La infructuosa pelea de Germán Martínez

La renuncia de Germán Martínez Cázares a la dirección general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ante el Consejo Técnico del organismo tripartita el martes 21 es sólo la punta del iceberg de los retrasos en la ejecución del gasto y ejercicio del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) aprobado por el Poder Legislativo para 2019. 

En la Oficialía Mayor de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) la política de austeridad de Morena se ha convertido en la prioridad y, para ello, se realizan reuniones y se envían oficios todos los días para recordarles a los titulares de las dependencias gubernamentales que la orden del presidente Andrés Manuel López Obrador es la reestructuración integral de la administración pública federal.

Documentos internos del IMSS consultados por Proceso revelan que desde inicios de 2019 Martínez solicitó a Flavio Cienfuegos Valencia, director de Administración, que cumpliera con el ejercicio del presupuesto aprobado para la infraestructura del instituto, que recibe cuotas patronales y de los trabajadores.

En el balance, Martínez dejó constancia en documentos oficiales del IMSS que mientras el gasto del organismo tripartita era de mil 300 millones de pesos diarios, las medidas de austeridad permitieron un ahorro de 136 millones y un rezago en pago de salarios, infraestructura y atención al derechohabiente.

Sin que se registrara avance en el ejercicio para proyectos de infraestructura hospitalaria, de mil 653 millones 183 mil 26 pesos hasta el pasado 25 de abril, Martínez dirigió a David Colmenares, titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), un informe sobre las irregularidades en las que, a su juicio, incurrió Cienfuegos al propiciar el subejercicio de dichos recursos aprobados en el PEF 2019. Según Martínez, titular de la Secretaría de la Función Pública en la administración de Felipe Calderón, las acciones de Cienfuegos deberían reportarse en la Cuenta Pública correspondiente a 2019.

De acuerdo con el documento enviado a la ASF, Cienfuegos también recibió, por medios electrónicos y físicos, solicitudes del director general del IMSS, de Unidades Médicas de Alta Especialidad, de la Dirección Jurídica y de la Unidad de Evaluación de Delegaciones, requerimientos de información sobre abasto de insumos, necesidades de infraestructura y hasta sobre la contratación de servicios legales para atender litigios y cobranzas de cuotas patronales.

Los oficios 

A Colmenares se le informó que los Órganos de Operación Administrativa Desconcentrada del IMSS solicitaron a Cienfuegos gestionar los requerimientos de autorizaciones presupuestales para abastos de insumos administrativos y médicos; trabajar para cumplir las necesidades en materia de conversión de infraestructura del IMSS o concluir entregas de Unidades Médico Familiares que ya estaban terminadas, aunque sin su entrega formal, lo que generaba pérdida de recursos al Instituto. 

Cienfuegos respondió con otro oficio en el que le recuerda a Martínez que deben cumplir con la Ley Federal de Austeridad Republicana que prevé la reducción de 20% del personal de mando y enlaces, la suspensión de compras o arrendamientos de autos y las transferencias a sindicatos.

En caso de alguna excepción, Martínez tendría que revisarlo, según el oficio de la Dirección de Administración a cargo de Cienfuegos, con la SHCP y la Función Pública. El lunes 13, al menos tres meses después del intercambio de oficios, Cienfuegos le informó a Martínez que prepararía una propuesta para administrar el Instituto para que no se violara la Ley de Austeridad. Martínez renunció el martes 21.

Cienfuegos sustituyó a Pedro Zenteno Santaella –un cirujano y legislador con licencia de Morena– en la Dirección de Administración del IMSS después de que Martínez pidió al presidente López Obrador su salida. 

En una entrevista realizada en diciembre, Martínez aseguró: “En el IMSS los médicos deben concentrarse en la atención de los derechohabientes y no preocuparse por la administración”.

La gestión de Martínez que causó más fricciones con la oficial mayor de la SHCP fue precisamente el cambio de director de Administración. Pero las diferencias entre Martínez y Cienfuegos –con un doctorado en la Escuela de Gobierno del ITESM y muy cercano a Carlos Manuel Urzúa, titular de Hacienda– aumentaron porque él reportaba cada paso en el IMSS a la Oficialía Mayor, bajo la responsabilidad de Raquel Buenrostro.

En la ASF confirmaron la recepción de las tres denuncias presentadas por Martínez ante la Dirección Jurídica de ese organismo respecto a las irregularidades y responsabilidades administrativas en las que habría incurrido Cienfuegos y las tomarán en cuenta como un “insumo” para las auditorías a la Cuenta Pública 2019, donde tendrá que evaluarse el cumplimiento de la normatividad de quienes están aplicando la Ley de Austeridad en el gobierno de la Cuarta Transformación.