Pide al Legislativo revisar el proyecto de ley que crea la Universidad Náutica Mercante

Señor director:

Solicito que de ser posible se publique la siguiente carta, que dirijo al licenciado Porfirio Muñoz Ledo, presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.

Muy respetado don Porfirio: 

En fecha 20 de marzo del año en curso, se publicó en la Gaceta Parlamentaria, número 5241-V, el proyecto de ley que crea la Universidad Náutica Mercante, promovida por el diputado Jesús Fernando García Hernández, del grupo parlamentario de Morena, la cual, como respuesta, ha recibido algunas críticas de expertos, como el doctor Eusebio Salgado y Salgado quien ha señalado abiertamente la crisis del sector y el desempleo de los marinos mercantes.

A nivel interno las escuelas náuticas carecen de cuerpos académicos consolidados, por lo que en una etapa inicial habríamos primero de crear una base académica sólida, pues el concepto universitario no lo forman las instalaciones, sino los catedráticos que ahí trasmiten sus conocimientos.

Los bajos salarios de las escuelas náuticas en México no han logrado ni consolidar ni atraer verdaderos catedráticos de carrera, pues la base docente la forman regularmente funcionarios en retiro, en su mayoría de Pemex, carentes de grados académicos. 

El Convenio Internacional de Formación, Titulación y Guardia para la Gente de Mar (STCW, por sus siglas en inglés) es un estándar mínimo y está plagado de deficiencias: dicha ley establece que éste será el fundamento de la nueva universidad. 

Es una universidad excluyente y no considera a los puertos. Se les olvida que pasamos de un utópico país que quiso tener transporte marítimo equitativo a uno que es cargador y operador de buques extranjeros.

El presupuesto federal tradicionalmente, buscando una lealtad mal entendida, ha privilegiado a la educación naval en vez de la educación náutica, y esa iniquidad con la que ha sido tratada ha creado conflictos interinstitucionales en ambos bandos que no permiten trabajar unidos por el país. 

He aquí cinco razones para suplir ese proyecto por otro que puede tener un fundamento quizá más actual y vigente para fundar una verdadera Universidad Marítima Nacional, que incluya el amplio espectro de actividades marítimas:

El concepto de línea naviera tradicional ha desaparecido para dar paso a grandes operadores multimodales cuyas actividades ven al transporte marítimo como el eslabón principal de una larga cadena de medios, por lo que hace falta profesionales que planeen y ejecuten estas tareas desde las grandes empresas de tierra firme. 

La industria marítima se está organizando en clusters marítimos y alianzas regionales por el medio ambiente, cuyos puntos cardinales están en ciudades puerto, como Londres, Singapur, Limassol, Tokyo,­ y habrían de crearse puntos de contacto válidos para la transferencia hacia México de estos avances.

En preciso variar el enfoque tradicional de las escuelas náuticas hacia uno que mire a formar verdaderos profesionales; mudar el título de cubierta de ingeniero geógrafo naval por el ingeniero en transporte marítimo, y el de maquinista naval por el de ingeniero en propulsión marítima, pues ambas disci­plinas han cambiado: la navegación es casi digital y la propulsión ya incluye los buques autónomos. 

El actual modelo de desarrollo de la Coordinación General de Puertos se sustenta en la regionalización y modulación de negocios acordes a cada zona costera, por lo que los campus regionales de las escuelas náuticas de Mazatlán, Veracruz, Tampico y Ciudad del Carmen, ya convertidos en universitarios, pueden desarrollar carreras complementarias.

El cambio climático y la rápida prescripción del conocimiento llevarán a darle un valor vital al intercambio de la información y a la innovación, por lo que México necesita crear su propio espacio para trabajar en conjunto con otras universidades del mundo y lograr productos colaborativos que favorezcan la adaptación al fenómeno climático. 

Apreciado don Porfirio, usted ha sido uno de los baluartes de la izquierda mexicana y promotor de la Reforma del Estado, por lo que le pediría que esta ley no se desechara de manera permanente, sino modificarla en sus partes sustantivas con la intención de crear una Universidad Marítima Nacional que responda realmente a las promesas de campaña del presidente López Obrador. 

Atentamente:

MI Hugo Sergio Gómez Smith

Catedrático e Investigador
del medio marítimo en México 

Autor del libro Economía azul. El nuevo rumbo de la industria marítima
ante el cambio climático.

hgomezsh@prodigy.net.mx