Señor director:
Respecto de las afirmaciones que el periodista Arturo Rodríguez García escribe en la nota que publica en la edición 2220 de la revista Proceso (“AMLO confía el rescate de las refinerías a quien no pudo en sexenios pasados”) deseo precisar lo siguiente:
Leonardo Cornejo ciertamente ha sido responsable de múltiples proyectos de procesamiento de hidrocarburos para Petróleos Mexicanos. Sin embargo, no lo fue de las reconfiguraciones de las refinerías de Cadereyta y Madero, a la segunda de las cuales hace referencia la nota periodística. Dado el tono de la nota y la relevancia de un medio como Proceso, esta imprecisión no resulta menor.
Cabe aclarar también que los proyectos de rehabilitación y mantenimiento de refinerías no han sido nunca administrados por el área de proyectos de Pemex y, por lo tanto, nunca han sido responsabilidad de Leonardo Cornejo.
Todos estos proyectos fueron manejados y administrados hasta 2015 por las áreas de mantenimiento de las propias refinerías y a partir de 2015 por el área de confiabilidad de Pemex Transformación Industrial. En otras palabras, las dos premisas básicas de las que parte la nota, a la que respetuosamente me refiero, son imprecisas y denotan un desconocimiento no sólo de las áreas que intervienen en cada proceso y de su marco funcional, sino de las administraciones que en su oportunidad encabezaron cada uno de esos proyectos.
En esa misma línea, en los años en los que se realizaron estos proyectos Leonardo Cornejo fungía como responsable de la ejecución de proyectos exclusivamente de Pemex Gas y Petroquímica Básica, en particular, la construcción de los Complejos Procesadores de Gas en Burgos y en Arenque, los cuales fueron terminados en el tiempo y el costo establecidos en los contratos correspondientes y que no involucraba a ninguna refinería del país.
Por su parte, en cuanto a la reconfiguración de la refinería de Minatitlán se aclara y precisa que el proyecto fue asignado a mi persona con los alcances definidos, los contratos formalizados y un avance sustancial en la construcción, el cual presentaba un retraso considerable respecto de los plazos establecidos y un incremento en el monto pactado en el programa por conceptos de obra extraordinarios. De igual manera es conveniente precisar que para el caso de la refinería de Salamanca, Leonardo Cornejo recibió el contrato ya formalizado.
En lo relativo al proyecto de la nueva refinería en Tula cabe aclarar que me fue asignado en el año 2011 y que posteriormente, en 2013, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público retiró los recursos que le habían sido asignados, decidiéndose después la suspensión del proyecto.
En otro punto: por lo que hace a los contratos celebrados entre Pemex y la empresa Odebrecht, es necesario aclarar que el suscrito nunca ha tenido entre sus funciones la realización de procesos de contratación. Cabe señalar que, en el caso particular de los contratos referidos, su asignación fue autorizada por los órganos colegiados de dictaminación en Pemex, incluido su Consejo de Administración y en cuyos cuerpos colegiados no tengo voto.
En ese sentido, el suscrito sólo participó en la revisión técnica de estos contratos, es decir, en la verificación de que las actividades ofertadas por las empresas fueran consistentes con los alcances solicitados en el proyecto, de acuerdo con mi ámbito competencial establecido por el citado Estatuto Orgánico de Pemex Transformación Industrial.
Señor director, es muy importante destacar que las observaciones de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) a las que alude el periodista no están relacionadas con contratos que administra la Subdirección de Proyectos a cargo de Leonardo Cornejo, pues están dirigidas directa y precisamente hacia las áreas y el personal que se encarga de su administración, sin que ésta guarde relación con las funciones propias del área a cargo del suscrito, por lo que es impreciso que se señale una supuesta intervención o responsabilidad en las observaciones y resultados emitidos por dicha autoridad fiscalizadora.
Finalmente cabe señalar que las observaciones que emite la ASF son dirigidas al director del organismo o empresa productiva subsidiaria responsable del proyecto, quien en ninguno de los casos es Leonardo Cornejo.
Con absoluto respeto a la labor editorial de Proceso, solicito a usted la publicación íntegra de esta carta aclaratoria. Los lectores del semanario deben tener a cuenta esta información que le comparto para poder formar un juicio justo y veraz, sin dejar de mencionar que pongo a su disposición toda la información pública que demuestra lo manifestado.
Atentamente:
Leonardo Cornejo Serrano
Respuesta del reportero
Señor director:
En relación con la comunicación del doctor Leonardo Cornejo Serrano, me permito precisar:
El texto al que hace referencia está fundamentado en los resultados de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) sobre Pemex Refinación (PR) y posteriormente Pemex Transformación Industrial (PTI), los cuales establecen como “Áreas Revisadas” la Subdirección de Proyectos en PR y posteriormente la Dirección de Proyectos de PTI durante la gestión del remitente en esos cargos, si bien es cierto que también mencionan a las gerencias de las refinerías.
Su participación en las reconfiguraciones de Minatitlán, Salina Cruz y Tula es información oficial difundida por Pemex en el comunicado que se cita en el reportaje.
En cuanto al caso Odebrecht, el texto no dice que Leonardo Cornejo haya firmado contratos. Lo que sí establece, porque explícitamente así lo indica la ASF, es que dictaminó la procedencia de las adjudicaciones.
Es destacable que el director de Proyectos de PTI informe que estuvo al frente del proyecto cancelado de una nueva refinería en Tula, Hidalgo, pues el reportaje no hace mención de esa responsabilidad.
Finalmente me permito comentar que en esta oportunidad –al igual que en anteriores ocasiones– en las que este reportero aborda asuntos relacionados con el sector energético se solicitó la posición de Pemex o de la Secretaría de Energía sin que sus áreas de Comunicación hayan atendido las peticiones, por lo que, dado el ofrecimiento del doctor Cornejo Serrano de ampliar su información, reitero aquí no sólo la disposición, también el interés periodístico por abundar en tan relevante asunto, como es el proyecto de rehabilitación de refinerías y la construcción de una nueva en Dos Bocas.
Atentamente:
Arturo Rodríguez García








