regulación vigente; se verifica con instrumentos especializados que se requieren para detectar cualquier anormalidad en las paredes de concreto de un metro y medio de espesor; y no existe ningún riesgo.

El proceso de licenciamiento por repotenciación de las unidades generadoras de 675 a 800 MW tomó el tiempo necesario para verificar, con detalle, que el diseño de la repotenciación siguió todas las especificaciones técnicas requeridas, cumpliendo un periodo estándar en este tipo de trabajos, por lo que la nota tergiversa lo ocurrido.

La CNLV no tiene ni ha tenido, durante los 29 años de operación, fugas radiactivas, problemas técnicos, manejo inadecuado de residuos ni saturación de desechos, ya que se tiene almacenamiento para muchos años, además de que continuamente se llevan a cabo procesos de reducción de los mismos. Si lo anterior hubiese ocurrido, la CNSNS nos hubiera retirado la licencia vigente y las unidades generadoras estarían fuera de servicio. Por lo anterior, la información publicada también es falsa.

En relación con los incidentes que menciona el artículo, son inexistentes, ya que después de la repotenciación de cada una de las unidades generadoras, por protocolos, se deben probar con detalle todos los sistemas para verificar su operación. Esto es normal en cualquier instalación industrial.

Finalmente, le reitero, en la CNLV la seguridad de nuestro personal, de la población aledaña y de todo el país, es nuestra prioridad, por lo que estamos continuamente buscando la excelencia y aplicando nuevas tecnologías que mantengan nuestras unidades operando sin riesgos de seguridad y generación.

Hemos solicitado a la CNSNS la renovación de la licencia de operación por otros 30 años, y hemos entregado toda la documentación de cumplimiento de las normas mexicanas vigentes en la materia.

Le solicito atentamente, señor director, sea tan amable de publicar esta carta, apelando al derecho de réplica que nos asiste constitucionalmente.

Atentamente:

Luis Bravo Navarro

Coordinador de Comunicación
Corporativa (CFE)

Respuesta del reportero

Señor director:

En respuesta a la carta de Luis Bravo Navarro, coordinador de Comunicación Corporativa de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), al reportaje “Laguna Verde, el desastre nuclear anunciado para la 4T”, tengo a bien enfatizar en los siguientes puntos:

Mi investigación se basa en documentos oficiales de la CFE y de la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (CNSNS), que reflejan el estado de la planta. Por ejemplo, el plan de gestión de residuos que esa empresa del Estado mexicano entregó a la CNSNS reconoce varios casos de mala disposición de desechos y advierte del riesgo de saturación de los depósitos en el largo plazo. El registro de incidentes, elaborado también por la empresa, enumera los paros forzados no programados (Scram) de Laguna Verde, que evidencian problemas técnicos y rebasan el estándar de la Asociación Mundial de Operadores Nucleares (WANO), a la que pertenece la CFE. Otro documento reconoce la existencia de grietas en el contenedor primario. Podría seguir con más casos documentados.

Es preciso recordar que la empresa estatal enfrenta un proceso sancionatorio por contaminación sufrida por una trabajadora en 2017 y del cual la CNSNS halló 11 infracciones a las leyes mexicanas; entre ellas, manipulación y omisión de información; también enfrenta una demanda penal interpuesta por la víctima.

La CFE no ha presentado pruebas de que la planta opera con los más altos estándares. Creó una comisión de seguridad y diseñó un plan de excelencia, que no garantiza su buen funcionamiento. En ese sentido, la CFE debe hacer públicos los dos últimos reportes de WANO sobre Laguna Verde y que se ha negado a divulgar bajo el pretexto de propiedad intelectual y confidencialidad. Las tablas de WANO, citadas en mi investigación, exhiben la situación de Laguna Verde, al evaluarla negativamente en varios indicadores; entre ellos, exposición a radiación.

El Reporte Mundial sobre Residuos Nucleares 2019, difundido en noviembre último por ocho organizaciones alemanas, concluye que la industria nuclear no ha resuelto la seguridad de las instalaciones ni la generación de desechos.

Laguna Verde sólo representa 4%de la capacidad eléctrica instalada nacional y aporta 2% de la generación. La ampliación de esa capacidad amerita un debate profundo e informado sobre los pros y contras de la tecnología, frente a alternativas más eficientes y económicas. El pueblo de México debe conocer la verdad sobre el estado real de Laguna Verde.

Atentamente

Emilio Godoy