Multimillonarios contratos a Florentino Pérez con Fox, Calderón y Peña Nieto

Los negocios al amparo del poder y su correlativa corrupción en los gobiernos de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto se extendieron a tal grado que alcanzaron para enriquecer a una vasta legión de políticos y empresarios mexicanos, pero también de otras nacionalidades… Es el caso de Florentino Pérez, presidente del mundialmente popular equipo de futbol Real Madrid, cuyo nombre, sin embargo, ha pasado de noche en la opinión pública en México, aun cuando es uno de los extranjeros más favorecidos con obra pública en el país. Presidente asimismo del consorcio internacional Actividades de Construcción y Servicios, SA (ACS), instaló y consolidó un impresionante imperio económico gracias a los buenos oficios de esos mandatarios, quienes le otorgaron al menos 76 contratos por un monto superior a 135 mil 339 millones de pesos, equivalentes a 6 mil 766 millones de dólares. En el siguiente conjunto de reportajes, realizados por Proceso en colaboración con la organización civil catalana Taula per Mèxic, dedicada a la defensa de los derechos humanos, se revela el enorme poder de este personaje, socio de políticos mexicanos con quienes ha hecho negocios que hoy son objeto de indagatorias judiciales. Esta amplia investigación se efectuó con el apoyo de PODER, Lafede.cat-Organización por la Justicia Global, el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Catalunya, con financiamiento de la Unión Europea.

En el mapa mundial de las “escuelas sociodeportivas de futbol” del Real Madrid aparece un pequeño punto en Unión Hidalgo, un municipio oaxaqueño de 15 mil habitantes ubicado en la región del Istmo de Tehuantepec, donde seis de cada 10 personas son pobres. Ahí, 527 niñas, niños y jóvenes juegan futbol vistiendo el uniforme blanco oficial del equipo más rico del mundo.

La Fundación Real Madrid, que preside el empresario Florentino Pérez Rodríguez, promueve siete proyectos de escuelas de futbol en México –incluyendo la de Unión Hidalgo– como obras de caridad para las poblaciones desfavorecidas, pero en realidad forman parte de una gran campaña de mercadotecnia.

Así, a la par de que la empresa Actividades de Construcción y Servicios (ACS), que también preside Florentino Pérez, instalaba centenares de aerogeneradores eólicos en los terrenos comunales de Santo Domingo Ingenio, la Fundación Real Madrid abrió su escuelita en el municipio aledaño Unión Hidalgo, donde los niños inscritos tienen un apodo relacionado con el negocio del empresario madrileño: “aerogubiños” (gubiños son los zapotecos de la región).

Desde 2003 Pérez ha acumulado una gran riqueza en México, donde operó 58 filiales –entre ellas Avanzia, que preside el exsecretario de Hacienda Francisco Gil Díaz– a través de ACS, emporio que cuenta con mil 128 socios en 18 países y que en México ha utilizado la fama internacional del equipo y de sus estrellas para ganarse la simpatía de las comunidades donde realizan sus negocios.

En la más reciente auditoría (de 2018) realizada por la firma Deloitte y que se dio a conocer el 28 de marzo pasado, Pérez reportó que ACS tiene un patrimonio neto de 6 mil millones de euros y que 85% de sus ventas se realizó en Estados Unidos, Australia, España, Canadá, Alemania y México.

En 2018 ACS registró ventas industriales en México por 976 millones de euros, con lo que este país se convirtió en su segundo mercado en el sector después de España. En el resultado global de ACS, México fue el quinto lugar entre los países que le generó mayor importe neto (956 millones de euros), por encima de Alemania, Indonesia y Brasil.

En las últimas dos décadas, Florentino Pérez consolidó su poder en México al amparo de los gobiernos de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, que otorgaron a filiales de ACS al menos 76 contratos por un monto superior a 135 mil 339 millones de pesos (6 mil 766 millones de dólares), con lo cual es uno de los empresarios extranjeros más favorecidos de esos tres sexenios.

La investigación de este semanario arroja que las 58 filiales de ACS en el país obtuvieron 16 contratos del gobierno de Fox por un total de 6 mil 339 millones de pesos; en el de Calderón, 43 contratos que suman 44 mil 291 millones; y en el de Peña Nieto, al menos 27 contratos por un total de 84 mil 709 millones.

Los negocios de Pérez en México abarcaron proyectos energéticos como parques eólicos, refinerías, centrales de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), exploración de pozos petroleros y gasíferos, así como contratos de compresión de gas, además de algunos en otros ramos, como la operación del sistema de telepeaje de las carreteras federales, por mil 321 millones de pesos.

Pero no todo ha sido limpio ni transparente en estos negocios de ACS, por lo que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador tiene en curso al menos dos investigaciones sobre contratos en los que está involucrado Florentino Pérez.

Visos de corrupción

En la administración pasada, Pérez se benefició de la compra a sobreprecio de las plantas de urea y la unidad de compresión de la empresa Agronitrogenados a Altos Hornos de México (AHMSA), propiedad de Alonso Ancira Elizondo.

