Señor director:
Hago referencia al artículo “Videgaray, en la mira de la ASF por irregularidades en gastos de consulados”, firmado por J. Jesús Esquivel y publicado en las páginas 32, 33 y 34 de la edición 2238 de Proceso, del 22 de septiembre.
En el texto citado, el señor Esquivel realiza afirmaciones falsas sobre mi persona. De acuerdo con el marco jurídico aplicable, las representaciones de México en el exterior, incluidos los 50 consulados mexicanos en los Estados Unidos, no están facultadas para decidir la aplicación de recursos. De tal forma que resulta infundado y doloso aducir que “orquesté, elegí y asigné” contratos vinculados con el programa de Fortalecimiento para la Atención a Mexicanos en Estados Unidos (FAMEU).
Es signo sano de todo gobierno democrático la rendición de cuentas basada en auditorías consuetudinarias a todos los rubros de gasto y a todos los niveles de gobierno, como la emprendida por la Auditoría Superior de la Federación al presupuesto del 2017 que nos ocupa y con la cual en todo momento se ha colaborado de manera expedita, proveyendo información minuciosa para responder a cada una de sus preguntas y observaciones.
Los juicios de valor que realiza el señor Esquivel sobre mi persona se alejan de la rigurosidad periodística que este tema reclama y constituyen una clara difamación que obliga a rectificarse. Mi labor como cónsul general estuvo siempre guiada por un alto sentido de profesionalismo, responsabilidad y rectitud, enfocada en el servicio al millón y medio de mexicanos que conforman la comunidad migrante de Nueva York, en un ambiente de creciente violencia antimexicana e inusitado incremento en el discurso y los crímenes de odio contra inmigrantes. Mi gestión consular fue guiada por resultados sin precedentes, en particular vis-a-vis los grupos más vulnerables de la población, como son los migrantes indocumentados indígenas y LGBTI; todos ellos de dominio público y reconocidos.
Apelando a su sentido de la imparcialidad y a su comprobable legado de objetividad, le solicito encarecidamente pueda publicar la presente réplica en las páginas de su próxima edición.
Cordialmente,
Diego Gómez Pickering
Respuesta del corresponsal
Señor director:
En referencia a la carta de Diego Gómez Pickering, el texto no lo señala a él como el que “eligió, orquestó y asignó” los contratos bajo investigación de la ASF.
El texto explica que la auditoría lo “involucra” junto a Claudia Algorri Guzmán, por haber sido en ese momento el titular del consulado en Nueva York.
Fuentes de la Cancillería lo identifican como partícipe, con Algorri Guzmán, en la elección de los prestadores de los servicios a los que se les dio el contrato, insisto, por ser el responsable del consulado. Para sustentar la respuesta, señor director, solicito se publiquen estos dos documentos fechados el viernes 29 de diciembre de 2017.
Atentamente,
- Jesús Esquivel,
Corresponsal en Washington








