Mayo es el mes del fallecimiento del genio del renacimiento, Leonardo da Vinci. Para recordarlo Canal 22 y TV UNAM pusieron al aire programas alusivos al pintor. En la emisora universitaria Observatorio Cotidiano de los viernes, dedicado a la cultura, dos expertos en su obra fueron citados: Beatriz Espejo desde la perspectiva de su obra situada justamente como producto de los movimientos renacentistas, y a partir de la investigación realizada para escribir la biografía que publicó. Y el matemático Ricardo Mancilla del CEIICH analizando la obra científica de Leonardo.
Se mencionó también el programa que la UNAM está desarrollando en torno a la figura de Da Vinci, quien vivió sus últimos días en el Castillo de Clos Lucé en Francia. Murió el 2 de mayo de 1519. Había llegado dos años y medio antes, invitado por el rey Francisco I, quien después de encontrarse en Boloña con el papa León X para firmar el Acuerdo (Concordat de 1515) se reunió con Da Vinci y le propuso que viajara a Amboise.
Este se decide a hacerlo luego de la muerte de su benefactor italiano, Giuliano de Medici, ocurrido en marzo de 1516. Emprende el traslado en el otoño para evitar los rigores del invierno. Cruzó los Alpes a lomo de mula. Llevaba consigo los lienzos de Mona Lisa, San Juan el Bautista y Santa Ana, además de sus manuscritos, cuadernos y notas. Lo acompañaban su discípulo Francesco Melzi y un sirviente de Milán, Battista da Villanis.
Se sabe que el artista nunca quiso desprenderse de su Mona Lisa. Una copia permanece en la habitación de Leonardo de lo que actualmente es un museo: el castillo de Clos Lucé. Cuelgan de las paredes del salón el San Juan Bautista y Santa Ana. Los originales de los tres cuadros están hoy en el Louvre.
En su nueva residencia realizó trabajos de ingeniería, diseños de máquinas voladoras, de tanques de guerra redondos, de madera. Todo ello permanece en una construcción especial en los jardines del castillo. Entre los árboles se colocaron copias de algunos de sus prototipos, mismos que pueden ser manipulados por los visitantes.
Durante su estancia en Amboise recorrió los alrededores para su estudio sobre la hidrología del lugar. Hizo proyectos arquitectónicos. Entre los más importantes está la remodelación del palacio de Romorantin que se llevó a cabo entre 1516 y 1518. No se sabe por qué se suspendieron los trabajos, posiblemente porque Leonardo se enfermó.
En tanto protegido del monarca gozó de los recursos necesarios para su trabajo y de la estimación de la madre del soberano, Luisa de Savoy. Le fue otorgado el nombramiento de “Primer pintor, ingeniero y arquitecto del Rey”. Organizó festividades para celebrar distintos eventos: matrimonios, nacimientos y recepciones. En estas desplegaba su imaginación para crear instrumentos, por ejemplo un león que al golpearse con una vara se abría desparramando desde su interior flores de lis. Puso en escena batallas ganadas por Francisco I y obras de teatro escritas por el propio Da Vinci. Toda la ingeniería se debía a su creatividad.
Durante su estancia en Clos Lucé desarrolló múltiples proyectos arquitectónicos, mientras que se ocupó muy poco de la pintura, realizó algunos bocetos a lápiz, carboncillo y pluma, 14 de los cuales permanecen guardados en el Instituto de Francia en París. Otros más están en la Biblioteca Ambrosiana de Milán. Llegaron a esos sitios luego de un largo periplo que comprende la custodia por Francesco Meltzi de toda la donación recibida del maestro.