La Fiscalía General de la República (FGR) solicitó la detención de Ancira el pasado 22 de mayo en España y emitió una orden de aprehensión contra el exdirector general de Pemex Emilio Lozoya Austin, tras determinar que el empresario pagó un soborno de 3.5 millones de dólares al entonces funcionario en la transacción.

El 29 de agosto de 2014 Pro Agroindustria, una empresa privada de Pemex, contrató a la empresa Cobra –del consorcio ACS– para rehabilitar las plantas chatarra compradas al magnate del acero. 

Según la Auditoría Superior de la Federación (ASF), Cobra obtuvo el contrato con una propuesta de hasta 260 millones de dólares, pero en noviembre de 2015 ésta se incrementó a 443 millones.

En su informe de auditoría 532-DE, publicado en diciembre de 2015, la ASF observó que Cobra incurrió en irregularidades por cerca de 900 millones de pesos en la remodelación de las plantas mencionadas; tres años después, el propio órgano fiscalizador comprobó que los proyectos de Pemex en fertilizantes sufrieron pérdidas superiores a 21 mil millones de pesos.

Cobra obtuvo el contrato para rehabilitar las plantas de ProAgro el 29 de agosto de 2014. Dos días antes, el 27, Pemex le había otorgado otro mediante invitación restringida por 559 millones 967 mil dólares, para edificar una planta de tratamiento de aguas amargas y una productora de hidrógeno, así como para remodelar las plantas hidrodesulfuradoras de la refinería de Tula, Hidalgo: la misma planta por la que la empresa brasileña Odebrecht supuestamente pagó a Lozoya Austin un soborno de 5 millones de dólares.

Al comenzar la semana siguiente, el 1 de septiembre, el Real Madrid contrató de manera sorpresiva y de último minuto a Javier Chicharito Hernández, hasta entonces jugador suplente en el Manchester United. 

Los reporteros Alejandro Gutiérrez y Beatriz Pereyra revelaron la coincidencia entre el otorgamiento de los contratos y el fichaje de Hernández, y una situación similar con la contratación del colombiano James Rodríguez, por 80 millones de euros, tan sólo dos meses después que ACS obtuviera el contrato para construir y operar una carretera en Colombia por 700 millones de euros (Proceso 1981).

Pérez utiliza con recurrencia la imagen del Real Madrid para promocionar otros negocios. En septiembre de 2011, por ejemplo, la Fundación Real Madrid se asoció con el DIF de Veracruz para abrir cinco escuelas sociodeportivas en zonas donde las empresas de Pérez desarrollan proyectos energéticos. En aquel entonces el DIF era presidido por Karime Macías, esposa del gobernador Javier Duarte de Ochoa. Actualmente él está preso por corrupción y ella continúa prófuga.

En otro caso, a tres semanas de que terminara el gobierno de Peña Nieto se le concedió, a través de Banobras, un contrato al consorcio formado por Sociedad Industrial de Construcciones Eléctricas, SA de C. (SICE) –perteneciente a ACS– y Cobro Electrónico de Peaje, SA de CV (CEP), de David Peñaloza Alanís.

Ese contrato, que se adjudicó de manera directa el pasado 14 de noviembre, es investigado por las secretarías de Hacienda y de la Función Pública debido a que se detectaron graves vicios de origen, prácticas ilegales e inconstitucionalidad, según publicó el diario El Universal el 2 de mayo.

La investigación se abrió con el oficio DO/466/2019 firmado por José David Fragoso Cedillo, director de Operación de Caminos y Puentes Federales (Capufe), quien denunció que funcionarios de Banobras permitieron a las empresas de Florentino Pérez y de Peñaloza realizar una cesión de derechos a otra firma, OSIPASS, que no está técnicamente preparada ni autorizada para la prestación del servicio público carretero y de peaje.

CEP y SICE cambiaron su razón social a OSIPASS, SA de CV, fuera de los tiempos establecidos. No obstante, el 28 de febrero Banobras pidió a Capufe que diera acceso a OSIPASS a las plazas de cobro en tramos carreteros operados por el organismo federal.

Capufe se negó porque la proveedora del servicio incurrió en retrasos injustificables para el curso de la Fase I del contrato. Por ejemplo, se atrasó 100 días en la elaboración y entrega del informe con el resultado del levantamiento. Resulta que la nueva empresa no contaba con tecnología para operar el telepeaje.

Política, futbol y negocios 

La fortuna de Florentino Pérez se disparó a raíz de su elección como presidente del Real Madrid: en el año 2000, el empresario graduado como ingeniero de caminos, canales y puentes de la Universidad Politécnica de Madrid tenía alrededor de 180 millones de dólares; 19 años después, aparece en la revista Forbes con una fortuna superior a 2 mil 300 millones de dólares.

Como político, Pérez inició su carrera en 1979 al ingresar en la Unión de Centro Democrático. Fue elegido concejal del Ayuntamiento de Madrid y designado director general de Infraestructuras de Transporte del Ministerio de Transportes, Turismo y Comunicaciones. Más tarde ingresó en el Partido Reformista Democrático, del que llegó a ser secretario general y candidato en las elecciones generales de 1986. 

