“Ana Karenina”

La televisión rusa ha producido series basadas en las grandes novelas del siglo XIX de los famosos autores Fiodor Dostoyevski y León Tolstoi, conjuntamente ha desarrollado historias de la vida de personajes como la zarina Catalina La Grande, el revolucionario León Trotsky o episodios de la segunda Guerra Mundial.  Varios de éstos se han visto en la pantalla de Canal 22 en su horario estelar de los sábados.

Ahora al aire la más reciente de estas obras en el “canal cultural de México” es una adaptación del libro de Tolstoi, Ana Karenina. El tiempo del relato abre en los años posteriores a la muerte de la protagonista. La emisión adopta el punto de vista del conde Bronsky, surgen sus recuerdos en conversación con el hijo de Ana, Serguei, quien le reclama no haber asistido al entierro de su hija, vástago fruto de sus amores con Karenina.

Construida a base de flash back, la serie viaja hasta los inicios del idilio para volver al presente canoso de Bronsky quien convalece de una herida en la pierna causada por la guerra de Crimea, a donde fue a refugiarse de la dolorosa pérdida y de la culpa. El capitán se confiesa con Serguei, éste a su vez va dejando caer sus percepciones sobre la conducta de su madre, de su padre, los años de su infancia atormentados por la ausencia de su progenitora y la rigidez de Karenin. Proporciona anécdotas sobre la vida de su hermana, también llamada Ana.

El argumento toma una parte de la extensa obra, es decir, la relación entre Ana y Alexei, y omite –como casi todas las adaptaciones anteriores para cine y televisión– el resto, apenas si menciona a los otros personajes con sus conflictos, lo cual le da contexto al enamoramiento y el trágico desenlace. Aun así, esta versión parece mucho más verosímil, apegada a la novela.  El escenario corresponde con los palacios y residencias de la época zarista, aunque no aparecen los campesinos y su forma de vida; tampoco es muy explícita la crítica a la aristocracia, al trato desigual al hombre y a la mujer, a la hipocresía de un grupo social al que le importaba guardar las apariencias, engañar mientras ello permaneciera oculto, tal como Tolstoi lo deja ver en su obra maestra.

En 2015 Canal Once proyectó una adaptación de la misma novela, ésta producida por televisoras europeas, y hablada en inglés. Tanto el casting como dejar que los personajes se expresen en el idioma original de la pieza hace de la versión que comentamos una mejor producción. Los realizadores aprovechan las espectaculares vistas de la estepa, el mar, los edificios cubiertos de nieve. En la parte que corresponde a la guerra, los sets se han construido para mostrar el peor rostro de las conflagraciones, la suciedad, el frío, el sufrimiento.

A la calidad de la factura la opaca, sin embargo, el doblaje. Originalmente grabada en ruso, en lugar de subtitularla se escucha a los personajes hablar en español. Se transmite el sábado a las 21 horas.