Acerca de “Fibra Uno, el monstruo que avasalla al mercado inmobiliario”

 

Señor director:

 

El 24 de agosto último se publicó en la revista Proceso la nota “Fibra Uno, el monstruo que avasalla al mercado inmobiliario”, firmada por Jorge Carrasco Araizaga y Juan Carlos Cruz Vargas, sobre la cual me permito señalar lo siguiente:

Durante la gestión de Marcelo Ebrard Casaubon como jefe de Gobierno del Distrito Federal, la aprobación y autorización del Polígono de Actuación para desarrollo Mitikha, ubicado en la avenida Universidad 1200 y Real de Mayorazgo 130, se dio dentro del marco de la Ley de Desarrollo Urbano, su reglamento y el programa delegacional de Desarrollo Urbano en Benito Juárez.

El Polígono de Actuación que se autorizó el 8 de diciembre de 2008 contempló:

–Un conjunto de Usos Mixtos con área para desplante de 54,803.29 m2.

–Una Superficie de Construcción para 526,111.58 m2 de construcción.

–Alturas variables para construcción, siendo la mayor de 60 niveles.

De acuerdo con el Polígono de Actuación autorizado, y manifestándose las características para el desarrollo de éste en los certificados correspondientes, se aclara que durante la administración de Marcelo Ebrard:

–No se autorizaron l millón 28 mil 719 m2 de construcción.

–No se autorizó ninguna edificación mayor a 60 niveles.

–No se cambiaron los usos de suelo, ya que la zonificación permite el Uso Mixto, el cual contempla la vivienda, el comercio, los servicios y el industrial como permitidos de acuerdo con la Tabla de Usos de Suelo del programa delegacional de desarrollo en Benito Juárez.

Asimismo se señala que no está dentro de las funciones de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda autorizar o no el derribo de árboles, añadiendo también que durante el inicio de las obras esto no sucedió.

Vale aclarar que los vecinos sí tenían el conocimiento del proyecto autorizado en aquel entonces, y que durante 2010 en atención a los reclamos de los vecinos de la Colonia Xoco, y de otras organizaciones sociales interesadas en el desarrollo, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda, mediante la Coordinación General de Desarrollo y Administración Urbana, coordinó diversas reuniones con vecinos y grupos sociales, con la participación de personal de la Delegación Benito Juárez y de la Secretaría de Protección Civil, junto con los promotores del desarrollo inmobiliario, por medio de su equipo técnico y de peritos en Desarrollo Urbano.

En dichas reuniones se trataron temas como el de las medidas de integración urbana; una de ellas consistió en la consolidación y mejoramiento de la barda del cementerio de la colonia Xoco.

Asimismo se atendió en su momento la afectación a la barda colindante de la iglesia, concretamente en la sacristía, ya que durante las obras de excavación se produjo una fractura en dicho muro, misma que se corrigió inmediatamente.

Resultan ajenas a la gestión de Marcelo Ebrard las modificaciones al proyecto originalmente autorizado, los trámites, estudios, gestiones y autorizaciones, ya que se realizaron en fechas y años posteriores al 5 de diciembre de 2012, como puede constatarse en la documentación e información a las cuales hace referencia la nota.

Por lo tanto, aclaro que la administración de Marcelo Ebrard no tuvo ninguna participación en:

–El cambio de propietario o desarrollador.

–La modificación al Polígono de Actuación original de diciembre de 2010.

–La modificación al Estudio de Impacto Urbano.

–La modificación y aumento a la superficie de construcción.

–Autorización para el derribo de árboles.

–El otorgamiento del Permiso de Administración Temporal Revocable (PATR) en la calle Real de Mayorazgo.

Con base en el artículo 6o de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, agradezco la publicación de la aclaración de la nota.

 

Atentamente:

Roberto Velasco Álvarez,

Director general de Comunicación
de la Secretaría de Relaciones Exteriores

 

 

Respuesta de los reporteros

 

Señor director:

 

La investigación publicada sobre Mitikah señala que el desarrollo inmobiliario inició durante la gestión del ahora secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, como jefe de Gobierno de la Ciudad de México. Precisa que las modificaciones al proyecto aprobado originalmente fueron autorizadas por el siguiente gobierno.

Ante lo señalado sobre los representantes vecinales entrevistados, la versión del secretario sobre las reuniones con los vecinos ahonda en el entendimiento por parte de nuestros lectores. Sin embargo, la carta hace una serie de deslindes sobre aspectos que en ningún momento se le atribuyeron a su gestión gubernamental.

 

Atentamente,

Jorge Carrasco Araizaga 
y Juan Carlos Cruz Vargas