La violencia avanza en Reino Unido

LONDRES.- Cientos de mujeres con los ojos vendados, pañuelos verdes y pancartas contra la violencia de género se congregaron frente al histórico Puente de Londres, a orillas del río Támesis, para entonar “El violador eres tú”, el himno contra los femicidios originario de Chile y que llegó también a otras ciudades británicas y del mundo.

“El patriarcado es un juez que nos juzga por nacer y nuestro castigo es la violencia que no ves”, cantaban la consigna que fue compuesta por el colectivo chileno LasTesis. “Es feminicidio. Impunidad para el asesino. Es la desaparición. Es la violación”, continuaron. 

El tema conocido como “Un violador en tu camino” estalla en su estribillo: “Y la culpa no era mía, ni dónde estaba ni cómo vestía. El violador eres tú. El violador eres tú. Es la policía. Los jueces. El Estado. El presidente. El Estado opresor es un macho violador…”

El himno resuena cada vez más en un país donde en el último año dos centenares de mujeres fueron asesinadas en hechos considerados como feminicidios. Se trata de una cifra que va en aumento anualmente. 

Publicado en diciembre de 2018 por el grupo británico Women’s Aid, el censo más reciente de estos crímenes concluyó que 139 mujeres fueron ultimadas por hombres en 2017. 

El informe refiere que 105 (76% de los casos) murieron a manos de hombres que ellas conocían, 30 resultaron atacadas por un desconocido y el resto murió en atentados terroristas. También se indica que en 7% de los casos fueron agredidas por sus propios hijos.

 De acuerdo con el estudio, el mayor número de feminicidios en Gran Bretaña ocurrió en Manchester, Londres y en la región West Midlands, el centro de Inglaterra.

Del total de los asesinos, 71% tenía entre 26 y 55 años al momento de cometer el crimen, y 58% fue condenado a prisión; 25% de los acusados se declaró no culpable ante la corte.

“Al recopilar estas cifras de femicidio en Gran Bretaña es posible darse cuenta que no son casos aislados; tienen un patrón específico. Muchas agresiones se cometieron en sitios similares (59% ocurrió en el hogar) y contra 66 mujeres se utilizaron armas como cuchillos y machetes; casi la mitad de las víctimas perdió la vida a manos de sus parejas o exparejas”, destaca el documento de 48 páginas.

Casos extremos

El informe también reveló que en varios casos los agresores cometieron el crimen con saña. El uso excesivo de la fuerza fue registrado en cuatro de cada 10 reportes de 2017.

El reporte reseña un episodio ocurrido en Manchester en 2016. Una víctima recibió 175 puñaladas de su pareja, mientras que otra fue agredida por su exnovio: le propinó 40 golpes con un hacha. En ambas situaciones las mujeres quedaron irreconocibles; sólo pudieron ser identificadas mediante extensos exámenes forenses. 

“Analizar estos femicidios nos permitirá aprender qué medidas concretas se deben tomar para reducir y, finalmente, prevenir el horrible número de asesinatos de mujeres a manos de hombres”, agrega el reporte. 

El primer censo sobre feminicidio en Gran Bretaña denuncia que entre 2009 y 2015 se registraron al menos 936 asesinatos de mujeres y niñas de más de 14 años por parte de hombres en Inglaterra y Gales. En Irlanda del Norte la cifra fue de 113 homicidios.

La organización Women’s Aid cuenta con el registro de mil 246 mujeres y niñas asesinadas desde 2009. Sin embargo, desde 2017 los índices han aumentado significativamente; el organismo defensor calcula que en este año hay al menos 200 casos.

“Uno de los principales objetivos de este censo es tratar de entender por qué existe la violencia masculina contra las mujeres y las niñas, y cómo podemos reducirla o prevenirla por completo”, agrega el documento.

Según el censo, entre 2009 y 2017 cada tres días se cometió un feminicidio en Reino Unido y cada cuatro días se reportó el homicidio de una mujer perpetrado por su pareja o expareja. En un tercio de los casos el crimen se consumó tras una separación y en otro tercio los asesinatos ocurrieron en el primer mes transcurrido de ésta. La mayoría de las muertes, 75% de los reportes, sucedió a un año de la desunión. 

“Aunque es importante reconocer que cada mujer o niña asesinada fue también hija de una mujer, y pudo haber sido madre, hermana, amiga o amante, ella fue una persona con los mismos derechos humanos que cualquier otra. Tenemos que valorar a todas las mujeres como individuos que merecen el mismo respeto, la misma dignidad y toda la protección del Estado que reciben los hombres”, concluye el informe.