Para conmemorar los 50 años de que tres astronautas estadunidenses llegaron a la Luna en un cohete espacial y regresaron sanos, TVUNAM compró una serie de 6 documentales. Éstos fueron elaborados en 2008 en ese país. Dirigió los episodios Duncan Copp en colaboración con la NASA. La transmisión en México comenzó el 27 de junio; se emiten una vez a la semana en estreno y otra en repetición. La serie está doblada, hay varias voces, una única para el narrador y otras para cada uno de los técnicos y científicos participantes. Asistimos a las imágenes grabadas en ese tiempo, se ven antiguas pero auténticas.
El contexto era el de la guerra fría. John F. Kennedy estaba en el poder y los soviéticos habían ganado la carrera al lanzar el primer Sputnik en 1957, y en la siguiente década dos cápsulas tripuladas, una por un hombre, Yuri Gagarin en 1961, la Vostok 1; otra por una mujer, Valentina Tereshkova, la Vostok 6 en 1963. El documental aludido muestra la ansiedad de los norteamericanos por alcanzar y rebasar a sus adversarios. Ya que no fueron los primeros en hacer orbitar un artefacto alrededor de la tierra, se empeñaron en lograrlo alrededor de la Luna y luego en imponer su planta en el satélite. En esta carrera un cierto tufillo anticomunista está presente, no fueron capaces de celebrar los logros de sus colegas científicos, más por razones ideológicas que de conocimiento.
Es interesante conocer los detalles, tanto de los diseños tecnológicos como los problemas presentados. Muchos meses pasaron antes de que los astronautas abordaran el Apolo IX para viajar a 40 mil kilómetros por segundo y alunizar. Bajar, caminar por las cercanías, regresar a la tierra sin desintegrarse.
En la época, la televisión mexicana logró transmitir las imágenes originalmente obtenidas del satélite. Los televidentes miraron el espectáculo como si fuera una ficción, por cuanto no hubo preparación alguna que hiciera conocer el proceso, los avances y retrocesos. Con todo, el impacto se produjo tanto en lo tecnológico como en la visión del mundo, en las posibilidades del ser humano de desprenderse de la tierra y viajar por el espacio. La Luna perdió su halo romántico, su lejanía.
Según puede verse en estos documentales, consistentes en la entrevista a 70 de los protagonistas técnicos de los 400 mil participantes en la epopeya, el proceso no fue sencillo; llevó meses, varias pruebas, algunas desastrosas –como cuando la nave en tierra se quemó al hacer simulacros, matando a tres astronautas–. Las explicaciones están traducidas del lenguaje especializado al llano para que el público entienda las implicaciones de la tecnología y los errores cometidos. Muchos de éstos propiciados por la prisa.
Media centuria después, la tecnología se ha desarrollado de manera vertiginosa por comparación con los años 60. También el contexto científico y político. Quizá resultaría aleccionador si un científico de la UNAM pudiera comentar estos programas y señalar también el uso civil que luego tuvo el desarrollo espacial.