En el carril empresarial arrancó en 1991, cuando se integró al consejo de administración de la Société Auxiliaire D’Entreprises (SAE), el cual presidió un año después, en 1993, como presidente de OCP Construcciones SA, y de la Sociedad Española de Montajes Industriales de Electricidad Cobra SA, y desde 1997 está al frente de ACS.

Empresario y político, Florentino Pérez se allegó de funcionarios importantes del gobierno mexicano para empresas ligadas a ACS, como Avanzia e Iberdrola.

Entre 2006 y abril de 2016 –periodo en el cual las empresas de Pérez obtuvieron 64 contratos por más de 86 mil millones de pesos– ACS era accionista de Iberdrola, el gigante español de la energía que durante ese periodo operó siete centrales de ciclo combinado y de cogeneración, así como cinco parques eólicos, según reportó el portal noticioso Sin Embargo en 2018.

Durante ese periodo, Iberdrola tuvo en su nómina a Georgina Kessel Martínez, quien había sido presidenta de la Comisión Reguladora de Energía en 1994 y fue secretaria de Energía en el gobierno de Calderón, pero también a Jesús Ramírez Stabros –coordinador de vinculación de la Oficina de la Presidencia de la República con Peña Nieto– y a Sergio Manuel Alcocer Martínez de Castro, quien entre 2010 y 2012 fue subsecretario de Energía. En julio de 2016 contrató incluso a Felipe Calderón en su filial de Estados Unidos, Avangrid.

En septiembre de 2014 ACS integró a sus filiales en México en el grupo Avanzia; enseguida nombró como presidente del consejo de administración de la nueva empresa mexicana a Francisco Gil Díaz, quien fuera secretario de Hacienda y Crédito Público en el sexenio de Vicente Fox.

La instalación y consolidación de ACS en México coincidió con el auge de contratos públicos del que disfrutó un grupo de empresas españolas en los sexenios de Calderón y Peña Nieto: Iberdrola, Sener, Sacyr, Acciona, Abengoa, Elecnor, Enagas, Aldesa, FCC y OHL, entre otras, que en los últimos dos sexenios convirtieron a México en una de sus principales fuentes de negocios.

ACS extendió sus inversiones en el país: en Veracruz, consiguió la construcción de unidades de la refinería General Lázaro Cárdenas; en la refinería de Cadereyta, Nuevo León, la rehabilitación de la torre de enfriamiento; en Chihuahua, Coahuila y Nuevo León, la construcción de cuatro subestaciones, y la construcción de la electromecánica en el río Suchiate, en Chiapas.

En Sonora, obtuvo contratos para construir la subestación eléctrica e instalar interruptores; logró lo mismo para la construcción de tres líneas de subtransmisión en Colima; en Yucatán, la instalación de alimentadores y la red de electrificación en Progreso; la instalación de cable en Nochistongo, Estado de México; la rehabilitación de la red contra incendio en Tepeji del Río, Querétaro; el segundo circuito de luz en Playa del Carmen, Quintana Roo, y el telepeaje en Atlacomulco, Estado de México.

El 9 de julio de 2013 Florentino Pérez acudió a la residencia presidencial de Los Pinos, donde sostuvo una reunión privada con Peña Nieto, a la que también asistieron Pedro Joaquín Coldwell, Gerardo Ruiz Esparza y Juan José Guerra, entonces secretarios de Energía, Comunicaciones y Transportes y de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Asimismo acudieron Emilio Lozoya Austin y Francisco Rojas, entonces directores de Pemex y de la CFE, respectivamente. 

En un boletín de la Presidencia se informó que en esa reunión se acordaron nuevos negocios para ACS en el país. Dragados Offshore, filial del grupo ACS, obtuvo un gran proyecto de ingeniería, diseño y construcción de plataformas en los yacimientos de Ku Maloob Zaap y Cantarell, en la Sonda de Campeche.

La lista de negocios de Florentino Pérez en México que se pudieron corroborar en esta investigación es larga, pero destacan los contratos que obtuvieron en el gobierno de Peña Nieto. Proceso identificó 27 contratos en los que participaron filiales de ACS, por un monto cercano a 85 mil millones de pesos. La suma total podría ser aún mayor, puesto que Pemex y la CFE dejaron de transparentar la mayor parte de sus contratos a raíz de la reforma energética.

No es casual que la entonces esposa del presidente, Angélica Rivera Hurtado, haya asistido al partido del Real Madrid contra el Bayern Múnich en abril de 2014, y que en junio de ese año Pérez fuera uno de los invitados especiales a la recepción que dio Peña nieto en el Palacio del Pardo, en agradecimiento a las autoridades españolas por su visita de Estado.

Dos semanas después de que el Chicharito Hernández firmara con el Real Madrid, Peña Nieto le otorgó un contrato de 432 millones de euros al grupo empresarial de Pérez para la construcción y puesta en marcha de cuatro plantas de tratamiento de aguas y la modernización de cinco plantas de hidrosulfuradoras de dísel.