“Un violador en tu camino”: el arte en las calles

Valparaíso, Chile.- La representación “Un violador en tu camino” del colectivo artístico y feminista Lastesis, surgió en el contexto del esfuerzo de artistas y creadores de Valparaíso por sacar sus obras de las salas de arte escénico y llevarlas a las calles, como forma de apoyar la revolución en curso y de denunciar la oprobiosa violencia represiva del Estado, que se ha ensañado con niñas y niños; adolescentes, jóvenes y mujeres.

La primera presentación de la ya famosa representación fue en calle Condell, frente a la Plaza Aníbal Pinto de esta ciudad, el 20 de noviembre. 

Lastesis fueron invitadas a intervenir en dicho lugar por un grupo de artistas y gestores culturales de Valparaíso, que dieron forma al ciclo “Fuego: acciones en Cemento. El arte fuera de sala”, que se propuso contribuir con el propósito señalado. 

Este ciclo se estrenó el 18 de noviembre con “Choca” (merienda) en la que una abuela de 92 años se instaló a tomar té y comer pan en la calle Condell, en una puesta en escena creada por el director teatral Danilo Llanos.

“Lo impactante fue que, luego que pusimos la mesa y se sentó la abuelita de Danilo, toda la gente que estaba alrededor cortó espontáneamente la calle. Alcanzó a pasar una micro y, enseguida, fuera de toda organización, un taxi se atravesó para no dejar pasar al resto de los autos y se quedó ahí hasta que terminamos. Fue heavy, porque es una de las barricadas hechas por una sola persona que más ha durado (ocho minutos). Era la primera prueba que hacíamos y funcionó más allá de nosotros, que éramos poquitos… resultó por el sentir del pueblo que agarra la calle y la hace suya”, explica en entrevista con Proceso una de las impulsoras del ciclo, la actriz de la compañía de teatro porteño La Peste, Katty López.

Aunque no alcanzaría la difusión de “Un violador en tu camino”, “Choca” causó revuelo en las redes sociales y marcó tendencia. Además, pavimentó el camino a Lastesis.

“Fuego es una idea que surge a partir de la necesidad de movilizarse artística y colaborativamente en Valparaíso, con motivo de los intensos procesos sociales y políticos de este momento. Estamos convencidos de que las artes son herramientas poderosas que siempre deben estar al servicio del pueblo y de la contingencia. Tenemos claro que el arte es un espacio crítico y opuesto a la violencia que se ha generado en este momento en nuestro país y que en realidad es una violencia sistemática que ocurre hace años, décadas y que no podía terminar en otra cosa que no fuera una explosión como fue la que surgió aquí en Chile”, agrega Katty López. 

Dos días después de “Choca” tocó el turno a “Un violador en tu camino”, título que alude a la antigua y duradera campaña promocional de Carabineros “Un amigo en tu camino”.

A través de su cuenta de Instagram Lastesis habían convocado, “a mujeres & disidencias” que se interesaran en participar en dicha intervención, a prepararla.

A la puesta en escena llegaron 30 mujeres. Cubrían sus ojos con vendas. Disponiéndose de frente a los autobuses y vehículos a los que atajaban, iniciaron su performance, que formaba parte de una obra mayor que debería haberse estrenado en octubre. 

Antes de que partieran, un joven se paseó con un letrero con la frase “el arte sale a la calle”, mientras mujeres escribían con tiza en el cemento frases contenidas en la canción de la coreografía.

“El patriarcado es un juez que nos juzga por nacer, y nuestro castigo es la violencia que no ves”. Con esa reflexión, partieron Lastesis.

Durante los tres minutos que duró la obra, de ningún vehículo brotó una bocina o un grito que la interrumpiese. Fue como si el tiempo se hubiera detenido para que se obrara un rito que todas y todos comprendían, respetaban y con el cual se solidarizaban.

“Es femicidio. Impunidad para mi asesino. Es la desaparición. Es la violación”, prosiguieron.

Al terminar, mientras los vehículos retomaban pausadamente su rumbo, una mujer madura y de pelo cano comentó a otra más joven que la acompañaba. “¡Viste! Esa es una bonita forma de protestar!”

El impacto mayor llegó el 25 de noviembre, cuando Lastesis se presentaron en distintos puntos del centro de Santiago. En la Plaza de Armas fueron miles. “¡Y la culpa no era mía, ni dónde estaba ni cómo vestía”, entonaron con fuerza.

También estuvieron a las puertas del Ministerio de la Mujer, a cuya titular, Isabel Plá, pidieron la renuncia. Esto, por el completo silencio que ha guardado respecto a las masivas violaciones a los derechos humanos cometidas por Carabineros contra mujeres, especialmente desde que comenzó la “revolución chilena”, el 18 de octubre.

“Son los pacos (Carabineros), los jueces, el Estado, el Presidente. ¡El Estado opresor es un macho violador!”, resonó con fuerza.

Las intervenciones de este día fueron las que se hicieron conocidas a escala global. Sabedoras del impacto, el 27 de noviembre, mediante sus redes, convocaron a mujeres y disidencias de todo el mundo “a realizar intervención UN VIOLADOR EN TU CAMINO, durante el día viernes 29 de noviembre desde sus propios territorios [donde sea que estén] – idealmente restando y/o incorporando elementos que la conviertan en su propia versión”.

México, Francia, España, Colombia y un sinnúmero de países y ciudades replicaron la fuerza del canto de Lastesis, el que sigue resonando, en una onda expansiva que no tiene cara de querer morir. 

Las integrantes de Lastesis son cuatro mujeres de Valparaíso, todas de 31 años: Sibila Sotomayor, Dafne Valdés, Paula Cometa y Lea Cáceres. Deben su nombre a la necesidad de impulsar tesis de teóricas feministas mediante la creación artística multidisciplinar.

Lastesis piensan que “el capitalismo se basa en la esclavitud femenina, laboral, sexual y reproductiva”, como señalan en uno de sus posteos en Instagram.

Consultada respecto a las posibles razones del impacto de “Un violador en tu camino”, la actriz, gestora cultural y directora del encuentro de artes y feminismos Corazones Rojos (de Valparaíso), Antonella Marín, expresó: “Lo importante es que toca todos los temas que nos molestan a las feministas y a las mujeres en general: la violación, la desaparición, el rechazo al Estado opresor. Y hace una fuerte acusación a la violencia político sexual ejercida por el Estado, especialmente contra las mujeres y las disidencias (sexuales)”. 

Agrega: “La canción de la performance ha permitido a todas las mujeres, de todas partes del mundo, reconocer que, en algún momento de nuestras vidas, hemos sido abusadas, porque el abuso es cotidiano y sistemático”.